Experiencia del grupo de teatro del oprimido

Nuestra experiencia de teatro del oprimido, es reciente, hace un año y medio conocimos la herramienta a través de talleres de multiplicación.

Creemos que nuestro interés parte de nuestras distintas formas de expresión en las calles. En las marcha si bien no podemos hablar de teatro imagen o teatro invisible, interveníamos las paredes, realizábamos performance en el marco de distintas luchas, sin saberlo recreamos algunas herramientas de teatro del oprimido.

Para quienes conformamos el grupo de Teatro del Oprimido, sentimos y pensamos que “el teatro es un arma y es el pueblo quien la debe manejar”. Creemos que las clases dominantes intentan apropiarse del teatro y lo utilizan como un instrumento de dominación. Utilizamos el arsenal teatral  para contrarrestar el discurso hegemónico, desafiándolo con las mismas herramientas: la palabra, las imágenes y los sonidos.

Escuchar todo lo que se oye, mirar todo lo que se ve, sentir todo lo que se toca y reconocer la memoria de los sentidos apunta a cuestionar y problematizar nuestras propias subjetividades intentando a través de una reflexión crítica combatir las subjetividades hegemónicas existentes.

Sostenemos las palabras del creador Augusto Boal, el teatro es necesariamente político porque políticas son todas las acciones de l@s human@s. 

Nuestra primera experiencia fue el 25 de noviembre de 2008, en el día Internacional Contra la Violencia hacia la Mujer junto a compañeras que integran la Plataforma Continental de Mujeres Paz con Justicia en Colombia. Esta actividad se llevó acabo frente a la embajada colombiana.

Utilizamos el teatro imagen para visibilizar algunos de los conflictos que atraviesan las mujeres en ese país. Representamos 3 performance sobre situaciones de violencia, los temas trabajados fueron:

  • Desplazamiento que sufren las mujeres campesinas
  • Violencia domestica 
  • Los cuerpos de mujeres como botín de guerra.

Intervenimos con estas performance en actividades como: 25 de noviembre como parte del escrache a la catedral, el 8 de marzo en el Día Internacional de la Mujer y otras.

Comenzamos con los primeros talleres de multiplicación al interior del equipo, donde abordamos los principios básicos del TO, categorías de los ejercicios y juegos, herramientas del teatro imagen y foro, creamos embriones de escenas, dramaturgia, técnicas de ensayo, construcción de personajes, llegando las posibles obras los temas que surgieron fueron:

  • violencia policial
  • opresión de la mujer
  • vida cotidiana

Desde está experiencia tenemos la necesidad de abrir un proceso de TO, involucrando al barrio donde actualmente estamos desarrollando nuestras actividades políticas pedagógicas como equipo de educación popular Pañuelos en Rebeldía.

Nos planteamos crear un grupo de actores y actrices, para reflexionar a través de las herramientas del teatro del oprimido las opresiones que vivimos cotidianamente. Iniciar un proceso de construcción de una obra con las técnicas del teatro Foro. Construir una obra desde las problemáticas que vivimos, impulsando la reflexión crítica sobre las relaciones de poder en nuestra  sociedad.

Nuestra tarea fue convocar para este proyecto a vecinos y vecinas del barrio. Nos conformamos como grupo de TO y durante un año trabajamos semanalmente, con el desafió de rescatar el aspecto lúdico y a través del juego ir construyendo una red de confianza que nos permita desarrollar una obra de teatro foro poniendo en juego las opresiones que vivimos diariamente.   

Las actividades, ejercicios, juegos que utilizamos en el proceso de construcción de la obra parten de nuestras vivencia, de la reflexión y del intercambio de cada un@ de l@s participantes propiciando momentos de problematización de temas y experiencias de cada un@. Priorizamos la reflexión individual, desde nuestro contexto particular, analizando las estructuras sociales, económicas y culturales opresivas para desarrollar estrategias de lucha, resistencia y  transformación.

Luego de varios meses de trabajo encontramos el personaje, Hugo: de 50 años, escritor/periodista, desocupado, sin vivienda.

Abordamos a través de nuestro personaje distintas problemáticas:

  • Ventajas y desventajas de nuestro barrio
  • Problematizamos el trabajo: ¿Qué significa el trabajo? ¿Qué significa tener trabajo? ¿Qué significa no tener trabajo? Llegando así al conflicto que atraviesa nuestra obra: la amenaza de perder el trabajo por pensar distinto. 
  • Los afectos en el ámbito familiar. 
  • Apareció la diversidad sexual-homosexualidad.
  • La crudeza del capitalismo.

A la obra le dimos el nombre de “Diferencias”.

Nuestro desafió más allá de la obra en sí misma, es cuestionar las realidades sociales a través del cuerpo. Un cuerpo con experiencias, con placeres, con deberes, con mandatos, con dolores, con alegrías. Un cuerpo con una mascara social y una mascara muscular que fuimos construyendo. Un cuerpo que nos brinda herramientas valiosas para transformar nuestras realidades. Un cuerpo con el cual volver a jugar. Juegos que propicien la desalineación y la  desmecanización del cuerpo y de la mente.

Los ejercicios tienen por finalidad deshacer estas estructuras musculares, desmontarlas, analizarlas, para comprender, ver y sentir hasta que punto nuestro cuerpo esta determinado por nuestro trabajo.

En nuestras sociedades nos acostumbramos a expresarlo todo a través de la palabra, quedando subdesarrollada la enorme capacidad expresiva del cuerpo.

Trabajamos lo lúdico para construir sujetos colectivos creativos y desde la dimensión lúdica problematizar la “individualidad y la competencia” como pilares de la ideología dominante. Utilizamos los ejercicios para construir espacios de libertad creativa, para que el juego no se convierta en obediencia, para que no estén guiados por el espíritu de competición, sino intentar siempre ser mejores que nosotrxs mismos, y nunca ser mejores que los demás.

Buscamos brindar herramientas que nos permitan como sujeto involucrarnos en la acción, y pasar de ser sujeto pasivo, mero espectador a sujetos activo, transformadores.

La industria cultural, ha ido institucionalizando el arte y los artistas se han convertido en una elite que el pueblo admira e idealiza desde lejos. Desde nuestra concepción de teatro del oprimido queremos recuperar los medios de producción artística.

Nos basamos en la creencia de que todos somos actrices y actores, protagonistas de nuestras propias vidas, protagonistas de los procesos de luchas contra la cultura de dominación. Crear un espacio que nos libera de la cultura del monologo estableciendo una cultura del diálogo, el debate, la discusión, de la capacidad de cuestionar en lugar de esperar respuestas, de analizar en lugar de aceptar ciegamente, de ser hacedoras y hacedores de nuestra propia realidad analizando la sociedad en la que vivimos, descubriendo las situaciones de opresión y los mecanismos que las crean, para entenderlas y buscar una manera colectiva de transformación.




ENCUENTRO DE EDUCADORES Y EDUCADORAS POPULARES 7, 8 Y 9 DE MAYO 2010