Relaciones de Género y Subjetividad en los Talleres de un espacio asambleario
Zaldúa, Graciela; Longo, Roxana; Sopransi, María Belén

UBACyT. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires


RESUMEN
 

El objetivo de esta presentación es transmitir una intervención investigación acción participativa, que facilitó nuevos modos de hacer y pensar las relaciones de género y subjetividad.

Estas categorías analíticas permiten estudiar las significaciones y representaciones de las identidades femenina y masculina y la reflexividad crítica de las acciones y políticas cotidianas que opacan las discriminaciones y restricciones. Revisar los condicionantes societales y culturales de la realidad psíquica y las diferencias corporales posibilita otras posiciones subjetivas frente a las asimetrías entre los sexos, las relaciones de poder y desigualdad y los efectos y acciones creadoras y transformadoras.

La praxis comunitaria de los talleres de mujeres de una asamblea barrial de la ciudad de Buenos Aires, propicio la producción de conocimientos y de transformaciones cotidianas desde dimensiones éticas y políticas. Se analizaron los corpus discursivos de los talleres y las modalidades de planificación y gestión desde una perspectiva metodológica dialogal y crítica y con criterios de validez epistemológica y psicopolítica.


Palabras clave

Asamblea barrial Talleres de mujeres Relaciones de género Subjetividad

ABSTRACT

RELATIONS OF GENDER AND SUBJECTIVITY IN THE WORKSHOPS OF AN ASSEMBLY SPACE

The aim of this presentation is to transmit an action participative research, that facilitated new manners of making and thinking the relations of gender and subjectivity. These analytical categories allow to study the significances and representations of the feminine and masculine identities and the critical reflexivity of the actions and political daily that darken the discriminations and restrictions. Checking the cultural determining of the psychic reality and the corporal differences, makes other subjective positions possible opposite to: the asymmetries between the sexes, the relations of power and inequality and the effects and creative actions. The community practice of the women’s workshops of an assembly space in Buenos Aires city, cause the production of knowledges and daily transformations from ethical and political dimensions.

There were analyzed the discursive corpuses of the workshops and the modalities of planning and management from a methodological dialogic and critique perspective.

Key words Assembly Women’s workshops Gender relations Subjectivity

Introdución

El objetivo de esta presentación es transmitir una intervención investigación acción participativa, que facilitó nuevos modos de hacer y pensar las relaciones de género y subjetividad. Es un proyecto reflexivo sobre las significaciones y representaciones sociales de las identidades femenina y masculina y un emprendimiento colectivo que da sentido a las prácticas cotidianas y permite la reflexividad crítica de las acciones y políticas cotidianas que opacan las discriminaciones y restricciones a las mujeres. Revisar los condicionantes societales y culturales de la realidad psíquica y las diferencias corporales posibilita otras posiciones subjetivas frente a las asimetrías entre los sexos, las relaciones de poder y desigualdad. Esta perspectiva permite descubrir lo social en lo singular, lo universal en lo particular, lo personal en lo íntimo en las trayectorias del colectivo de mujeres (Bourdieu, 2005). Asimismo, las nociones de habitus como lo social encarnado y las de autonomía y performatividad potencian efectos de impugnación a las dominaciones y hegemonías y acciones creadoras y transformadoras. La praxis comunitaria de los talleres de mujeres de una asamblea barrial de la ciudad de Buenos Aires, propició la producción de conocimientos y de transformaciones cotidianas desde dimensiones éticas y políticas. Esta modalidad de actividad científica (IAP) se sostiene en la participación activa de actores externos e internos, es un proceso crítico y constructivo. La praxis psicosocial desarrollada partió de problemas y temas acordados y favorecidos por la proximidad grupal y barrial, los múltiples saberes de las participantes y la historicidad. Se analizaron los corpus discursivos de los talleres y las modalidades de planificación y gestión desde una perspectiva metodológica dialogal/dialéctica, con criterios de validez epistemológica y psicopolítica. Los espacios, la participación, los dispositivos y algunas secuencias son parte y momentos del proyecto participativo.

El espacio asambleario

Las asambleas populares irrumpen en el 2001, con la intencionalidad del ejercicio del estatuto de ciudadanía, de visibilidad como sujetos sociales que enuncian y demandan participación en lo público frente a la catástrofe social. Los procesos de exclusión social se aceleraron con los planes económicos de la última dictadura militar que disciplinó con el terror y los procesos democráticos posteriores continuaron los endeudamientos sistemáticos, la desocupación, la vulnerabilidad laboral y social del ajuste neoliberal. Estas operatorias de destitución de ciudadanía afectaron las condiciones de vida y la producción de subjetividades (Zaldúa, 2002). La conjugación histórica de ambos (dictadura-neoliberalismo) instó a que los ciudadanos y ciudadanas argentinas se reserven toda actitud crítica, colectiva de resistencia y compromiso social. Además de poseer una capacidad instrumental de penetrar y moldear al imaginario social, la vida cotidiana, los valores que orientan nuestro compartimientos en la sociedad (Rebellato, 1999). Pero si bien este nuevo tipo de colonización fue y es difícil de resistir, a partir de diciembre de 2001 se inauguraron o consolidaron nuevos tipos de organizaciones y movimientos sociales, de los cuales el surgimiento de las asambleas barriales o populares son un ejemplo.

Las asambleas populares, si bien han decrecido cuantitativamente, algunas han comenzado a construir nuevas relaciones, nuevos vínculos y nuevas formas de sentir y hacer política rompiendo con estructuras tradicionales.

Las asambleas no sólo ensayan nuevas formas de pensar y hacer política, sino que sus prácticas son un observatorio/laboratorio local, donde se proponen asumir nuevas relaciones que van desde su trabajo comunitario en el barrio hasta el cuestionamiento de determinados estereotipos de roles asignados tradicionalmente desde la cultura dominante. En las asambleas los nuevos protagonismos ponen en cuestión el sentido habitual de la participación y esta situación propiciará el surgimiento de las denominadas "nuevas formas de protesta social" y "nuevos sujetos sociales" que despliegan novedosas estrategias de lucha para hacer escuchar sus reclamos y enfrentar a los sucesivos "ajustes". En estos puntos de resistencia nos encontramos con nuevos instituyentes, que en la mayoría de los casos son protagonizados por mujeres. La presencia de las mujeres en los nuevos movimientos sociales propone la reflexión de la configuración, la dinámica, las necesidades y las prácticas de los sujetos involucrados en este proceso.

En los años más recientes las mujeres han sido protagonistas en los movimientos de trabajadores desocupados y de las numerosas tomas de fábricas que acontecieron en los últimos tiempos, así como también en las asambleas barriales. No se puede dejar de mencionar la presencia del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha (MML), que nació en la provincia de La Pampa, Argentina, en el año 1995 resistiendo la expropiación de las tierras embargadas por procesos de endeudamientos con las bancas oficiales y privadas, y que está conformado por mujeres pequeñas y medianas productoras o esposas de productores agropecuarios. La presencia de las mujeres es significativa y enhebra nuevos desafíos sociales, políticos y culturales al calor de luchas emancipatorias. En lo que respecta a las asambleas barriales son las mujeres quienes desde el comienzo impulsaron la conformación de las asambleas, como espacios donde canalizar inquietudes y vehiculizar soluciones a múltiples problemáticas. Construyendo, no sin dificultades, un lugar donde motorizar acciones para el cambio político, social y cultural. Estas transformaciones incluyen una modificación en el imaginario social relacionado con el lugar que ocupa la mujer dentro de la sociedad. Al decir de Burin: "...a lo largo de la historia, según el modelo de análisis que describe a la ideología patriarcal... (se ha impuesto)... una rígida división de áreas de despliegue y configuración de la subjetividad: las mujeres en el ámbito privado, íntimo, doméstico, en el "reino del amor"- el poder de los afectos; los hombres en el ámbito público, extra-doméstico, en el "reino de la razón"-, el poder racional y económico" (Burin, 2002).

Las mujeres desafían, en muchos casos sin saberlo, un mandato social impuesto que intentan desarmar desde su accionar en la cotidianeidad asamblearia. La participación de la mujer en los escenarios públicos es uno de los aspectos que caracterizan los contextos actuales, frente a la ausencia de respuestas por parte del estado, donde la potencia "soberana del estado" fue sustituida por la potencia soberana del mercado (Duchatzky, 2002).

Participación

Con el surgimiento de las asambleas se inauguran nuevos espacios de participación, que a través de sus prácticas cuestionan desde lo cotidiano la legitimidad de los dispositivos de poder cristalizados, no sólo en la organización de la sociedad y en sus instituciones sino también en la subjetividad de varones y mujeres. Las asambleas se incorporan al imaginario de lucha como un instituyente e imprimen una ráfaga de frescura y creatividad al modo de participar y hacer política.

Como instituyentes "... dan cuenta de la existencia de deseos que no se anudan al poder, que desordenan las prácticas, desdisciplinan los cuerpos, deslegitiman sus instituciones..." (Castoriadis, 1983).

Por lo observado, quienes protagonizan las asambleas son en su mayoría mujeres. Como sostiene, Guerrero (2002) "...un sello particular lo imprimen las mujeres. Por la cantidad que participa en las marchas y tareas, pero sobre todo por el despliegue de iniciativa en las asambleas y comisiones". Son las mujeres quienes intentan como sujetos "desujetarse" de lo instituido para transformar sus subjetividades y apuestan a un proyecto diferente vinculado a la creación de prácticas que entiendan a la vida en su "potencialidad" y no como la "imposibilidad" que intenta imponerse desde la cultura de la opresión.

Nos parece importante destacar y valorar el papel que las mujeres han ocupado en los movimientos sociales, desafiando el rol asignado socialmente de subordinación al ámbito de lo privado, la esfera doméstica, la familia, y apropiándose de un espacio que les corresponde legítimamente pero que históricamente les ha sido denegado. Durante el 2001 miles de mujeres han desoído dicho mandato construyendo un nuevo tipo de protagonismo dentro de una sociedad cuyos pilares se sustentan en un sistema patriarcal.

Cabe recordar que durante el 2001-2002 se ensayan una y otra vez nuevas prácticas de participación, tantas como las situaciones a las que hacer frente lo requieran. Parecen ser las mujeres quienes por su historia adquieren la capacidad de escuchar y hacerse escuchar, hacen importantes aportes desde lo vivido en lo cotidiano y logran implicarse en lo que sucede demostrando que "pasión" y "razón" no son cuestiones contrapuestas, mas bien se entrelazan para transformar lo instituido, generando novedosas prácticas instituyentes.

Se pone en juego una noción de participación que desarrolla la capacidad de sentirse implicado, de apropiarse de los espacios haciendo posible un proceso de democratización del saber y redistribución del poder que compromete la acción para el cambio social.

Es por ello que pensamos que es necesario que la participación social se transforme en el eje de toda acción, que se ponga en juego nuestra capacidad como sujetos de ejercer el poder en la toma de decisiones, para organizar, comunicar, coordinar, analizar, reflexionar, planificar, evaluar, desarrollar acciones, capacitarse, gestionar, luchar por reivindicaciones populares y desarrollar formas de lucha para transformar la realidad. Como así también, aportar herramientas para potencializar la conformación de emprendimientos cooperativos en los que se incorporen prácticas colectivas en las que prime la democracia en la toma de decisiones y la elaboración de un proyecto transformador.

Taller de Mujeres

Se trata de un proceso de trabajo de dos años en los que fuimos abordando, analizando y compartiendo distintas temáticas vinculadas a las problemáticas que se nos presenta como mujeres.

El trabajo que abordamos con el grupo de mujeres de la asamblea tiene la intención de trabajar el fortalecimiento de las mujeres. Problematizar el universo simbólico que define las identidades femeninas y masculinas y que opera para definir la identidad, los roles y las relaciones de poder que hay en la sociedad (Pousada Teresa, 2000). Ya que es posible que el proceso de participación produzca en las mujeres un fortalecimiento subjetivo que permita el desarrollo de capacidades y recursos para controlar las diversas situaciones de vida, actuando comprometidamente, crítica y conscientemente buscando lograr la transformación del entorno y de ellas mismas (Montero, 2003). Dicho proceso requiere que se lo acompañe con un trabajo de reflexión, de elaboración grupal que intente a la vez generar un fortalecimiento subjetivo conciente. El proceso de fortalecimiento puede desembocar en la exigibilidad por parte de ellas de asumir el tema de las relaciones intergenéricas.

Abordando desde la reflexión y el análisis grupal en lo que se refiere a las redefiniciones que están sufriendo las identidades de género tradicionales y visualizar, aceptar y reconocer las transformaciones existentes (Vargas, 2001).

Es por ello que pensamos se hace imperiosa la necesidad de apuntar a acciones cotidianas, desde lo micropolítico que cuestionen dicho dominio. Como sostiene Foucault (1996), las micropolíticas "apuntan a conseguir transformaciones a nivel molecular: instituciones, relaciones personales, prácticas grupales no piramidales. Se trata de lograr aplicaciones no coercitivas del poder, resistencias creativas, acciones liberadoras mínimas, cotidianas, constantes, personales y sociales. " Y de esta manera, poder generar instituyentes que desdibujen poco a poco las relaciones de poder que no nos permiten ser protagonistas, hacedores de nuestra propia historia.

Perspectiva de trabajo: participación en co-gestión.

Nos posicionamos para realizar este proceso desde una ética dialógica, que supone ubicarnos desde el punto de vista del otro/a y recorrer un camino donde juntas leemos y construimos la realidad: co-descubrimiento y co-transformación. Los temas a tratar en cada encuentro, surgen de los intereses del grupo.

La planificación del taller es horizontal, compartida y consensuada conjuntamente con las compañeras de la asamblea una semana antes del taller. Allí se define la modalidad, y también se elabora la convocatoria para el taller. El taller generalmente es publicitado en el diario, en los negocios del barrio y del boca a boca.

Los talleres son mensuales (primer lunes de mes), tienen dos horas de duración. Todos los años se inauguran el 8 de marzo con una actividad por el día internacional de la mujer y culminan en diciembre con una síntesis de los temas abordados y un festejo de fin de año.

Objetivos:

  • Contribuir a la reformulación práctica de la participación y de las relaciones de género.
  • Reconocer, valorar y afirmar elementos significativos de las mujeres para su cotidianidad.
  • Potenciar la autoestima de las participantes de la experiencia.
  • Revalorizar la experiencia individual y colectiva.
  • Propiciar la articulación entre las participantes y grupos.
  • Promover análisis críticos de las prácticas cotidianas concernientes al género.
  • Propiciar una interpretación crítica del proceso vivido.
  • Contribuir a la construcción de capacidades de articulación y gestión colectiva de proyectos.
  • Procesos en experiencias de trabajo comunitario desde una perspectiva de género.

Modalidad taller:

Metodología dinámica, flexible, y participativa. En donde se respetan las diferencias. Teniendo en cuenta la práctica y el contexto en el que vivimos. Intenta integrar lo individual y lo colectivo.

Dispositivos:

Los talleres se abordaron con diversos dispositivos. Además se trabajo en dos modalidades: Trabajos grupales e instancias plenarias

Se recurre a diversas técnicas como herramientas. La utilización de las mismas es en función de los objetivos que nos proponemos en el proceso y en el taller específico. Al momento de propuesta de la técnica a utilizar pensamos sus posibilidades y sus límites.

Técnicas que implementamos en los talleres:

  • Vivenciales: dinámicas de presentación, de comunicación
  • Con actuación socio dramáticas
  • Auditivas y audiovisuales: Canciones, poemas, videos
  • Visuales: Afiches, artículos de diarios, papelógrafo, relatos biográficos, dibujos, imágenes.
  • Escritura: elaboración de auto- retrato, autobiografía

Temas abordados:

  • Autoestima y autoimagen
  • La mujer y el poder del dinero
  • Las culpas y los mandatos sociales
  • Mujer y participación política
  • El espacio propio, subjetividad y narcisismo
  • Derechos reproductivos y aborto
  • Mujer y trabajo
  • Violencias de género
  • Historia Laboral
  • Acoso laboral
  • El cuerpo y los placeres
  • Decisiones y autonomía

Comentarios finales y abiertos

Con un criterio de devolución sistemática de la experiencia e información producida (Fals Borda, 1985, Montero 1994, Gonzalves de Freitas, 1997) se conjuga este momento de divulgación que nos sólo es de las autoras, sino de las mujeres que participaron de los talleres. Sus testimonios, sus gestiones, sus fantasías, sus festejos, sus duelos retroalimentan las iniciativas y la validez epistemológica y psicopólítica de la investigación acción participativa comunitaria. Estos dos subcriterios acuñados por Prilleltesky (2004) pueden lograrse cumpliendo con la validez epistémica que "se alcanza por el informe sistemático del rol que juega el poder en las dinámicas políticas y psicológicas que afectan los fenómenos de interés" y la validez de transformación que deriva del "potencial de nuestras acciones para promover bienestar personal, relacional y colectivo, reduciendo las desigualdades de poder e incrementando la acción, participación y compromiso político".


 BIBLIOGRAFÍA

Bourdieu, P y Wacquant, L(2005) Una invitación a la sociología reflexiva. Siglo XXI Editores Argentina S.A.

Burin, M. (2002). Estudios sobre la subjetividad femenina. Mujeres y salud mental. Editorial Librería de Mujeres. Buenos Aires.

Castoriadis, C. (1983). La institución imaginaria de la sociedad. Editorial. Tusquets. Barcelona.

Castoriadis, C. (1988). Los dominios del hombre: las encrucijadas del laberinto. Editorial Gedisa. Barcelona.

Foucault, M. (1996). Las Redes del Poder. Editorial Almagesto.

Duschatzlk, S. y Cristina Correa. (2002). Chicos En Banda. Editorial Piados. Buenos Aires.

Guerrero, M. (2002). "Emergencia y desafíos de las asambleas barriales". En Revista Herramienta.

Montero, M. (2003). Teoría y práctica de la psicología comunitaria. La tensión entre comunidad y sociedad. Editorial Paidós. Buenos Aires.

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Rebellato; J.L. (1999). "Ética, derechos humanos y salud. Reflexiones finales". En María Luz Osimani. Derechos humanos y salud integral, IDES, Montevideo

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Vargas, V. (2001). Los feminismos latinoamericanos en su tránsito al nuevo milenio. (Una lectura político personal). Centro de la Mujer Peruana "Flora Tristán". Perú.

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