Catamarca: “Eco del grito de la Tierra” Imprimir E-Mail

7º Encuentro de la UAC

Por Martin Vidal y Patricia Agosto*

Los días 1, 2 y 3 de agosto, en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, se realizó el VII Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas (U.A.C.). El club pelota paleta de la ciudad recibió a numerosas asambleas de vecinos autoconvocados, colectivos, organizaciones sociales y grupos de investigación de todas partes del país, así como militantes de Chile.
La ciudad que abrió sus puertas a este séptimo encuentro fue elegida como sede para visibilizar el conflicto y apoyar la lucha que llevan a cabo los vecinos autoconvocados de Catamarca, asediados desde hace 12 años por la minera La Alumbrera, y actualmente amenazados por el inminente megaproyecto minero Agua Rica.
El encuentro, desde su propia organización, requirió de un enorme esfuerzo por parte de los compañeros y las compañeras que tenían que garantizar su realización. Hubo muchos obstáculos que superar. Entre ellos, la negativa del gobierno provincial al préstamo de la escuela donde originariamente se iba a desarrollar, razón por la cual los y las integrantes de la asamblea catamarqueña tuvieron que salir a buscar otro espacio dos días antes de la fecha de inicio. Otro obstáculo, también consecuencia de la persistencia del poder político en evitar que se encontraran las voces de protesta frente al saqueo, fueron los actos de intimidación y represión sufridos por dos integrantes de la Asamblea por parte de la policía local, que el 31 de julio a las 1,30 hs los aprehendió, arrestó e incomunicó durante ocho horas en un calabozo de la Comisaría 5ª, en el momento en que estaban promocionando el VII Encuentro de la UAC, a través de una pintada que refleja la nueva amenaza que enfrentan las provincias del NOA: “Agua pura Sí, Agua Rica No”.
A pesar de esas fuerzas no ocultas que se empeñaban en evitar el encuentro, llegó el día y allí se comenzaron a cumplir los objetivos que los organizadores se habían propuesto: constituir un espacio de inter-aprendizaje, de intercambio y encuentro que permita ampliar y consolidar el crecimiento de la UAC como movimiento social; y consensuar estrategias y planes de acción colectivos.
En estos objetivos están planteadas las transformaciones que fueron caracterizando a este espacio. Comenzó como una necesidad de compartir los gritos de desesperación ante la destrucción que acompaña a las políticas de recolonización no elegidas por las comunidades, y hoy las asambleas y organizaciones que integran la UAC están enfrentando los desafíos de convertirse en un movimiento social, que trabaja tenazmente en identificar los avances y retos de cada problemática ambiental, así como la necesidad de ir más allá de los conflictos ambientales y cuestionar fuertemente el modelo productivo en el que se generan.
En esta convicción es que las asambleas se encuentran cada vez más con las voces de los pueblos originarios, que nos han enseñado que la comunidad no son sólo las personas sino también la naturaleza, con la que es necesario tener una relación de respeto y armonía. Esos pueblos llevan más de 500 años de resistencia frente a la colonización de los países desarrollados y de los estados nacionales y en esta etapa plantean abiertamente que se trata de una lucha por la vida. Lo expresan claramente: hacer oídos sordos a los gritos de la tierra, sólo nos llevará a la muerte. Respondiendo a estos aprendizajes, este encuentro comenzó con la Ceremonia de la Pachamama, en la cual le ofrendamos a la Madre Tierra todo lo necesario para contrarrestar el enorme daño causado por la cosificación y mercantilización de la naturaleza que acompaña este modelo productivo destructor.
Con este inicio prometedor, se abrió el espacio del diálogo, del debate, del intercambio, de la articulación entre vecinos autoconvocados, organizaciones sociales, investigadores, intelectuales, comunidades indígenas, que va creciendo en todos los sentidos. De esta forma, sostener este espacio hace posible que los mismos puedan encontrarse y reencontrarse en la lucha, a través de la creación y recreación de actividades y acciones conjuntas y la reflexión de las mismas, permitiendo a su vez la construcción de la confianza, necesaria para la articulación y coordinación de esas acciones propuestas de manera colectiva.
Otra de las propuestas de los organizadores fue la realización de dos marchas que partieron desde el lugar donde se desarrollaba el encuentro hasta la plaza principal de la ciudad, donde se encuentra la gobernación y en la misma los socios de la mina La Alumbrera que viene destruyendo y contaminando la tierra, el agua, el aire y matando poco a poco a la población desde hace más de una década, no solo de esta provincia, que es donde se encuentra instalada, sino también de las provincias aledañas. En las marchas confluyeron las asambleas y organizaciones de todo el país que participaron del encuentro demostrando a las autoridades locales que Catamarca no esta sola, siguiendo el lema propuesto en un encuentro anterior “Si tocan a uno, tocan a todos”. Cabe destacar la valentía de los organizadores y organizadoras, que desde hace tiempo vienen padeciendo persecuciones de distintos tipos y formas; como arrestos arbitrarios a niños, niñas y adolescentes que colaboran con las asambleas; hostigamientos y amenazas a docentes por parte de directivos promineros de la misma escuela en la que trabajan, amenazas anónimas por teléfono a vecinos autoconvocados, requisas arbitrarias por parte de la gendarmería, etc. Este panorama tortuoso, el miedo engendrado por parte de las autoridades locales y la militarización de la vida cotidiana de los vecinos de Catamarca no pudieron callar los gritos de la Tierra que se hicieron eco durante los tres días de este último encuentro.
UAC a UAC, cada vez se suma más gente –las dos últimas convocaron alrededor de 500 personas- que van tejiendo redes de confianza, perceptibles en los abrazos y saludos que compañeros y compañeras se dan cuando se encuentran y cuando se van despidiendo. Muchos y muchas quizás se encuentren antes, pero al despedirse el saludo frecuente es: “Hasta la próxima UAC”.
También va creciendo en los logros y se concretan más solidaridades con asambleas y comunidades que enfrentan situaciones de más urgencia y de necesidad de más apoyo.
Se incrementan, a su vez, los cuestionamientos a las políticas de recolonización, teniendo una mirada más global, tanto desde el punto de vista de la construcción de la hegemonía mundial, como desde la inclusión en el debate de problemáticas y facetas del modelo productivo no analizadas anteriormente. 
Catamarca, Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, La Rioja, Entre Ríos, Santa Fe, Jujuy, Salta, Buenos Aires, Mendoza, Río Negro, Chubut, San Juan, San Luis fueron las provincias que llevaron sus voces a través de las asambleas de vecinos autoconvocados. Y si bien la lucha contra la megaminería fue el contenido principal del debate –respondiendo a los conflictos más acuciantes del noroeste-, otras resistencias y otras problemáticas, consecuentes de las políticas de saqueo y contaminación, se hicieron presentes, como los agronegocios y la contaminación urbana-industrial. 
Los posicionamientos, declaraciones, estrategias de acción y acciones colectivas concretas con que concluyen los encuentros son producto de asambleas plenarias en las que se manifiestan la discusión colectiva, la búsqueda de consenso y decisiones que le dan permanencia a la UAC más allá de las reuniones concretas. En este sentido en esta UAC ya se constituyeron comisiones permanentes que abordarán temas como la formación política, la educación, la comunicación, consideradas como herramientas necesarias para consolidar las resistencias, que comenzaron a construirse en las rutas. Es una construcción que se hace caminando y en ese camino se empeñaron las asambleas desde que decidieron que era necesario compartir experiencias de lucha y aunar fuerzas frente a un enemigo demasiado poderoso para enfrentarlo desde un solo lugar.
El gran desafío que enfrenta la UAC es precisamente seguir creciendo, en cantidad de luchas representadas, en profundidad de análisis y cuestionamientos del modelo productivo exportador, en diversidad de visiones del mundo y en la consolidación de esas redes de confianza que se vienen construyendo de encuentro en encuentro. Ojalá así siga caminando la Unión de Asambleas Ciudadanas. Ojalá se siga preguntando si es abarcativo y totalmente democrático hablar de “ciudadanos”, si lo que quiere abordar son sólo conflictos ambientales, si es necesario formarnos políticamente para tener más claridad en la lucha, porque, como nos enseñaron los zapatistas, “preguntando, caminamos”.

*Integrantes del Equipo de Educación Popular “Pañuelos en

Rebeldía” y del Centro de Investigación y Formación

de Movimientos Sociales Latinoamericanos

 
  Siguiente >
radio
espejos.jpg
Julio López, 6 años desaparecido.

 
dejanos tu firma
28.de.mayo.jpg
No a la impunidad
carlos.fuentealba.jpg