Presos políticos paraguayos - Rostros testimoniales 01-07
Un viaje de aproximadamente tres horas, desde la estación ferroviaria de Once hasta Merlo, y de allí un colectivo hasta llegar al penal de Marcos Paz, ubicado en la Provincia de Buenos Aires. La empresa concesionaria: TBA; la línea: "ex-sarmiento" ; el 1 de noviembre de 2005: decenas de procesados y siete presos; hoy a más de 14 meses: Roberto Canteros continúa detenido en el penal de Ezeiza.
Penal de Marcos Paz. Más de 1500 personas privadas de su libertad, divididas en 5 módulos de 300 internos cada uno.

Luego de transitar un largo camino, caminos de rejas que se abrían y cerraban a medida que nuestros pies se movían, nos encontramos con los seis compañeros paraguayos. Agustín González Acosta, Roque Rodríguez Torales, Simeón Bordón Salinas, Arístides Luciano Vera Silguero, Basiliano Cardozo Giménez y Gustavo Lescano Espínola.


El viernes 6 de diciembre el juez federal Ariel Lijo, falló en contra del pueblo. Falló contra los seis compañeros. Claro, previamente al juicio había recibido la visita de la madre de Cecilia Cubas junto con Blumberg; actuando rápidamente Aníbal Fernández, Ministro del Interior.


Se encuentran acusados, por un "testigo arrepentido" del secuestro y asesinato de la hija del ex presidente Raúl Cubas Grau.

Seis luchadores populares paraguayos entrampados en las telarañas del poder opresor, se encuentran detenidos esperando la resolución de la cámara de casación, y de la corte suprema de justicia. La decisión es política, y corresponde -se sabe-, a la voluntad política del gobierno nacional.
Paradójicamente, el Juez Lijo terminó argumentando en su fallo que la prueba ofrecida no alcanzaba para demostrar la persecución política que en Paraguay se ejerce sobre los imputados y sobre las organizaciones que resisten y luchan por una vida digna, lugar donde cientos de militantes populares y campesinos son asesinados, desaparecidos y presos.

Rostros de la impunidad

Transitamos por un largo camino hasta llegar al encuentro. En la sala se encontraban esperándonos seis hombres paraguayos que poco a poco, a través de sus rostros, sus palabras, nos fueron relatando la difícil situación que vienen atravesando como luchadores latinoamericanos. La tremenda situación que se vive en Paraguay en donde los derechos humanos y las libertades constitucionales vienen siendo vulneradas desde hace años.
Sus relatos coinciden con los de organismos de DDHH nacionales, paraguayos e internacionales. La presencia de atrocidades cometidas por el actual Gobierno de Nicanor Duarte Frutos que en los últimos años y meses ha llevado adelante matanzas de campesinos indefensos y desarmados, allanamientos ilegales, torturas, y todo tipo de represión contra ancianos, mujeres y niños. Por otro lado, no dejaron de mencionar que el gobierno paraguayo permitió la presencia de tropas norteamericanas del Paraguay en ese país; concedió la inmunidad diplomática otorgada a las tropas norteamericanas, y profundizó la criminalizació n de las luchas sociales y la persecución a dirigentes campesinos.
Paraguay representa una situación geopolítica estratégica, ya que posee abundantes recursos hídricos y energéticos y se encuentra muy cerca de los ricos yacimientos de hidrocarburos del sur de Bolivia, con un acceso privilegiado a la Triple Frontera (Brasil, Argentina, Paraguay). Por ello entra en lo que se denomina combate contra "el eje del mal" lanzado por Estados Unidos, que tiene una particular resonancia en este rincón del mundo.

Los rostros de la historia

Estos seis hombres de aspecto humilde, rostros calmos y palabras contundentes, nos trasmiten que el Presidente de la República del Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, fue electo en abril de 2003 y representa al Partido Colorado, agrupación política que gobierna ininterrumpidamente este país desde 1947 . Un país gobernado casi 60 años (de los cuales 35 fueron como sostén de la dictadura de Alfredo Stroessner) por una misma fuerza política, caracterizada por el conservadurismo, y la presencia permanente y visible de una desenfrenada corrupción. Esta tendencia provoca el desgaste político del propio partido colorado. También nos cuentan que aires de renovación y esperanza recorren a Paraguay con la presencia de Monseñor Fernando Lugo como posible candidato a presidente para el 2008. Fernando Lugo, obispo popular, sostiene: 'deseamos una justicia que no conceda favoritismos a ninguna clase social'
El partido colorado fue uno de los actores más importares para ejecutar el modelo neoliberal en la región, un proyecto agroexportador consolidado a través de la expansión sojera, del mono-cultivo, la mono-cultura, el uso de semillas transgénicas, la contaminación por agrotóxicos. Así como también las diversas actuaciones de paramilitares contratados por ganaderos de la Asociación Rural del Paraguay que se vienen desarrollando desde hace años en ese país.
En la actualidad, este país es exclusivamente agroexportador, los ingresos descansan en la exportación del algodón, en el cultivo extensivo de la soja, maíz y el tabaco; además de la destrucción de los bosques para la extracción de maderas. En síntesis es un productor de materia prima y extracción para exportación de los recursos naturales.
La mayoría de la población está abandonando el país ante la falta de trabajo buscando alternativa en el extranjero. Argentina, España, Estados Unidos… un doloroso desarraigo, en busca de posibilidades de vivir y no de sobrevivir.
Ellos señalan que la situación actual del Paraguay marca una continuidad con la dictadura militar, la utilización de los métodos del 'stroessnerismo' continúan y se profundizan con la presencia de militares estadounidenses y el país convertido en una base militar.
Mientras circula el mate, nos vamos metiendo en su historia, en nuestra historia, una historia de despojo, saqueo y muerte… de lucha y resistencia, de amor y coraje, de incontenible y subversiva rebeldía. Recordamos la masacre que implicó la llamada guerra de la "Triple Alianza" (1865-1870), el enfrentamiento bélico donde Argentina, Brasil y Uruguay se unieron, fogoneados por el imperialismo británico de la época, para atacar a Paraguay. Como consecuencia de dicha guerra -entre otras-, Paraguay perdió gran parte de su territorio (160 mil km²) y fue obligado a pagar una abultada indemnización de guerra: el préstamo de 200.000 £ recibido de Inglaterra debió saldarse con refinanciaciones llevando la suma a 3.220.000 £. Antes de la guerra existían aproximadamente 1.300.000 habitantes, quedando la población reducida a 300.000 luego de la misma, la mayoría solo niños y mujeres. Aniquilaron al 97 % de los varones jóvenes y adultos, intentaron aniquilar a un pueblo. No pudieron. Rostros de dolor, de resistencia…
Otros fragmento de la historia relatada, analizada y vivenciada por uno de los compañeros paraguayos… el Marzo Paraguayo. 1999 hecho histórico para la vida de Paraguay. Tras este acontecimiento se acentuó el protagonismo del movimiento campesino paraguayo.

Rostros de la Nación Guaraní

La historia del pueblo Guaraní es reconocida por su inmensa y profunda historia de resistencia. Lucharon contra los españoles y luego contra aquellos que intentaron la apropiación de su territorio y la desaparición de su cultura. La lengua guaraní marca un elemento de resistencia y contrahegemoní a cultural que persiste hasta los días actuales.
Como persiste hasta los días actuales y venideros la solidaridad entre las compañeras y compañeros que luchamos contra el capitalismo, contra el imperialismo y por la construcción de nuevas relaciones sociales, por la construcción de nuevas mujeres y nuevos hombres en diálogo con las raíces de nuestra América. Sin embargo, la prisión de los seis compañeros paraguayos, y su posible extradición, han sido demasiado silenciadas por la prensa, y casi desconocida por las organizaciones populares argentinas, y por los movimientos de derechos humanos. En estos momentos, es imprescindible revertir la situación. Evitar que estos seis militantes populares, campesinos, del Paraguay, sean extraditados por una justicia que sigue siendo una de las caras más visibles de la impunidad. Pronunciamientos en este sentido, acompañados de la movilización, de la lucha por la libertad de los presos políticos paraguayos, y por el derecho al refugio político que vinieron a tramitar a la Argentina, será una de las maneras de que se exprese el internacionalismo, la solidaridad, la capacidad de ternura de nuestros pueblos. Si es verdad que nuevos vientos recorren América Latina, es imprescindible que soplen para todos, y que traigan entre otras muchas cosas, la posibilidad y la urgencia de la libertad, para los luchadores y luchadoras populares, y el fin de esta miserable expresión del capitalismo neoliberal, que es la violenta criminalizació n de la pobreza.

Enero del 2007. Pañuelos en Rebeldía. Equipo de Educación Popular