Construyendo proyectos vitales de Territorio desde las ciudades desconocidas. Una experiencia desde la educación popular y el arte. Imprimir E-Mail

A modo de introducción

Este documento es el resultado de algunos encuentros y reflexiones planteadas entorno a  nuestro qué hacer cotidiano en el marco del proyecto “Escuela Popular de Artes y saberes” que la fundación Territorios viene construyendo en la ciudad de Manizales-Colombia desde el año 2004. La convocatoria del Encuentro de educadoras y educadores populares, y sus preguntas fueron vitales no sólo para pensarnos una intervención en el espacio, sino para emprender un ejercicio que, dadas las dificultades y retos a los cuales nos convoca el día a día, veníamos aplazando y seguramente repitiendo muchos errores o miradas y prácticas que nos van desviando de nuestros propósitos y motivaciones iniciales. Sea esta la oportunidad para emprender una mirada crítica hacia nosotros mismos; que el diálogo y el encuentro con estas otras miradas y quehaceres nos nutra, nos interpele, nos motive a continuar y a tejer redes con los sembradores y sembradoras de nuevas semillas en esta tierra nuestra americana.

Un poco de nuestra historia:

Territorios es una organización de amig@s, herma@s, compas y sembrador@s que se conocieron en la Universidad en medio de debates eternos y de distintas luchas y después toman la decisión de salir de los claustros y empezar a construir conocimiento y poder en y con los sectores populares. Nuestra experiencia concreta nos llevó a acompañar algunos procesos organizativos en una urbanización de vivienda social que se construyó en Manizales en el año 2000, donde llegaron personas damnificadas por las olas invernales, así como  desplazadas por el conflicto social y político que se vive en Colombia hasta la fecha.

Comenzamos acompañándolos, después emprendiendo un proyecto de agricultura urbana donde se trabajaron propuestas de agroecología, comercio justo, autogestión y soberanía alimentaria con las comunidades, además de la propuesta de cartografía o “mapas nuestro territoriales” desde los cuales surge la propuesta de la escuela popular de artes y saberes con algunos miembros del barrio samaria. En el año 2006 surge la escuela, con muchas ilusiones, mucho amor y creación, mucha autogestión y después, decidimos concursar en convocatorias para apoyo a iniciativas culturales del Estado. Al principio nos resistimos, pero después entendimos que ello no estaba afectando nuestra autonomía y que muchos de esos recursos deben llegar a esas comunidades como un derecho inherente. Por ello nos consolidamos como ONG, no sólo como estrategia de “mimetismo” frente a la represión existente en Colombia contra todo tipo de trabajo territorial, sino como estrategia para poder recibir algunos fondos que si bien continúan siendo escasos, han ayudado a darle continuidad al proceso. En medio de múltiples dificultades y también de muchos aprendizajes, la experiencia de la escuela se pudo implementar en otro barrio, donde se trabajó principalmente el tema de la ecología con niños y niñas, dadas las condiciones del contexto y de la comunidad y ahora otras dos comunidades rurales están haciendo su propia escuela. En el año 2009 y ante las dificultades que nos presentaban en términos de la claridad política de los formadores y formadoras de la escuela, decidimos crear una escuela de formación de formadores, en principio como espacio de revisión y construcción de propuestas sobre la educación popular y ahora la escuela está enfocada en la construcción colectiva de los planes de formación de la escuela.
La propuesta ha ido creciendo, así como también crecen nuestras inquietudes, nuestros temores y la necesidad de compartir y construir con otras experiencias que nos ayuden a no perder de vista nuestro propósito central: la emancipación humana en el territorio.

Nuestra concepción del Territorio

Para nuestro colectivo, el Territorio es entendido como el espacio biofísico y expresión de la construcción colectiva,  donde se plasman los saberes, valores, formas y modos de vida, las relaciones de poder y los conflictos. El territorio es un fenómeno multidimensional y dinámico, que se configura en las relaciones  de espacio-poder-saber y que adquiere sentido en la medida en que sus habitantes lo apropien y se identifiquen con él (territorialidad).

Experiencias en nuestro trabajo territorial: la niñez como semilla vital

Entendemos el trabajo territorial como las prácticas y saberes que se articulan para incidir en la vida y el contexto de determinada comunidad. Pensamos que nuestro primer territorio es el cuerpo y que por él pasan todas las lógicas y contradicciones que luego se vivencian en el campo social y colectivo. Por ello, nuestras experiencias han buscado generar procesos de reflexión y acción con y en las comunidades, a través de ejercicios de reconocimiento y construcción de propuestas donde se traten de enfrentar algunas problemáticas prioritarias y pensar alternativas que nos permitan crecer como seres humanos y en comunidad.

Específicamente y dadas las orientaciones de buena parte del equipo, nuestras experiencias de trabajo han estado encaminadas a desarrollar dos campos: por un lado el de agricultura y medio ambiente y del otro, el campo de la educación, la comunicación y la cultura. Este último ha venido tomando sentido en el proyecto “Escuela Popular de Artes y saberes”.

El trabajo con la niñez se nos ha presentado en primer lugar como una necesidad manifiesta por la comunidad, sobre todo por el riesgo evidente de la drogadicción y la delincuencia que en estos contextos se vive diariamente y frente al cual, los niños y niñas resultan ser más vulnerables. Sabemos que estos problemas se dan como consecuencia de otros más estructurales como la pobreza, la exclusión, el asistencialismo estatal y de los aparatos electorales que han empobrecido (1) el campo popular en Colombia. Por ello pensamos que es importante construir otros espacios y miradas posibles con y sobre la niñez, entendiendo que el objetivo real sería poder traer a las familias todas y a los vecinos a construir estos espacios, pero ese sigue siendo nuestro reto más grande.

El propósito central de la Escuela es “Generar procesos de apropiación e integración comunitaria a través de la formación en artes y el desarrollo de saberes para la vida, con niños, niñas y jóvenes en los barrios Bosconia y Samaria, así como en las veredas Pueblo Hondo y Santa Clara del municipio de Manizales.

La escuela es un proyecto inacabado que siempre estamos replanteando en función de lo que las experiencias cotidianas nos muestran. Hemos construido una propuesta global de formación, en la cual se incluyen nuestras concepciones y principios sobre el territorio y la territorialidad (entendida como apropiación), la educación popular, el arte como lenguaje y posibilidad expresiva y liberadora, el “aprender haciendo”, “el juego como posibilidad de interacción y aprendizaje”, “el cuerpo como territorio de vida y paz” y “el dialogo y la alegría como vía para resolver conflictos”.  

Dichos principios son abordados de manera singular en cada taller y contexto, en los cuales se trabaja la formación artística, en interrelación con tres dimensiones  generales:
  • El reconocimiento de mí mismo: mi cuerpo, mi primer territorio
  • El reconocimiento de los otros: la construcción de nuevos lazos y el respeto por la diferencia
  • El reconocimiento y apropiación del territorio compartido

Los talleres están acompañados de otras actividades barriales como las jornadas intergeneracionales, las mingas de trabajo, el carnaval, los talleres comunitarios, entre otras.
En el ámbito rural, se viene trabajando la propuesta “La vereda de los niños”, como marco para pensar el territorio en comunidad, apostándole a reconstruir el territorio desde el imaginario de  los niños, pues, si un niño en su territorio se desarrolla como niño, los adultos también pueden desarrollarse como adultos, se podrá construir el territorio de manera incluyente y más digna.

Las luchas por el territorio:


Cada territorio tiene sus problemáticas y conflictos. El problema más serio es la pobreza y su criminalización y exclusión por parte del Estado. Sabemos que no podremos resolver estas problemáticas, pero sí que en la medida en que las personas reconozcan sus derechos y su territorio, así como su condición como sujeto político, puedan asumir sus propios procesos organizativos y de transformación. Nuestro trabajo ha sido acompañarlos, construir algunas propuestas colectivas, mediar en otros casos (por ejemplo, frente a la situación legal de sus viviendas y los incumplimientos por parte del estado). Nuestra lucha concreta en estos territorios ha sido contra la exclusión social que el Estado y la sociedad han tendido para con estas comunidades, nuestra semilla busca que muchas de estas personas recuperen su dignidad y su capacidad de soñar.


A modo de evaluación:

Este esquema puede dar cuenta de algunas de las dificultades y también de las ganancias del proceso


Alcances o logros   
  • La EPA está conformada por personas con una mirada crítica de la realidad
  • Se han identificado las debilidades en el desarrollo del proyecto que hoy han permitido plantear acciones para que se conviertan en fortalezas, por ejemplo la escuela de formadores
  • La Escuela de Formadores nos ha permitido formarnos en áreas en las que no estábamos preparados y pensar colectivamente el proyecto
  • La EPA ha sido apropiada comunitariamente en Samaria y en otras tres comunidades.  

Limitaciones o dificultades
  • Poco compromiso por comprender colectivamente las realidades de los territorios (en niveles más amplios y complejos)
  • Las personas que la han integrado a lo largo del tiempo, están de paso por el proyecto, por tanto no hay continuidad en la formación de los niños y niñas, en la investigación y en el trabajo comunitario. Cambian ritmos de trabajo constantemente.
  • El trabajo se ha centrado en la reproducción de técnicas artísticas, olvidando en buena medida la propuesta de educación para la transformación
  • El trabajo comunitario de la EPA no ha trascendido de diagnósticos y algunos eventos
  • Infraestructura precaria que dificulta el desarrollo adecuado de los talleres

Educación Popular y Formación de Formadores/as:


Programas, contenidos y metodologías de formación de educadores/as en nuestros movimientos?

La escuela de formación de formadores como ejercicio reciente, empezó realizando una serie de encuentros donde se socializaron experiencias, conocimientos, propuestas pedagógicas y comunicativas que le proporcionaran a los formadores algunos elementos para construir una mirada sobre la educación popular y el trabajo comunitario, rescatando buena parte de sus experiencias concretas, tanto dentro de la EPA como en otras propuestas y procesos de la ciudad. En este sentido, invitamos a varias personas a realizar talleres donde se revisaron algunos de los siguientes aportes teóricos y metodológicos:

-Principios de educación popular: la propuesta de Paulo Freire y su pedagogía del oprimido
- La investigación Acción Participante y el pensamiento de Orlando Fals Borda
-Principios del pensamiento andino como propuesta contrahegemónica: la wilphala, la pacha mama, el ritual: reciprocidad, complementariedad, autonomía.
- El juego, la lúdica y el arte como lenguajes para la educación popular.
-Cartografía Social y territorialidad. (Con experiencias prácticas en los barrios donde funcionan las EPAS)
-La planeación participativa y árboles de problemas.
-Miradas desde el trabajo y la psicología social.
-Comunicación alternativa y popular?
- Sistematización de experiencias
- Trabajo con niñez y juventud
- Formación en valores
- Diálogo de experiencias.

Las relaciones que establecemos en nuestras experiencias entre pedagogía y política Y entre práctica y teoría

La práctica y concepción pedagógica así como la construcción del conocimiento, son prácticas políticas en sí mismas, en la medida en que están influyendo en la concepción que las personas tienen sobre sí mismas, sobre los y las otras y sobre la vida. En el sistema económico, cultural y social dominante, la educación ha sido una herramienta de reproducción ideológica por excelencia. De allí que la construcción de propuestas pedagógicas autónomas y acordes a las necesidades territoriales cobre vital importancia en cualquier proceso que se piense la emancipación humana.

En nuestra experiencia, hemos comprendido que el hacer nos está llevando de manera permanente a la reflexión y viceversa. No pueden entenderse la una sin la otra. Es fundamental que nos estemos cuestionando, que escribamos, hagamos memoria y análisis de nuestras experiencias, también que revisemos algunas teorías y propuestas en función de nuestras experiencias.  Asumir esta sinergia implica romper con la lógica fragmentada a partir de la cual la educación tradicional o “bancaria” nos enseñó a comprender y enfrentar los problemas.

El rol del educador/a popular


Lo estamos construyendo, creemos que el encuentro nos lo ayudará a definir. Pensamos que es un mediador y un sujeto transformador, comprometido ética y políticamente con la vida y la liberación del ser humano. Una persona sensible, que crea en la contundencia del amor tanto como en la de la historia, con capacidad crítica, investigativa y de llevar las ideas a la práctica, que reconozca los saberes de las clases populares así como su compromiso frente a la construcción colectiva del conocimiento. El educador popular debe ser consecuente con lo que dice y piensa, su vida debe ser un principio pedagógico.

¿Cómo fortalecemos la interacción entre distintos procesos en el plano local, nacional y latinoamericano, para crear espacios de formación permanentes de educadores y educadoras populares, en los que compartamos miradas y debates diferentes organizaciones?
Estos espacios son fundamentales para dejar de pensar que estamos completamente solos y locos en el mundo. Es una posibilidad para generar tejido, más firme, colorido, con pensamientos y prácticas que nos ayuden a pensarnos en un proceso que trasciende las fronteras impuestas. Por eso es importante seguir estimulando estos encuentros:

-Propuestas de correos y conexiones de los procesos: por ejemplo que los niños y niñas de las EPAS se puedan escribir con niños y niñas de Neuquén y de Buenos Aires.
-Que se siga realizando este encuentro, ojalá y se pueda hacer en algún lugar diferente de manera periódica y en cada caso, poder acompañar las experiencias de trabajo local.
-propuesta de publicación o medio de divulgación de las reflexiones del encuentro y del trabajo y reflexiones de toda la gente que está haciendo educación popular, que sirva para otras comunidades y procesos que lo requieran.
-Establecer una carta de principios de las educadoras y educadores populares Latinoamérican@s que surja de la lectura de nuestras necesidades y nuestras experiencias, así como del momento histórico por el que pasan los territorios compartidos.

Nota
1-   Entiéndase que usamos esta palabra para tratar de explicar la manera como el poder hegemónico en Colombia históricamente ha reprimido, manipulado, cooptado y convertido a muchos líderes de barrios y sectores populares en servidores de sus intereses particulares.



ENCUENTRO DE EDUCADORES Y EDUCADORAS POPULARES 7, 8 Y 9 DE MAYO 2010

 
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