Loncopue: La confluencia de diversidades en la lucha Imprimir E-Mail

La confluencia de diversidades en la lucha
, iglesia y mapuches contra la megaminería 
Loncopué
Entrevistas a integrantes de
AVAL y Comunidad Mapuche Mellao Morales
Neuquén - Julio 2009

Entrevista colectiva realizada a:

*Viviana Vaca, AVAL, Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Loncopué 
*Pedro Beroiza, lonko de la Comunidad Mapuche Mellao Morales, en cuyo territorio hay un proyecto de explotación minera
*José María Dorfeo, cura párroco de la parroquia de Loncopué y participante de AVAL

-La idea es que nos cuenten sobre el proyecto minero, en qué etapa está actualmente y como surge la asamblea en la localidad.

Viviana: este conflicto empezó en el año 2007, cuando llegó a la zona otra empresa que no es con la que mantenemos la lucha actualmente, que era la Golden Peaks, de capitales canadienses. Esta empresa, de la mañana a la noche, empezó a hacer trabajos de exploración sobre una mina de oro en una estancia privada. En ese momento justo fue el aniversario de Loncopué y como se acostumbra a hacer una oración especial, el padre José María, en ese momento religioso, pidió que dios nos explicara qué estaba pasando. A partir de allí algunos vecinos nos fuimos acercando a la parroquia a preguntar y averiguar qué pasaba. Empezamos a hacer reuniones en el salón parroquial porque era el espacio donde nos empezamos a nuclear y a buscar información en internet donde vimos que estaba todo cocinado. El proyecto se llamaba Lonco Proyect y aparecían las fotos de lo que estaban haciendo. Les pedimos información al intendente municipal, a los concejales, que dijeron que no sabían de qué se estaba hablando, porque ese emprendimiento estaba a 6 o 7 km del ejido municipal. Tuvimos la suerte de que entre los vecinos que se acercaron había un abogado que hacia pocos meses había llegado al pueblo y que había trabajado en la lucha contra la minera en Esquel, por lo tanto tenía muy claro cómo había que empezar a moverse. Ahí nomás se presentó un recurso de amparo porque esta empresa no había presentado un estudio de impacto ambiental ni había llamado a audiencia pública. El recurso se presentó en el mes de octubre de 2007 y en diciembre la justicia falló a favor de los vecinos porque ninguna de esas cosas estaba hecha. En ese momento, la empresa canadiense paró la actividad y supuestamente se retiró. En realidad, nosotros con el avance de la empresa china nos dimos cuenta de que los canadienses están esperando que avancen los chinos, que tienen un emprendimiento mucho más importante. A los intereses canadienses les preocupa mucho lo que sale por los medios porque sus inversores operan en bolsa, en cambio los chinos no. Finalmente logramos frenar ese emprendimiento y quedó la semilla de la formación de la asamblea de vecinos, que nos seguimos juntando para organizarnos y empezar a motivar otras cosas. Ese fue el comienzo.

José María: un año después, en diciembre de 2008, me vuelven a pedir la oración por el aniversario del pueblo. Una semana antes nos habíamos enterado que el intendente de la localidad había estado reunido con todos los jefes de área y les había presentado en forma muy privada a la empresa MCC, (Metallurgical Construction Corporation), una empresa de capitales chinos. Había estado un gerente que era un mexicano.
En el aniversario del pueblo estuvo el gobernador y otras autoridades. En esos actos primero se cantan los himnos y al primero que le pasan el micrófono es al cura para hacer la oración. Luego vienen los discursos del intendente y el gobernador. Ahí fui mucho más duro y dije que nos habíamos enterado de ese emprendimiento.
Después nosotros hicimos el siguiente análisis: que el gobernador venía a hacer el lanzamiento de este emprendimiento minero. En ese momento se quedaron todos callados. Ahí empezó esta lucha.
Al contrario de lo que contaba Viviana en relación a la Golden Peaks, en este caso nos ha favorecido que la mayor parte del emprendimiento está dentro del territorio de la comunidad mapuche Mellao Morales. En este sentido la legislación nacional y los convenios internacionales nos ayudan, porque no hicieron la consulta a la comunidad, que es lo primero que tienen que hacer y empezaron a hacer exploraciones. Eso nos permitió presentar otro recurso de amparo porque ese proceso estaba viciado de irregularidades. Por ejemplo, se vendió un emprendimiento de esas características sin hacer licitación. Tampoco se había llamado a audiencia pública ni se había presentado el estudio de impacto ambiental. La justicia volvió a fallarnos a favor. Hemos tenido suerte en este sentido.

Viviana: por segunda vez se convocó a audiencia pública y la justicia volvió a rechazarla por considerar que no reunía las condiciones, por ejemplo que no habían presentado un estudio de impacto ambiental (ellos presentaron un informe, no un estudio) y no hubo consulta al pueblo mapuche.
En esta segunda vuelta, ellos publican en el diario mucho tiempo antes; la primera había sido con menos días del plazo legal. Dicen también que van a ir con colectivos a buscar a la gente a la comunidad para traerla a Loncopué, porque una de las cosas que se exigía era que la audiencia se hiciera en la comunidad que es la directamente afectada.

Lonko Pedro: a mí me tocó la peor parte, siendo el lonko de la comunidad. Yo entré a la comisión directiva de la comunidad hace seis meses. Me ha tocado la peor parte de una lucha que otros no se animaron a enfrentar.

Dentro del territorio de la comunidad en Campaña Mahuida hay un galpón que es de la empresa CORMINE (Corporación Minera del Neuquén). En los meses de noviembre y diciembre de 2008 ellos tenían personal trabajando para entrar a explorar y si era posible explotar la mina de cobre. Dicen que el emprendimiento es muy bueno para la comunidad. Ellos no tienen en cuenta que hay tres minas en ese lugar: la de cobre, la de plata y la de oro. Y también hay una mina de hierro. La empresa china también tiene un proyecto en Sierra Grande. Para la empresa y para el gobierno provincial es un muy buen negocio. A los que no tuvieron en cuenta fue a los integrantes de la comunidad. No hicieron la consulta, ni nos dieron toda la información necesaria, ni nos propusieron participar de los beneficios. En el informe que ellos presentaron la comunidad no figura; sólo aparecen Campana Mahuida y el cerro Tres Puntas. Además, en el informe hay cosas que no son ciertas; han confundido un galpón con una escuela.
El padre José María, Viviana, el abogado y la doctora que es apoderada de la comunidad fueron a la comunidad a ver qué pensaba la gente y cuál era la información que tenía. En ese momento, la inal lonka de la comunidad estaba a favor de la minería, de la empresa, junto con el intendente de Loncopué. En realidad, el municipio no tiene jurisdicción alguna para negociar tierras que no le corresponden. Hasta ahora el intendente sigue presionando para negociar. Por todos los comentarios sabemos que a ella le dieron mucha plata. La empresa le ofrecía a la gente 300, 400 puestos de trabajo que no van a ser reales, ya que conocemos que siempre hacen la misma oferta en la provincia, aunque sean distintas empresas.
Yo, como lonko de la comunidad, me hice responsable de enfrentarme a lo que sea. Somos mapuche, nacidos y criados en esta tierra. Lo que se olvidan los gobernantes es que la misma capital está en territorio de las comunidades indígenas. A ellos no les interesa la destrucción que pueda dejar el proyecto, sino la plata que le pueda llegar a su bolsillo, ni siquiera a la provincia.

-¿Cuáles son las organizaciones que participan de la lucha?

José María: están AVAL, AVACAM (Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida), una AFR (Asociación de Fomento Rural) de un paraje vecino que se llama AFR Huecú Có y la comunidad Mellao Morales.

Viviana: esas cuatro organizaciones articulamos y nos reunimos todos los martes. Además participamos del Foro Permanente por el Medio Ambiente de Neuquén cada 15 días.
  

-¿Cómo fue formándose la asamblea? ¿Cómo fue creciendo?

Viviana: hay que aclarar que estas organizaciones sociales apartidarias no existían en las provincias. En el 2007, cuando fue lo de la Golden Peaks, me acuerdo que para el recurso de amparo, entre los 7 u 8 que éramos, nos juntamos para ver quiénes íbamos a ser testigos, porque no alcanzábamos para todo.
Empezamos informando a las escuelas y a las instituciones, pero lo frenamos enseguida, fueron dos meses. Ahí empezamos a despertar. Ayer en una radio de Cutral-Có me preguntaban si antes de esto yo conocía el tema minero. Vos te das cuenta que ahora manejás un montón de información, que antes te pasaba por encima. Te preguntás también cuántas otras cosas te pasan por encima hasta que te tocan de cerca.
Cuando el abogado empezó a averiguar sobre la empresa china en internet, nos decía que si la Golden Peaks era un kiosquito, ésta era Jumbo, Easy y todas juntas. Cuando supimos esto, cargamos las pilas y empezamos a hacer mucha difusión, concientización, volanteadas en las rutas y en las puertas del supermercado de Loncopué al que va todo el mundo, y charlas en las escuelas. También empezamos un programa de radio todos los sábados que se llama “La tierra tiene fiebre”. El municipio local ha organizado charlas queriendo explicar las bondades de la minería y ahí hemos estado rebatiendo. Hemos ido a contar lo que está pasando a Campana Mahuida, porque si bien se le llama Campana a la zona que es territorio de la comunidad mapuche, también es un sector de fiscaleros, de criollos, que crían sus animales, tienen sus huertas, también hay una empresa de frutas finas, que exporta fruta fina orgánica a Estados Unidos. Ahí se conformó otra asamblea de vecinos, la de Campana Mahuida. También se acercó gente de un paraje de atrás del cerro, que es Huacú-Có, que es Cajón de Almaza, que son también criollos. Así como está directamente afectada la comunidad Mellao Morales, también lo están todos los campesinos de alrededor.
Así se fueron conformando las asambleas, la gente fue participando más. En los momentos fuertes de tensión, cuando se había llamado a la primera audiencia pública para el 28 de enero, se generó un movimiento fuerte antes de fin de año. Logramos la suspensión. El 1 de abril era la segunda fecha de audiencia pública y organizamos una marcha en Loncopué, que es un pueblo de 5000 habitantes, en la que participaron más de 2500 personas, que salieron a decir NO a la mina. Nos acompañaron organismos de derechos humanos de Neuquén, como la Corriente de Derechos Humanos y las Madres de Plaza de Mayo, Fasinpat, la gente del Foro Permanente por el Medio Ambiente que se conformó a raíz de este proyecto de Campana Mahuida. Pero el pueblo de Loncopué salió a decirles a las autoridades municipales y a la provincia de Neuquén que no quiere esta técnica minera en la zona. Como decía el padre José María en aquel momento, Loncopué perdió el miedo. Yo vengo de Buenos Aires, aunque hace 20 años que estoy en Loncopué, y como venimos de la ciudad, creemos que una marcha es algo muy fácil. Este es un lugar donde jamás se organizó ninguna, ni siquiera en las campañas partidarias cuando gana un candidato, caundo salen en caravana pero no en forma de marcha. 

¿Cómo fue todo este proceso para que 2500 personas salgan a la calle y hayan perdido el miedo?

José María: fueron charlas en las escuelas, el programa de radio, las charlas boca a boca. No hubo cosas muy espectaculares. A nosotros realmente nos llamó la atención la movilización, no esperábamos tanta gente, justamente por esto del miedo. Somos poblaciones subsidiadas por el estado, la mayoría vive del estado. El que no trabaja en termas, trabaja en el municipio, o son docentes, o son parte de gendarmería o la policía. Dependemos del estado, porque estamos rodeados de estancias, que tienen su vida propia, y después de las estancias están las comunidades criollas o mapuche. Hace 40 años que gobierna el mismo partido en la provincia. En Loncopué, en los 25 años que vivo allá, sólo en una oportunidad gobernó un partido que no era el Movimiento (Popular Neuquino) y terminó mal, con una crisis político-institucional terrible. Siempre ha manejado el gobierno el MPN, que tiene una metodología de meter miedo. Ahora lo hemos vivido. Al chico que nos abrió las puertas de una FM, lo han amenazado, le han roto las antenas. A su hermano (policía), que estaba en tránsito el día de la marcha, lo mandaron a hacerme una multa (yo andaba con la camioneta de la parroquia a los bocinazos) y como no la quiso hacer, perdió su trabajo. Agredieron y amenazaron verbalmente a una directora porque se tocó este tema en el colegio, a pesar de que está en la currícula. Mandan punteros a provocar. En el campo es lo mismo, los integrantes de la comunidad dejaron de recibir los famosos planes y las cajas reaparecieron antes de las elecciones. Dejaron de percibir la leña y ahora se la están dando de nuevo. Están recibiendo presiones y cada vez van a ser más. Los van a querer ahogar hasta que no tengan más remedio que aceptar. Es todo muy complejo por eso nos llamó la atención la movilización que hubo.

Viviana: es cierto que la lucha con el tiempo ha perdido un poco de efervescencia porque ahora las asambleas somos un grupo más reducido. También es cierto que ahora estamos en un momento de tensa calma y a la gente le cuesta participar. Pero el grupo estable se mantiene con la presencia de las cuatro organizaciones.  Creo que lo que motivó a la gente a participar fue que desde un principio hubo compromiso de la iglesia a través de José María. La iglesia neuquina tiene una trayectoria importante en cuanto a las luchas sociales en la provincia, empezando con Jaime de Nevares. José María está hace más de 20 años en la zona, recorriendo las comunidades y la gente sabe que no lo mueven otros intereses. Él es el presidente de la asamblea de Loncopué. Lo hemos puesto ahí “democráticamente”. Me parece que esto le inspiró a la gente un voto de confianza, le dio a la lucha cierta carta de neutralidad. También acusaron a José María de talibán pero viniendo de quien vino, fue mejor que así fuera.
                   

José María: en la comunidad se hizo como una especie de plebiscito interno. Había una especie de boleta donde decía SÍ o NO. Cada uno de los que votaba debía poner su nombre, su número de documento y firmar. El 99% dijo NO queremos el emprendimiento, si bien hay algunos que están encandilados por un sueldo. Eso no es fácil mantenerlo. Es necesario seguir haciendo una concientización, en primer lugar de lo que significa la tierra para el mapuche, que no es la visión que tenemos los occidentales; para ellos allí se vive, se come, se reza. En segundo lugar, con un emprendimiento de esas características, que va a necesitar usar 60 toneladas diarias de ácido sulfúrico y que va a volar los cerros en días, la gente se va a tener que ir, ya que vive de sus animales, de alguna huerta. Entonces es muy seria la problemática. Están ofreciendo 60 puestos de trabajo y las 500 familias que quedan ¿adónde van? ¿a engrosar los asentamientos de Loncopué, de las Lajas? 
Otra cosa grave es lo del Río Agrio, que nace en el volcán Copahue y surca una serie de poblaciones, incluso más grandes que las nuestras, como Las Lajas, Bajada del Agrio. En Las Lajas, la gente toma de esa agua, riega. En Bajada de Agrio la mayoría son agricultores.

¿Tienen causas judiciales abiertas como consecuencia de la lucha?
   

Viviana: por ahora no.
 

¿Cómo fue participando la comunidad de la lucha y qué significa la minera en territorio indígena?

Pedro: cuando empezamos a participar en la lucha, yo tenía siete días de haber ingresado a la comisión directiva de la comunidad. Vinimos a presentar un petitorio al gobernador en la mesa de entradas de la gobernación, pidiéndole una entrevista que hasta ahora no se ha logrado. Salimos de ahí y fuimos al salón del obispado de Neuquén para hacer una conferencia de prensa. Era la primera vez que salía por televisión y enfrentaba un micrófono. Nunca me gustó enfrentarme a una cámara o a un micrófono.
Respecto a lo que significa la tierra para el pueblo mapuche, es todo. Si una comunidad no tiene tierra ni agua, no existe; sus miembros seguirán siendo dejados de lado como hasta ahora, seguirán siendo ignorados. Pero se olvidan que los actuales dueños de las tierras son las comunidades y los pueblos indígenas. Cuando llegan, te destruyen toda la cultura, la Madre Tierra, de la que comés, utilizas el agua. Si no tenés tierra es imposible vivir. Nuestros antepasados no necesitaban médicos, se curaban ellos mismos las distintas enfermedades porque conocían los remedios naturales que existen en la tierra. Me contaban mis abuelos que en el Cerro Tres Puntas, el que quieren explotar, se ha salvado mucha gente. Por eso el cerro es muy importante para nosotros.

En el pasado los corría el estado y hoy las empresas, ¿cómo es la continuidad entre el ayer y el hoy?

Pedro: la desigualdad de ayer sigue existiendo de distinta manera. Los pueblos indígenas han sido desplazados, se le sacaron los mejores campos y los llevaron hacia las tierras que no servían, donde había menos pasturas, menos agua, donde no se podía cultivar la tierra. La gente de antes cultivaba y hacía su propio alimento. Hoy vienen por las tierras, no se conforman con lo que hicieron antes, ahora vienen por el resto. Cuando escapaba gente desde Chile, se han salvado ahí, en el cerro. Lo que a ellos les interesa es explotar el cerro, no les importa lo que pasó antes.

Como parte de la iglesia, ¿cómo es esto de haberse involucrado en la lucha y ser parte de la asamblea?

José María: como parte de la iglesia y yo como sacerdote no podemos dejar de estar en estas luchas, que son por la vida frente a estos proyectos de muerte que quieren imponernos. Yo llevo un proyecto que es el de Jesús que fue un proyecto de vida, entonces no podemos no estar como iglesia. En este momento me tocó estar como sacerdote en este lugar. Siempre decimos que gracias a Dios el de arriba nos iluminó y nos hizo ver los movimientos raros que había en los cerros cuando íbamos a las comunidades. Empezamos a ver los vehículos, las luces en la noche. El de arriba nos iluminó para decirnos algo está pasando y algo tenés que hacer.
Ya hace 23 años que estoy en la zona y estamos compartiendo la vida, tanto con los criollos como con las comunidades mapuche. Desde que llegué y sin conocerme, la comunidad Mellao Morales me invitó al Nguillatún y voy desde hace 23 años. Estamos compartiendo las cosas lindas, la cultura, la espiritualidad, la expresión religiosa más grande que tienen, así como muchos ellos comparten la celebración de la misa o de un sacramento, ¿cómo no vamos a estar juntos en estos momentos, en los que está en juego la existencia frente a proyectos de muerte?
Está en juego una comunidad que es un botón de muestra para toda la provincia; si entran acá siguen con todos los emprendimientos que hay.

¿Cómo es la situación actual en cuanto al avance del proyecto?

Viviana: después de la suspensión de las audiencias, hubo tirones de oreja a la Dirección de Minería por estas cosas. Después hubo una marcha en Neuquén capital que organizamos con el Foro Permanente por el Medio Ambiente, invitando a organizaciones sociales, políticas, religiosas. Estuvo la gente de Aten, de Fasinpat, de Derechos Humanos y generó mucho ruido. Esto fue a fines de mayo y después vinieron las elecciones. Hubo que ponerse a trabajar para las elecciones y no digo que se olvidaron pero se dedicaron a eso. Después vino la gripe A y la suspensión de actividades. Las actividades vuelven esta semana y tenemos que estar atentos.

José María: la justicia tiene que definir si llamaron bien a audiencia pública o no, ya que los recursos de amparo fueron favorables a nosotros. Según el abogado, esa es la situación actual. En algún momento van a tener que definir esa situación. De todas formas es muy difícil la lucha así porque estamos tapando con la mano las filtraciones que hay detrás. Por eso es importante la presentación de estas leyes pidiendo la prohibición de esta práctica de minería, porque te pueden dar más elementos. Tenés que estar leyendo todos los días los diarios para ver qué está pasando. Porque si te pasaste un día o dos y no hiciste la presentación que tenías que hacer, ellos avanzan. Están intentando por todos los medios entrar en la comunidad; le mandaron un escrito diciendo que querían ir a explicar y el lonko les dijo que cualquier cosa que quisieran, lo hicieran a través de los abogados.  Esa es la consulta para ellos. Eso sería un paso más para seguir adelante. Después llaman una audiencia pública, la hacen en Loncopué y ya tienen todo. Siempre dijimos que esas audiencias son truchas y no son vinculantes. Si ves el reglamento de la audiencia pública, el que la dirige está puesto por minería, se le da 5 minutos a cualquier vecino y una hora al expositor oficial. Por más que hagas una exposición brillante, la que termina resolviendo es la Dirección de Minería.

Viviana: en las últimas reuniones de asamblea también estamos trabajando, mientras esto va en proceso y seguimos con el pedido de la ley y la defensa, en tratar de buscar y generar alternativas sustentables de desarrollo. No buscar la gran solución porque no existe sino ir buscando diferentes alternativas de producción, sustentables, que a algunas familias les signifique mejorar la calidad de sus animales, a otras el trabajo de huerta, a otras un taller de carpintería, a otras la producción de fruta fina, etc. Es una manera de aplacar el encandilamiento que te vienen a hacer, prometiendo $4000 por quincena, y sabemos que es mentira. Estamos tratando de abrir ese frente que en nuestro país es muy complicado pero necesario.

¿Cuáles son los desafíos que tienen en esta lucha?

Viviana: a mí me parece que tiene que ver con el respeto por la vida de todos y de todas y nada es más importante que eso. Si yo no quiero algo, nadie me puede pasar por encima y no es que no lo quiero por un capricho. La comunidad Mellao Morales tiene todo el derecho a decir que no quiere eso y tiene que ser escuchada y respetada.

José María: otro gran desafío es la concientización y la movilización popular. Quienes han estado mucho tiempo en la lucha, dicen que lo único que para esto es la movilización de la gente y las leyes. Ese es un gran desafío, aunque muy difícil.

Pedro: el desafío que tenemos por delante es complicado y difícil pero jamás imposible. Me gustaría que cada gobernante, cada funcionario, respete la decisión de los pueblos indígenas y que nos deje vivir dignamente y en paz. También que la empresa se retire del lugar y los gobernantes no gobiernen por la plata sino por el bienestar de la gente. Me gustaría que ese desafío lo entendieran y lo pusieran en práctica.     
Queremos decirles que nunca nos pasó entrevistar a una vecina, un hermano mapuche y un sacerdote y que es muy buena esta articulación en el camino de la lucha. Muchas gracias.                              
 
                         Entrevista realizada por Martín Vidal y Patricia Agosto


 
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