Documento base de los Familiares de Cromañon

 

¿Quiénes somos?

Un colectivo de familiares, sobrevivientes y amigos de las 194 victimas fatales de la Masacre de Cromañon Este colectivo está conformado por diversos grupos que están abiertos a la participación de todos.

¿Qué fue la Masacre de Cromañón?

Fue la muerte, totalmente evitable, por causas no naturales, durante un recital de rock, en el boliche República de Cromañón, el 30 de diciembre de 2004, de al menos 194 personas, jóvenes en su mayoría.
Significó además las heridas, traumas físicos y psicológicos de miles de sobrevivientes y todas sus familias.
Durante estos 28 meses de lucha, han muerto a su vez 5 mamás de los chicos fallecidos; creemos que hay una evidente relación entre enfermedad e impunidad.

Qué significa para nosotros Cromañon?

Cromañon es, además de una realidad, una metáfora de cómo funcionan las cosas en el país. Del trato que se da a los jóvenes, de las condiciones de los espacios donde tocan las bandas, de la desidia, desinterés y corrupción de los gobernantes, del gatillo fácil y los chicos que mueren por la impunidad.

¿Cómo nos organizamos?

Estamos organizados en diferentes grupos que, con características particulares, luchamos por memoria, verdad y justicia. Creemos que se debe castigar a los responsables, empresarios y políticos también; esos que cambian la vida por poder. Todos los grupos participamos de un espacio en común que denominamos Articulación, donde compartimos experiencias y pensamos las acciones posibles, entre ellas, nuestra marcha mensual todos los 30 de cada mes.

¿Por qué creemos que el Gobierno, encarnado fundamentalmente en el ex Jefe Anìbal Ibarra,  es el responsable político principal, además de responsable penal,  de esta Masacre?

Porque en el antes, permitió que un boliche en condiciones desastrosas funcionara, con un nivel de complicidad muy grande con el empresario Omar Chabán. Cromañón no debió siquiera estar habilitado. Aquí primaron los grandes negocios y la corrupción de los más altos funcionarios del Gobierno de la Ciudad. A esto se suma la responsabilidad del Ministerio del Interior, en la figura de Aníbal Fernández, por la actuación de Policía y Bomberos, además del rol encubridor del Gobierno Nacional en su conjunto.
No fue un funcionario aislado, sino una forma de hacer política lo que provocó las muertes.
Porque en el durante, se preocupó sobre todo porque el país entero no pudiera ver las terribles imágenes de los chicos muriendo, la falta de atención adecuada, la insuficiente cantidad de ambulancias, el deterioro de los tubos de oxigeno, la inexistencia de ódenes superiores que ordenaran el caos imperante, que impidió diferenciar inclusive a los muertos de los vivos, quitando con ello posibilidades a los sobrevivientes.
Porque en el después, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se dedicó a ensuciar la memoria de las víctimas, a ofrecernos indemnizaciones a cambio de no querellarlo en la justicia ,y a encubrir junto al Gobierno Nacional, su propio accionar.

¿Creemos que la lucha por justicia en esta masacre termina en la denuncia de sus responsables y la prisión efectiva de todos?

No, si bien el juicio y castigo a todos los responsables será un ejemplo para el poder y sus socios –como lo fue el Juicio Político donde desde la prueba de los hechos y con la movilización se logró destituir a Aníbal Ibarra, hecho inédito en el país- , hay cromañones latentes o presentes en todo el país, fábricas, escuelas, lugares de trabajo. Y es la impunidad la que permite que esto siga ocurriendo, de modo que será la lucha de todos la que llevará a  un cambio profundo en la manera de hacer política en nuestro país.
En este sentido invitamos a otras victimas de impunidad, desde las de inundaciones, gatillo fácil, etc., a encontrarnos y pensar juntos un amplio movimiento por los derechos humanos de  ayer, hoy y siempre.

POR LOS PIBES DE CROMAÑON
NI OLVIDO NI PERDON
BASTA DE IMPUNIDAD.