Contra la criminalización de los movimientos populares

La realización por parte del FAR (Frente de Acción Revolucionaria) de un acto de denuncia sobre las políticas genocidas que el gobierno de Israel está practicando contra el pueblo palestino, fue el detonante de una nueva escalada represiva contra organizaciones del campo popular.


Militantes del FAR y del MTR (Movimiento Teresa Rodríguez), están encarcelados, acusados de cometer actos “antisemitas”.


La manipulación que hacen los sectores del poder, acicateados por la Embajada de Israel y sus servicios de inteligencia en el país, utilizando intensamente al Poder Judicial y a los medios de comunicación, pretende hacer pasar la persecución a militantes de izquierda, como un ejercicio democrático.


Rechazamos esta maniobra. Conocemos a los compañeros del Movimiento Teresa Rodríguez y del Frente de Acción Revolucionaria, y sabemos de su compromiso con las causas populares.


Es parte de ese mismo compromiso y de su prédica internacionalista, el posicionamiento que asumen, como gran parte de los pueblos del mundo, de condena a las políticas sionistas e imperialistas, lo que de ninguna manera puede confundirse con antisemitismo.

No aceptamos que se busque generar confusión, transformando a las víctimas en victimarios. La persecución al MTR, el allanamiento de sus locales en Florencio Varela y en Córdoba, la detención de sus militantes, la campaña mediática en su contra, son acciones claramente antidemocráticas, que están enmarcadas en un contexto de endurecimiento de las políticas represivas contra todo el campo popular, y de cierre de espacios recuperados, así como de judicialización de aquellos sectores que son parte de las protestas sociales en diferentes puntos del país.

Como equipo de educación popular, que hemos compartido con los compañeros y compañeras de estas organizaciones numerosas actividades, tanto formativas, como de resistencia, expresamos nuestra solidaridad, y reclamamos al poder político, al poder judicial, y a sus instrumentos de comunicación, que cese la criminalización de los sectores populares, la desinformación de la sociedad, y se avance ya en la libertad a todos los presos y presas políticas, y en su desprocesamiento.

 
Equipo de Educación Popular “Pañuelos en Rebeldía”