Apuntes sobre Alfabetización Imprimir E-Mail
Fuentes: Cuadernos de Educación . Movimiento Sin Tierra de Brasil (MST).

(no se trata de una traducción literal de todo el texto, sino de un entresacado de conceptos que consideramos  útiles).

  • El concepto de “analfabeto” es histórico. dicen que analfabeto es quién no sabe leer y no sabe escribir en un determinado idioma lo mismo que consigue hablar. Dicen también que analfabeto es quién no sabe poner en papel una cuenta de matemática escolar. Hay quien, por maldad o ignorancia, llama al analfabeto “burro”. Otros afirman que él sufre una exclusión social: la sociedad no se interesó por él y tantos otros y por esto no tuvo oportunidad de ir a la escuela en el tiempo adecuado, o salió de ella, generalmente no por voluntad propia. Salió porque existe una voluntad política de negar a los pobres el acceso a la experiencia acumulada por la humanidad, desde siempre hasta los días de hoy. Pero el analfabeto, en el  fondo, es quien no domina un determinado código: puede ser de un idioma o lengua, puede ser de señales de tránsito, puede ser de los símbolos del MST, del manejo de una máquina o del hecho de descifrar la lógica de funcionamiento de una sociedad. La persona forma parte de un pueblo, pero desconoce o no comprende un determinado código utilizado por ese pueblo. Por eso decimos que el concepto es histórico; no existe alguien completamente analfabeto; alguien puede no dominar las letras, pero da gusto verlo explicar el significado de los colores de la bandera del MST. En el fondo, todos somos analfabetos en alguna cosa: por esto el aprendizaje nunca para, y siempre es tiempo de aprender.
  • La alfabetización no es solamente una campaña; es un proceso para capacitar a las personas para dominar un determinado código, a saber, el lenguaje escrito, las expresiones simbólicas y corporales. “La finalidad es dar acceso a los trabajadores excluidos de la vida escolar a los conocimientos acumulados por la humanidad, partiendo de lo concreto y próximo (la necesidad) hasta llegar a lo general  y distante. Está aprehensión los torna sujetos personales y colectivos de los procesos históricos donde están insertos” (1) 
  • Prefiere hablar de alfabetizado (afirmación) en lugar de definir analfabeto (negación). Sin Tierra alfabetizado es alguien que escribe una carta, que lee el periódico y los documentos del MST, que descifra y contesta cuestionarios, que conoce la historia de la tierra y de la lucha por la tierra, que siente placer en leer libros y busca un conocimiento técnico, que sabe hablar en público y que además siente el corazón más fuerte a causa de la mística (que ayuda a construir una identidad y una pertenencia al MST).
  • Tengamos en cuenta que vivimos en una sociedad “letrada”. De una forma o de otra todas las personas ya tuvieron alguna experiencia con la escritura y con sus productos (libros, revistas, carteles…) sea a través de una experiencia escolarizada o no. Muchos de nuestros compañeros y compañeras participan de esa densa producción cultural, pero se han apropiado solamente de parte de ella, porque todavía no se apropiaron del lenguaje escrito.
  • La convicción de base que nos guía es que todas las personas tienen saberes. Como el pueblo es sujeto de conocimiento, necesitamos investigar qué saberes tiene, siendo alfabetizado o no. También tenemos diferencias a partir del ambiente en que vivimos. Por ejemplo, quien vive en el campo, generalmente tiene una capacidad de percepción mayor que quien vive en la ciudad. Nosotros somos frutos de la cultura. 
  • Todo el conocimiento es producido, no es “dado”. Es un producto social, y es fruto de una permanente tensión. El conocimiento está en constante cambio. Necesitamos ir a la realidad para saber si hay nuevos saberes y qué conocimientos están siendo producidos. Por eso necesitamos de la investigación y del diagnóstico de los sujetos y de la realidad
  • La educación está vinculada a la formación: alfabetizar es más que alfabetizar; es educar, es hacer formación humana. No es suficiente instrumentalizar el código de la lectura y de la escritura. El compromiso es alfabetizar construyendo dignidad y libertad, ampliar el conocimiento para hacer la transformación. La finalidad es social y política. El trabajo educativo se revela militante por los asuntos que trata, por las vivencias que deben ser “leídas” e interpretadas, vinculando la lucha por los derechos y buscando mantener la memoria de esas luchas. Esa memoria es formadora de conciencia. También sabemos que en el proceso de pertenencia a un movimiento, las personas aprenden a organizarse y a reflexionar sobre su organización; a leer y diagnosticar la realidad,  entender cómo funciona la sociedad actual y cómo el pueblo, por su trabajo, es el forjador del capital y al mismo tiempo cómo le es robado el fruto de su trabajo. Pensamos la alfabetización no como “instrumental” ni como “adoctrinamiento”, sino como una dimensión de formación de sujeto.
  • La concepción que van construyendo liga alfabetización al arte de saber registrar en el papel lo que ya se sabe; y de leer los registros que produce y producen otros. Para esto necesita dominar por lo menos los códigos utilizados por su cultura, y así ir ocupando el “latifundio” del saber.
  • Propone un proceso de alfabetización que parta de la organización de las personas (que concreta un derecho); que parta de la necesidad concreta de ellas en vez de partir de fonemas, sílabas o de las palabras más habladas.
  • El  tema generador que propone Paulo Freire (y que a veces el MST denomina, más abarcativamente, “vivencia generadora”) no es solamente una manera de generar subtemas, o de aglutinar disciplinas o áreas del conocimiento facilitando el estudio. Aunque entendemos que trabajar con temas evidentemente ayuda a percibir la realidad en una forma más total –que lo que suele ocurrir con las compartimentadas “asignaturas” de la escuela del sistema-; pero la clave está no en “tema” sino en “generador”: o sea, en posibilidad que tiene de generar una acción, o más todavía, una dinámica cultural formadora/liberadora de los oprimidos. El tema, palabra o vivencia generadora es más que un asunto y más que una palabra, es un símbolo del trabajo y de la lucha; es un significado de vida, es una identidad y muchas otras cosas. Es necesario percibir el sentido, la vivencia que está en la base de la construcción de significados para aquel tema o aquella palabra. Así, para el MST, “tierra” es una palabra/vivencia generadora porque se vincula a un espacio geográfico, a un momento histórico, a una pertenencia, que puede llevar a las personas a repensarse como sujetos; en este caso, generar no un sintierra obediente a los latifundistas sino un sintierra capaz de cortar la cerca, ocupar la tierra y hacer brotar lo que de ella está escondido. Así, vivencia generadora es un trozo de la realidad que se relaciona con el todo, una vivencia que, trabajada pedagógicamente, tiene la explosividad generadora de nuevas vivencias. En el trabajo con las vivencias generadoras, la primera tarea de los educadores es hacer una lectura de la realidad donde los sujetos están insertos, y de cómo vivencia en el día a día esta realidad.

(1) Cuaderno de Educación 11,  2003, pág 11


 
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