Adelia Smith - Integrante del Movimiento De Mujeres Campesinas de Brasil Imprimir E-Mail

Entrevista realizada por Roxana Longo

Octubre 2005 

Mujeres luchando
Nuestro movimiento es feminista y campesino.
El movimiento Campesino de Mujeres en Brasil se constituyó por la  necesidad de crear un espacio propio de mujeres.
Muchas veces nosotras, las mujeres tenemos una percepción diferente  de lo social, lo político e incluso lo económico. Nos  preocupamos por cuestiones esenciales de cómo mantener la vida o cómo preservar la naturaleza. Nuestro movimiento es feminista y campesino. Somos mujeres que luchamos por la igualdad en las relaciones sociales y que pertenecemos a la clase trabajadora. Nuestra trayectoria de lucha  y organización como mujeres campesinas fue siendo construida a través de una mística femenina,  feminista y  liberadora. Nuestro movimiento se compromete con la transformación de las relaciones sociales, de clase y con la  transformación de la relación con la naturaleza y la construcción de nuevas relaciones sociales y de  género.

Campesinas, feministas y socialistas.
Nosotras pensamos que no hay una transformación en la vida de las mujeres sin feminismo. También entendemos que para llegar al socialismo las dos cosas van juntas, socialismo y feminismo. No hay feminismo sin socialismo y no hay socialismo sin feminismo. 
Las mujeres campesinas de Brasil exigimos y luchamos por la liberación de la mujer, porque la mujer hoy en día es muy dominada por el patriarcado. La mujer tiene que saber sus derechos y tiene que saber los caminos de sus derechos, porque la mujer busca aquello que ella conoce. Entonces, ella tiene que conocer antes que nada.
 El objetivo del movimiento es la liberación de la mujer. La mujer tiene que saber sus derechos,  cuáles son sus derechos y saber los caminos para buscar sus derechos. Este es el trabajo de las mujeres campesinas, porque las mujeres campesinas, principalmente las que tiene un poco más  edad, tuvieron pocas oportunidades de estudiar por eso el Movimiento De Mujeres Campesinas de Brasil  también es un espacio de formación, de intercambio.
Entendemos que la primera transformación tiene que acontecer dentro de la propia mujer. El primer paso es que ella consiga salir de su casa. La transformación tiene que acontecer también dentro de su casa, en el espacio en el que ella vive, y después una vez que ella da ese paso la mujer levanta su autoestima. Automáticamente que levanta su autoestima, ella habla en todos los espacios en los que participa. Ella comienza a expresar y hacer valer sus ideas. Ella no acepta más todo, ella cuestiona. Este es prácticamente el objetivo central, que la mujer ocupe espacios de decisión y no apenas cumpla tareas. También que ella decida.

La mujer campesina
La mujer campesina es aquella,  que de una u otra manera, produce alimento y garantiza la subsistencia de la familia. Ella puede ser pequeña agricultora, pescadora artesanal,  quebradoras de coco,  arrendatarias, meeiras, ribeirinhas, posseiras, “bolas frias”, diaristas, parceleras, sin tierra, acampadas y asentadas, asalariadas rurales e indígenas. La suma y unificación de estas experiencias campesinas y la participación política de la mujer, legitima y confirma en Brasil al Movimiento de Mujeres Campesinas.

La liberación de la mujer es obra de la propia mujer
Constituir un movimiento nacional de mujeres campesinas se justicia a partir de la certeza de que “la liberación de la mujer es obra de la propia mujer, fruto de la organización y de la lucha”.
Hoy ya comenzó a verse un cambio y se espera mucho de las mujeres en el siglo veintiuno, porque se dice que la trasformación viene de las mujeres. La mujer es más minuciosa, más sofisticada, ella piensa los mínimos detalles, esto también sucede en el espacio rural. El hombre se preocupa más por lo general, la mujer se  preocupa más y tiene más contacto con la vida, con la naturaleza. Por eso se espera mucho de nosotras en este  siglo, en relación al cuidado de la naturaleza, a la biodiversidad, al agua. Esto es principalmente una tarea de las mujeres campesinas, eso tiene que ser muy trabajado. De nada sirve decir discursos si mis prácticas son diferentes. Entonces, quien vive en la tierra, tiene que comenzar a cambiar, a cuidar el medio ambiente, el espacio que cada una vive.


Descubriendo que se puede ser diferente
Yo fui invitada al movimiento de Movimiento De Mujeres Campesinas de Brasil
en el año 1986. En la primera reunión que participe, yo sentí que era una persona dominada y no lo sabía.  Yo  creía que era normal, porque una es educada para obedecer al marido, el marido tiene la última palabra, el marido controla el dinero, etc. Mi educación fue así y descubrí en el movimiento que puede ser diferente. Comencé a construir un camino diferente con mi compañero. Fue todo un proceso, los pasos fueron lentos, porque no es una cosa que se cambia de una hora para otra.
Poco a poco fui asumiendo un rol en el movimiento. En un principio fui líder de un grupo de mi comunidad, luego fui coordinadora del municipio, coordinadora de la región, después asumí la  coordinación de estado y durante varios años fui parte de la coordinación nacional. Desde hace 10 años dedico la mayor parte de mi tiempo a la organización, trabajo entre 22 días trabajando para la organización.
Yo conseguí mi libertad a través de pasos lentos y transforme a mi compañero, a mi familia y hoy tengo todo el apoyo para hacer el trabajo que realizo en el movimiento. De toda mí historia lo más importante para mí, es que yo descubrí que puede ser diferente la vida. Yo sentí que la organización me puso un paño en la frente y me di cuenta que yo era sumisa  y que era posible cambiar. Por incidencia de la educación recibida, mi propia vida era de una manera, y a través de la organización me di cuenta que era posible otro tipo de vida, una vida diferente y yo trabaje para ser diferente. No es una cosa se da de un día para otra, son pasos lentos.

Su feminismo
Nosotras queremos y trabajamos con un feminismo que busca la transformación de la sociedad, no solo para las mujeres que participan, sino para toda la población. Una sociedad justa, igualitaria donde todas y todos tengan dignidad. En cambio hay grupos feministas que trabajan por algo específico y nosotras queremos y buscamos la transformación de la sociedad. Entonces, practicamos un feminismo, un poco diferentes a otros, porque nosotras queremos una sociedad justa, con dignidad para hombres,  mujeres, niñas y niños.     
Nuestro movimiento esta trabajando en 19 Estados de Brasil, integra a millones de mujeres. En Santa Catarina tenemos más de 800 grupos de bases, dividido en 15 grandes regiones.
Cuando una ve que la mujer cambia, que se transforma,… es un trabajo muy gratificante. La mujer campesina ha tenido siempre un sentimiento negativo sobre ella misma, se siente desvalorizada, distinga a la mujer de la ciudad. Eso desde el movimiento lo trabajamos fuertemente, tenemos que modificarlo, la mujer que trabaja en el campo tiene la misma dignidad que la mujer de la ciudad, tiene los mismos derechos. En dignidad no somos diferentes, somos diferentes en relación a profesiones, a las ocupaciones por eso nosotras no podemos aceptar ser tratadas diferentes.

Mujeres trabajando
Cuando las mujeres se imponen, cuando las mujeres quieren construir un planeta diferente, es difícil que tengan una actitud pasiva. Nosotras trabajamos mucho con las mujeres la cuestión de las semillas, el cuidado de las mismas. Esto se trabaja en todo el mundo, yo tuve la oportunidad de participar en el Foro Social De la India y volví muy feliz, porque compartimos esta lucha con distintas organizaciones. Muchos grupos ven la necesidad de reivindicar la importancia de la semilla como patrimonio de los pueblo. Yo soy muy optimista creo que de aquí a 50 años el planeta cambiará para mejor en relación al cuidado de la naturaleza.
También trabajamos y luchamos por la visivilizaciòn de políticas agrícolas, como por ejemplo acceder a un crédito especial para mujeres, por la defensa, preservación y conservación del agua y de las semillas criollas que son patrimonio de la humanidad. Nuestra lucha también abarca la reforma agraria  que termine con el latifundio. 
 
Sus Demandas actuales
Actualmente en Brasil esta en curso la reforma de la previdencia y también la reforma de la previdencia rural. Nosotras y nosotros conseguimos en los últimos años con mucha lucha, con mucho trabajo de base, con mucha movilización la previdencia  rural y también el salario por maternidad. Con esta reforma de la previdencia rural estamos corriendo el riesgo de perder los derechos adquiridos. Una de las prioridades de este momento es la lucha por no perder los derechos previdenciales, la seguridad. Nosotras y nosotros somos asegurados especiales y de eso no nos podemos olvidar. Si perdemos este derecho millones de mujeres y hombres campesinos que quedaran fuera de los derechos previdenciales. Por otro lado luchamos por la defensa de la salud pública e integral.

Nosotras sabemos que son las mujeres pobres las que sufren por causa de la no legalización del aborto
Por abortos clandestinos miles de mujeres jóvenes y adultas campesinas se mueren. En Brasil el aborto esta penalizado. En el Movimiento De las Mujeres Campesinas no profundizamos en este tema. Es una cuestión muy complicada, esta muy relacionada con la iglesia que está en contra el aborto. Nosotras sabemos que son las mujeres pobres las que sufren por causa de la no legalización del aborto y se pierden muchas vidas por eso. En el Movimiento De las Mujeres Campesinas no profundizamos en este tema, aunque sabemos que tenemos que profundizar en ese debate.
También luchamos por garantizar la documentación, para que ninguna trabajadora rural este sin documentos. Por el derecho a una educación liberadora, no sexista y relacionada a la realidad del campo.

Sus Obstáculos
Exciten muchos obstáculos en el trabajo de base, la dominación, el machismo. Hay muchas mujeres que tienen dificultades de salir de sus casas, de participar en encuentros, porque el compañero no las deja. Otro problema del sector rural, es la juventud que sale de su casa y se va a vivir a la ciudad. Otro problema grave que estamos viendo en muchas regiones de Brasil es el sistema de integración con las grandes multinacionales en la producción de aves, ovinos, leche, es la mujer la que pierde ampliamente la propiedad. Ademàs de no disponer de tiempo, ni de placer, no puede participar de reuniones, esto es también un problema. La mayor dificultad, el mayor problema es el machismo, hay mujeres que están muy acostumbradas, que no cuestionan ciertos tipos de relaciones, el machismo está introyectado en nuestra subjetividad. El tipo de sociedad en el que vivimos y la carga  histórica que arrastramos no facilita la  participación activa. Por ejemplo: pocas mujeres se  involucran en la gestión del dinero surgido de su  trabajo en el campo. Otra dificultad es la visión  económica predominante en la familia. Además, no podemos dejar de lado la cuestión de la  violencia que enfrentan las mujeres y que puede ser  moral, física y psicológica.

Sus Fortalezas
Es muy bueno participar del movimiento. La mujer que participa eleva su autoestima, se siente valorizada, se siente que vale. Lo más gratificante son las conquistas que vamos logrando en el camino. Cuando la mujer conoce sus derechos, lucha por los mismos y cuando los consigue es muy positivo.
Otra cuestión trascendente es la discusión que se esta dando en el sector del campesinado, en relación al autosustento de la mujer, que la mujer vuelvan a producir su autosustento en sus propiedades. Porque muchas mujeres se han acostumbrado a las comidas del mercado. Esto se esta consiguiendo revertir con las mujeres que participan en la organización. Nosotras trabajamos para  que se vuelva a producir en nuestras propiedades y se conserven las semillas en la  alimentación. Eso para nosotras es un aspecto muy positivo.
 De esta manera estamos llevando adelante una guerra silenciosa contra el sistema capitalista y contra la agricultura química. Además antes de la economía, esta la salud de la persona. También tratamos de recuperar el trabajo con las plantas medicinales, recuperamos los saberes sobre la salud popular, son saberes que tenemos. Nuestras madres realizaban remedios caseros y muchas de nosotras perdimos esos saberes, por eso nosotras estamos recuperando esos saberes y para nosotras esto es muy positivo.

Desafíos
Como movimiento de mujeres campesinas tenemos grandes desafíos, porque hay muchos poderes que tienen miedo a la organización de las mujeres. Entonces los desafíos son grandes y nosotras tenemos que mostrar el potencial femenino, nosotras tenemos capacidades, sabemos organizarnos, sabemos lo que queremos y luchamos por aquello que queremos.
 

 
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