La formación de los trabajadores - Ranulfo, Cepis Imprimir E-Mail


“la formación fuera de la política es una hipocresia”
 Lenin

1.    Cuado la Organización Popular enfrenta el reto de la formación de la clase trabajadora, necesita, antes de estructurar este proceso, elaborar una nueva propuesta formativa. No se trata so-lamente de substituir contenidos, educadores, espacios o de re-novar metodologias, so pena de repetir la misma escuela pensa-da por la clase dominante. Mientras el educador piensa que sirve al pueblo, en realidad sirve el poder que lo constituyó como pro-fesor.

2.    Es preciso volver a concebir el proceso educativo en la forma-ción política y en la escolarización de los oprimidos. Porque la educación tiene un papel fundamental en la organización de la sociedad ya sea para ordenarla, reformarla o revolucionarla. La clase en el poder puede usar la educación como un recurso más para mantener su dominación; la clase dominada puede usarla como instrumento poderoso de su proceso de emancipación.

3.    La educación es un instrumento para volver comunes las ideas de un grupo. La educación tiene una intencionalidad, y todo conocimiento tiene un objetivo, una dirección, una finalidad. Esa intencionalidad direcciona el conocimiento y la acción que nace de ese conocer. Así toda educación siempre está al servicio de un intéres o de una ideología como instrumento de una estrategia de poder para mantenerlo o para desmontarlo.

4.    En una sociedad dividida en clases, la educación no puede beneficiar a todos – está siempre a favor de una clase contra la clase que está dominada. El proceso educativo es pensado para que las personas se conformen con el mundo o para que se involu-cren en su transformación. La educación conservadora es útil pa-ra quien precisa mantener la dominación ; la educación transfor-madora sirve para quien quiere librarse de la opresión.

5.    El papel de la formación, en una sociedad capitalista, fue organizado como forma de mantener la exclusión de los trabajadores del conocimiento acumulado de la práctica social – por esto el estudiante es aislado de la vida, del conflicto, de la realidad. Pero ese tipo de “escuela” busca, al mismo tiempo  la subordinación de los que consiguen ser ‘incluidos’ para que reproduzcan esa subordinación. Ella lo realiza a través de contenidos, de posturas y de relaciones.

6.    La formación domesticadora naturaliza la práctica de enseñar, de inculcar al oprimido - de forma autoritaria y/o populista – diversos  paquetes con la finalidad de perpetuar el orden dominante. Por esto a-lumnos y a-lumnas (= quienes no tienen luz) introyectan y luego reproducen contenidos y modelos que fortalecen la estruc-tura de la opresión. Las teorías pedagógicas, aún cuando se dicen críticas, constructivistas, participativas... responden a este objetivo.

7.    La educación es crítica del endoctrinamiento o del dogmatismo, que produce obedientes seguidores, cuando adopta principios y posturas pedagógicas basadas en el acto de liberarse. Esta educación es un acto político y el acto político es educativo. La formación popular es para contribuir en la realización de los intereses de las clases fundamentales y de sus aliados. Su intencionalidad es cualificar a militantes de la transformación  y a los constructores de un nuevo orden social.

8.    Uno de los contenidos de la formación de los trabajadores es la realidad de la lucha de clases – el trabajo, la producción de mer-cancías, las contradicciones en las relaciones sociales de producción... Otro tema importante es la organización propia de la clase para convocar, esclarecer, organizar e incorporar a las masas trabajadoras como sujetos constructores. Pero un tema indispensable es la transmisión del conocimiento acumulado, o el materialismo histórico.

“El primer supuesto de toda existencia humana y por lo tanto de toda la historia es que los seres humanos de-ben estar en codiciones de vivir para poder “hacer his-toria”. Pero para vivir es preciso antes que nada comer, beber, tener casa, vestirse, educarse etc.. Por lo tanto, la producción de los medios que permitan la satisfacción de estas necesidades, la producción de la vida material propia”
Karl Max

9.    El resultado de esa concepción y de esa pedagogía aplicada a la escolarizació de la niñez es la ‘escuela-comuna’, pues, sólo se aprende a vivir colectivamente al insertarse en procesos colectivos concretos. Los simples repasos de conocimientos, aun he-chos criticamente, no son formación. Quien sabe cómo hacer, mas no hace, aún no sabe. El desafio de la formación es relacio-nar dialecticamente, el Aprender, o el Asimilar con el Aplicar.

10.    Esta educación/formación exige cambios en la postura y en la relación de educadores/educandos,  y hasta en la organización del espacio físico. En este aspecto, no existe contradicción entre método y contenido. El contenido es el conocimiento comprobado y recreado, y el método es el camino que transmite a determina-do grupo el conocimiento de la práctica social. El fin es el camino, así como el cambio también es el fin.

11.    Cuando la escuela se vuelve referencia en la convocatoria popu-lar puede revelar un divorcio entre polìtica y formación. La forma-ción no puede ser un programa de cursos y de charlas; debe ser un instrumento para ayudar en la ejecución de una estrategia. Quien debe dirigir la formación es el Movimiento. Para esto, tiene que  formular una política de formación de cuadros, seleccionar la militancia en la cual cuenta y acompañarla después de su cualificación.



"Quien no se mueve, no siente las cadenas que lo atan"
Rosa Luxemburgo

12.    La formación marxista es estricta y dogmática cuando no respe-ta ni dialoga con la cosmovisión que impulsa a los pueblos origi-narios, los afrodescendientes y a los cristianos que se involucran en la lucha social. Como análisis concreto de la realidad concreta, el marxismo se encarna en dimensiones tales como la cultura, la tradición, la historia, las idiosincrasias... y ve las identidades y los nuevos sujetos como riqueza cuando soportan el horizonte de la revolución.

13.    La formación debe mirar detenidamente Nuestra America e man-tener con claridad el punto de llegada. Esto ayuda a construir caminos alternativos sin ilusionarse con formas pacíficas que sólo llegan al gobierno, reniegan de la lucha de clases y prefiere la masa desmobilizada. Evita también el izquierdismo que condena las alianzas y cualquier refoma – “las reformas son demasiado importantes para dejarlas en manos de reformistas” (Lenin).

14.    El cuadro militante es la persona capaz de actuar con pasión y profesionalismo en cualquier coyuntura, en cualquier espacio y en cualquier puesto de combate. Para garantizar que el Movimi-ento no desparezca con la generación anterior de militantes, es esencial apostar constantemente en las fuerzas de la juventud, canalizar su rebeldía y, dentro de un proceso político/ organizati-vo, elevar su grado de conciencia política y ideológica.

Ranulfo, Cepis, SP – 6/02/2910

NOTA - Este Roteiro incorpora algumas falas, du-rante a celebração dos Cinco Anos da ENFF.
Traducción al castellano : T.D.


 
  Siguiente >
radio
espejos.jpg
Julio López, 6 años desaparecido.

 
dejanos tu firma
28.de.mayo.jpg
No a la impunidad
carlos.fuentealba.jpg