Litrán, Neuquén. Encuentro de Comunidades Mapuche

 Patricia Agosto

Los días 13, 14 y 15 de marzo de 2009 se realizó un encuentro de comunidades mapuche de la provincia de Neuquén, organizado por la comunidad Mapuche Lonko Purán y el CIFMSL, en la comunidad Maliqueo ubicada en Villa Pehuenia, localidad muy cercana a la cordillera, cuyo propósito fue fortalecer y reafirmar las recuperaciones que las comunidades realizan durante la veranada. Este sistema consiste en el traslado de las mismas desde los territorios de invernada hacia la zona de la cordillera donde está ubicados los campos más altos que permiten desarrollar la pequeña ganadería, única posibilidad de sobrevivencia de las comunidades a corto plazo. El periodo de desarrollo de este sistema, que permite la reunión de varias comunidades en un mismo lugar durante los meses de verano,  fue considerado un momento adecuado para fortalecer la identidad mapuche y reafirmar los elementos culturales que la consolidan, partiendo de la convicción de que esas tierras son parte del territorio ancestral mapuche.

A través de la participación en el encuentro fue posible visualizar los problemas que enfrentan las comunidades de veranada en veranada:
-La forestación con pinos ponderosa y oregón de amplias zonas que forman parte de la veranada, que ha traído como consecuencia la eliminación de plantaciones de araucaria o pehuen (árbol que tiene un lugar destacada para la cultura ancestral  mapuche), la pérdida de fertilidad de los suelos y la disminución del caudal de nacientes de agua (debido al alto consumo de las especies exóticas) que tradicionalmente permitieron el desarrollo de la ganadería y de la vida humana. Gran parte de esta forestación es producto de convenios entre particulares, empresas y la Corporación Forestal Neuquina (Corfone), una empresa de capitales estatales y –privados de la provincia.
-El avance de latifundistas privados y especuladores sobre territorio ancestral mapuche utilizado para el sistema de veranada, levantando alambrados y construcciones defendidos por grupos parapoliciales, la policía provincial y la Sociedad Rural Neuquina, creada con este propósito. 
 
Antes de que comenzara el encuentro, el día viernes se hizo presente en la comunidad un juez, un fiscal y uno de los latifundistas en conflicto con la comunidad Maliqueo. Como la comunidad tiene orden de desalojo, los integrantes de la misma no permitieron el ingreso de los mismos, considerando, a su vez, que la presencia del latifundista era una provocación. Los integrantes de la justicia y el latifundista abandonaron la comunidad. Luego de haber consultado con los abogados de la comunidad, por la tarde se permitió el ingreso del juez y del fiscal que aclararon que venían a hacer una inspección ocular del territorio en conflicto. Durante ese encuentro los integrantes de la comunidad Maliqueo y de otras comunidades mantuvieron una charla con los miembros de la justicia en la cual se refirieron a los derechos ancestrales del pueblo mapuche sobre esos territorios y describieron las amenazas, intentos de desalojo y agresiones que sufren cotidianamente por parte de los latifundistas que reclaman esos territorios como propios.    
Durante la noche de ese primer día, se realizó una evaluación del encuentro con los miembros de la justicia y se hicieron las consultas legales necesarias para ver los pasos a seguir respecto a la situación judicial y enfrentar el posible desalojo de la comunidad.

Durante el día sábado, se realizaron varias reuniones de todas las comunidades presentes (la mayoría de la provincia de Neuquén: Lonko Purán, Maliqueo, Puel, Wiñoy Folil y la comunidad Pedro Currilem de Chile).
Durante las distintas reuniones (hubo varias durante el día) cada comunidad compartió con las otras la situación de conflicto que está viviendo en su territorio y se remarcó colectivamente la necesidad de la solidaridad y el apoyo entre las distintas comunidades para enfrentarlos.   
Los temas debatidos en las mismas fueron:
-La importancia de fortalecer la cultura mapuche, la identidad y la pertenencia al territorio a través de la realización de ceremonias ancestrales. Se consideró la realización de un ngillatun el día domingo para fortalecer la lucha de la comunidad Maliqueo. Por ser relativamente nueva, esta comunidad no tiene tradición de prácticas de ceremonias ancestrales y en el intercambio, las comunidades más fortalecidas desde ese punto de vista explicaron las partes de la ceremonia y el significado y transcendencia de cada una, convirtiéndose la charla en un espacio de enseñanza y aprendizaje entre comunidades. 
-La necesidad de reafirmar las recuperaciones a través de debatir el rol de los integrantes de las comunidades como guardianes del medioambiente y la biodiversidad.
-La necesidad de elaborar estrategias para la defensa de los territorios conociendo el marco legal que reconoce los derechos del pueblo mapuche.
-La relación entre distintas concepciones de la lucha mapuche: una exclusivamente cultural y otra cultural y política a la vez. Se planteó la necesidad de no abandonar la lucha política, a la que tienen que enfrentarse diariamente, pero reconociendo que el fortalecimiento cultural del pueblo mapuche es un elemento central y de reafirmación de la lucha política.   
-La necesidad de fortalecer la educación mapuche y el mapudungun (lengua mapuche) como pilar de la cultura de ese pueblo.

Durante la tarde-noche del día sábado se realizaron los preparativos necesarios para realizar la ceremonia del día siguiente: preparación del rewe (lugar sagrado), de las vestimentas necesarias para participar de la ceremonia, de las banderas que van a representar a la comunidad Maliqueo, de las “donaciones” que se darían a la Tierra durante la ceremonia.

Durante la noche y madrugada se realizaron fogones donde se compartieron charlas entre los integrantes de las comunidades y a las 4 de la mañana comenzaron los preparativos para iniciar la ceremonia una hora después.

El día domingo se realizó el ngillatún donde tuvieron un protagonismo especial los integrantes de la comunidad Maliqueo.