Ponencia - Educacion popular y trabajo territorial
Experiencia del equipo de educación popular Pañuelos en Rebeldía.

El concepto de territorio con el que trabajamos es un concepto amplio que implica concebir al territorio como un espacio geográfico que habitan las poblaciones, pero además y principalmente, como el lugar donde se construye el sentido de la vida y se recrea la historia de relaciones entre las poblaciones y ese espacio determinado.
En un contexto como el actual, en el cual se vive cotidianamente una disputa por el control territorial entre las poblaciones y las comunidades que lo habitan y los intereses capitalistas que pretenden apropiarse del mismo y de los bienes naturales que contiene, es sumamente importante entender al territorio con esa concepción ampliada, porque sólo así es posible comprender las raíces de las resistencias que vienen protagonizando esas poblaciones frente a las avanzadas del capital. Se trata de defender la vida natural y humana en su conjunto frente a la mercantilización de la naturaleza y de la vida que nos impone el sistema, razón por la cual se manifiesta en cada lucha una resistencia tenaz frente a las políticas de muerte que acompañan la reproducción ampliada del capital.

Experiencias de educación popular con pueblos originarios.

El trabajo de educación popular con pueblos originarios implica un amplio proceso de descolonización de nuestras concepciones y nuestra visión del mundo, adquiridas a través de nuestra formación y educación formales y en la vida cotidiana, en nuestra condición de no indígenas. Ese proceso en el cual los pueblos originarios son los sujetos de la educación popular implica un gran esfuerzo por parte de lo/as educadore/as populares, ya que partimos de una premisa y es que nunca seremos indígenas. En este trabajo nos encontramos con otras visiones del mundo, otra cosmovisión, y con una actitud de apertura y respeto a esas otras visiones es que logramos la construcción colectiva de conocimientos, en la cual priorizamos esas otras visiones en diálogo con nuestro propios saberes como educadore/as populares. En este sentido, también buscamos que la cosmovisión y los saberes ancestrales de los pueblos originarios, defendidos en las luchas concretas, entren en diálogo con otras experiencias de resistencia protagonizadas por asambleístas, poblaciones y organizaciones sociales, en la absoluta convicción de que es necesario aprender de los pueblos originarios la cosmovisión que sustenta las luchas por el territorio y sus derechos como pueblos milenarios.
Desde esta concepción trabajamos con comunidades indígenas en lucha, aquellas que vienen enfrentando el avasallamiento a sus derechos ancestrales por parte de terratenientes y empresas multinacionales y nacionales que operan, con la complicidad de los poderes políticos, en territorios indígenas ricos en bienes de la naturaleza.
Para evitar la reproducción de prácticas educativas colonizadoras, nunca imponemos nuestras propias necesidades a la hora de realizar un trabajo de educación popular con pueblos originarios, sino que a partir de los objetivos y necesidades de las comunidades con las que trabajamos aportamos nuestra experiencia en la educación popular.
En un contexto como el actual, los objetivos y necesidades de las comunidades indígenas se basan centralmente en el fortalecimiento de la cosmovisión, la cultura y la espiritualidad ancestral para hacer frente a los grandes enemigos que acechan sus territorios y en concretar solidaridades de otros sectores en lucha. En este sentido, es que participamos de talleres de encuentros entre comunidades e insistimos en que en espacios de encuentro de expresiones de luchas no indígenas, estén presentes las comunidades para intercambiar saberes, experiencias de lucha y teorizaciones, generando un espacio de aprendizaje para todo/as lo/as participantes.
Las fortalezas de estas experiencias están basadas en la construcción de espacios de diálogo y articulación entre saberes ancestrales, saberes populares y saberes académicos, que permiten la diversidad de miradas y de experiencias en la construcción de estrategias de resistencia frente al modelo extractivo y productivo que nos acecha. Muchas organizaciones y movimientos sociales con los cuales articulamos como equipo están en un proceso de entender la absoluta necesidad de escuchar la voz de los pueblos originarios y a ese camino apostamos como educadores y educadoras populares.
Las debilidades se basan en que no siempre podemos manejar nuestras ansiedades respecto a la necesaria formación política de todo proceso de lucha. Las comunidades indígenas entienden de otra forma la formación y muchas de las comunidades no tienen “nuestra formación política”, lo que muchas veces se transforma para nosotros/as en un obstáculo para avanzar en la consolidación de las necesarias estrategias de resistencia. Otra debilidad se basa en el manejo de los tiempos reales de desarrollo de un encuentro o un taller. Como occidentales estamos acostumbrado/as a un ritmo vertiginoso que no es el de las comunidades indígenas que, por su tradicional manera de concebir la construcción colectiva, tienen tiempos de consulta, de intervención y de hacer oír las distintas voces que son propios y resultan “lentos” para nuestra apresurada manera de vivir.
Partimos de entender el mundo de las luchas anticapitalistas, antipatriarcales, descolonizadoras, como un espacio de construcción de lazos solidarios y de conocimientos colectivos basados en la necesaria articulación multicultural, de distintas visiones del mundo y diferentes resistencias que nacen de distintas formas de opresión. Ese es uno de los soportes teóricos que sustenta nuestras prácticas y por ese camino intentamos ir en cada experiencia de educación popular que emprendemos como equipo


ENCUENTRO DE EDUCADORES Y EDUCADORAS POPULARES 7, 8 Y 9 DE MAYO 2010