Los Cabildos de Juego, Arte y Cultura

El cabildo se transformó, en su totalidad, en una experiencia formadora, un proceso que a través del transitar entre la emoción, la sensibilidad, por un lado  y los contenidos, ejes y prácticas, por otro; nos impacta en la subjetividad, en el cuerpo, en el corazón sin que estas tres dimensiones estén en la práctica divididas. La potencia transformadora, en parte radica en que la experiencia del cabildo es una praxis que nos transforma en esa unidad del ser, se produce el “click” y es difícil de explicar, justamente porque la experiencia es integral y se da una coherencia, entre el sentir, el pensar y el hacer. Se alcanza por momentos una alta calidad vincular, entre las personas, las cosas y el entorno.
Es cuando comprendemos que lo político, lo artístico y lo lúdico se abrazan, cuando lo  creativo, el humor, el placer se entrelazan con lo militante y se funden en una sola experiencia.
Esta calidad vincular que es el cabildo como experiencia de educación popular, es una cantidad de aprendizajes que nos ayudan a releer el mundo, repensarlo y sentirlo desde otro lugar. Construcción que se fue fundiendo a lo largo de un proceso mayor promovido por las diversas y continuas articulaciones entre organizaciones y colectivos vinculados al arte, a la cultura y al juego como herramienta para la transformación social, y que aun continúa ampliándose.
Empezó con las experiencias previas a los cabildos y luego con un equipo de trabajo que realizó cinco cabildos. Equipo que en el los últimos años fue  cambiando (manteniendo una base firme) y ampliándose constantemente junto con la calidad de la propuesta. La experiencia empezó a ser itinerante, va detrás de las luchas y las necesidades de cada organización que la recibe, fortaleciéndolas.
Luego del cabildo abierto de juego y cultura realizado en La Plata (2007), en el Centro cultural y productivo Olga Vázquez, éste centro logra con su lucha la expropiación del lugar recuperado donde funcionaba.
En Oncativo Córdoba, la cooperativa La Minga, meses después de la realización del cabildo (2009), de mucho impacto en el pueblo, logró coordinar junto a los vecinos un movimiento autoconvocado contra la fumigación, que presionó y logró que se trate en la legislatura la prohibición de fumigar los campos alrededor del pueblo y mientras, acuerdos de palabra de no fumigación. Ellxs decían:
“Pero nosotrxs ya estamos de festejo, porque hoy en las calles, en los medios, en las verdulerías, en los colegios, en las fábricas, se habla del movimiento de lxs vecinxs autoconvocados por un ambiente sano, como ejemplo de que “se puede”, como alergia de belleza, como plaga de esperanza.”
Nos preguntamos, ¿qué habrá aportado la experiencia del cabildo en estos triunfos? ¿Qué lugar tuvo la alegría, lo corporal, lo lúdico y lo creativo en estas organizaciones? En que lugar de esa lucha quedó la experiencia enriquecedora del cabildo de juego y cultura?
Luego de un tiempo del proceso amplio nos preguntamos si ésta calidad vincular se multiplica y aporta en las organizaciones. Nos preguntamos sobre lo subjetivante de este tipo de experiencias, sobre el aporte de la integralidad del ser humano a las luchas, por el lugar de la alegría en la transformación del mundo.
Desde el encontrarnos y preguntarnos sobre estas dimensiones, es que avanzamos en intentos de articulación de las experiencias. Desde la  convicción del aporte que produce la creación y la expresión en las luchas es que nos encontramos en la Agenda de la Alegría Popular (calendario común de eventos militantes convocados por organizaciones y colectivos que aportan y colaboran en los Cabildos).


ENCUENTRO DE EDUCADORES Y EDUCADORAS POPULARES 7, 8 Y 9 DE MAYO 2010