Imágenes de la Marcha por los pibes/as de Cromagnon

La juventud tiene que crear; no, morir.

Hace ya siete años, una noche de diciembre, miles de jóvenes se preparaban para la fiesta y la alegría, compartiendo la mística de su banda de rock.

Hace ya 7años, del otro lado de la calle, seres ¿humanos? inescrupulosos vendían al menos 4 veces más entradas de las que permitía la capacidad de un local habilitado para algo más de mil personas, y publicitado por sus dueños –escondidos tras empresas off shore- como para 5000.

Hace ya 7 años, seres ¿humanos? corruptos y con poder de decisión, ponían al frente de órganos encargados de cuidar a la población, a amigos ineficaces y corruptos. La coima corría entre funcionarios, empresarios y policías.

Hace ya 7 años, seres ¿humanos? necrofílicos, interesados más en los negocios a toda costa que en la vida, cerraban un lugar con candado para evitar que alguien se colara sin pagar entrada; señalizaban mal las puertas de emergencia, tenían matafuegos vencidos, colocaban medias sombras tóxicas, apagaban luces, escapaban con la recaudación y generaban condiciones para la muerte.

Por Martín Vidal