Militarización, recursos naturales y movimientos sociales Imprimir E-Mail

Presentación en Ciclo de Conferencias sobre Recursos Naturales realizadas en el Bauen. 2006


En el equipo de educación popular llamado Pañuelos en Rebeldía hace rato que venimos trabajando con tres ejes que nos parecen muy importantes para la lucha de los movimientos populares en la Argentina y en América Latina.

Estos ejes son: la militarización, los recursos naturales y los movimientos sociales de resistencia. Creemos que los tres ejes están muy vinculados porque la necesidad de los grandes capitales de apropiarse de los recursos lleva implícitas diversas formas de militarización, uno de cuyos objetivos es vigilar y reprimir, en todas las formas posibles, a las poblaciones y organizaciones sociales que se convierten en un obstáculo para dicha apropiación.   

Hoy nos interesa plantear algunas algunos aspectos destacados de la militarización que sufre nuestro continente y nuestro país porque ésta, si bien tiene como una de las pantallas principales la guerra contra el terrorismo, está relacionada con la posibilidad de acceder a los recursos naturales que posee el continente.

Estos aspectos son los siguientes: 

1) Hay un nuevo concepto de seguridad elaborado por el gobierno norteamericano asociado a las nuevas amenazas. Desde el 2001 pero incluso antes, las nuevas amenazas son, entre otras, el TERRORISMO y el NARCOTRÁFICO.
Ese nuevo concepto de seguridad requiere:
-cooperación multilateral de los países del continente
-respuestas multifacéticas que pueden involucrar tanto a autoridades civiles como militares 
-revitalizar el sistema interamericano, en especial en cuanto a mecanismos de seguridad colectiva, que involucren a todos los países americanos.
También se caracteriza por:
-enfoque multidimensional que abarca no sólo el aspecto militar, sino también los componentes social, económico, político y ambiental.
  
2) En relación a la militarización existen organismos y conferencias, como la OEA y su Comisión de Seguridad Hemisférica, las Conferencias de Ministros de Defensa (en este momento se está desarrollando la séptima en Managua en la cual se discuten las estrategias para enfrentar las tres amenazas consideradas fundamentales: terrorismo, narcotráfico y corrupción), el Comité Interamericano contra el terrorismo y otras. Todas estas instancias de reunión de una parte importante de los países de América Latina tienen el propósito de crear un marco regulatorio sobre la seguridad hemisférica, razón por la cual allí se discuten y se aprueban resoluciones que expresan la necesidad de lograr la cooperación de todos los países del hemisferio en cuestiones relativas a la defensa y seguridad.

3) Además de este marco regulatorio, hay una necesidad concreta de dar un sentido legal a la lucha contra las nuevas amenazas, y para lograr este objetivo algunos de los convenios y convenciones referidas al tema se han trasformado en leyes en varios países de América Latina, cambiando, de esta forma, las legislaciones nacionales. A través de las mismas, se justifica la vigilancia de los ciudadanos ante s el hecho de que todos somos sospechosos frente a la supuesta amenaza del terrorismo, imponiendo una cultura del miedo que convive cotidianamente con nosotros.

Ejemplos: aprobación en la Argentina, en marzo del año pasado, de dos convenciones referidas a la prevención y lucha contra el terrorismo: la Convención Interamericana Contra el Terrorismo, adoptada por la OEA en el 2002, y el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo, adoptado por la ONU en 1999.  

(En el primer caso, se establece la necesidad de cooperación entre los estados para mejorar el control fronterizo, aduanero y de emisión de documentos de identidad y de viajes, como formas de prevenir y detectar actividades  terroristas. También se determina que ninguno de los delitos relacionados con el terrorismo puede ser considerado como delito político y no se reconoce la condición de refugiado ni se le otorga asilo a quienes cometan delito en este sentido.
En el segundo caso, lo más interesante para destacar es que comenten delito no sólo quienes realmente financian actos terroristas, sino también aquellos que hayan aportado fondos que no llegaron a usarse efectivamente para cometer un delito, quienes sean cómplices, quienes hayan tratado de cometer un delito, y quien organice, de órdenes a otros, o contribuya en el mismo sentido. En estos últimos casos se intentan medir intenciones muy difíciles de comprobar en la práctica).  

También en abril de este año fue presentado al congreso nacional por un diputado justicialista, Adrián Ritondo y dos diputados del Pro, Eugenio Burzaco y Nora Ginzburg, un proyecto de ley de prevención y sanción del terrorismo donde se define la participación en las investigaciones referidas al tema de agentes encubiertos -agentes de las fuerzas de seguridad, policiales o de los organismos de inteligencia que, actuando de forma encubierta, se introduzcan en organizaciones delictivas que tengan entre sus fines la comisión de los hechos previstos en la presente ley; colaborador de la justicia, persona acusada de algún delito relacionado con el terrorismo que brinda información útil a la justicia antes o durante la investigación; el informante, quien brinda datos, informes, testimonios, documentación u otro elemento útil para esclarecer los delitos de terrorismo; y el denunciante, quien denuncia una acción delictiva pudiendo mantener su identidad reservada.  
Otro ejemplo, es la aprobación en Paraguay, también el año pasado, de la ley que da inmunidad a las tropas norteamericanas que realizan ejercicios militares e intercambios militares bilaterales en territorio paraguayo.

4) La cooperación hemisférica para enfrentar las nuevas amenazas también requiere el control de las fronteras, como una manera de reducir las posibilidades de que se concreten atentados terroristas. 
En este sentido se han informatizado varios pasos fronterizos en el país utilizando sistemas informáticos que permiten almacenar datos sobre las personas que cruzan las fronteras. Se utilizan nuevos tipos de fotografías en los pasaportes que reconocen el iris u otro tipo de identificación biogenética, que permiten un seguimiento personalizado. Los datos obtenidos a través de los movimientos de las personas se incorporan a un banco de datos, que está a disposición de los servicios migratorios de la región.
En algunas zonas de frontera también se han creado Centros de Inteligencia como en el caso de la Triple Frontera, donde se creó el CRI, instalado en las dependencias de la policía brasileña en Foz de Iguazú, con el propósito de combatir los ilícitos cometidos en la zona con la cooperación de los organismos de seguridad de los tres países. En este y en otros casos vemos como la vigilancia y la inteligencia es desarrollada por fuerzas policiales, involucradas de esta forma en la lucha contra el terrorismo.
En el caso de la Triple Frontera, no hay que olvidar que el gobierno norteamericano justifica las medidas de vigilancia en la región a través de la sospecha que allí puede haber células terroristas debido a la gran proporción de población islámica que allí vive. Sin embargo, un dato importante a tener en cuenta es que allí se encuentra el Acuífero Guaraní, una de las reservas de agua potable más importantes del planeta, sobre la que EE.UU. tiene un interés en particular.            

5) Intención de formar una fuerza multilateral contra el terrorismo. Si bien no se ha logrado todavía, sí se ha involucrado a varios países en determinadas misiones u operativos de paz, como en el caso de Haití, que no tienen otro propósito que militarizar nuestras sociedades, con la presencia concreta de tropas extranjeras.
 
6) Ejercicios militares y maniobras militares conjuntas, en tierra, ríos y canales, realizadas entre las tropas estadounidenses y las fuerzas armadas de países de América Latina tienen el propósito de preparar la participación de las fuerzas armadas de la región en fuerzas multilaterales, bajo la pantalla de la ayuda humanitaria a los países involucrados. A través de estos ejercicios, las fuerzas extranjeras tienen la posibilidad de conocer el terreno en el cual se mueven, obteniendo información en relación a los recursos, la biodiversidad y las características de las poblaciones.  
La presencia de tropas extranjeras en la región contempla el entrenamiento conjunto de las FF.AA. y la realización de seminarios estratégicos, con miembros del Comando Sur de los Estados Unidos, que dan el marco teórico en temas de defensa y seguridad, destinados no sólo a las fuerzas armadas, sino también a líderes civiles.  
Otra ejercicios que se realizan son los ejercicios navales, que permiten circundar el continente, ignorando las fronteras nacionales.  

7) Red continental de bases militares de Estados Unidos en puntos seleccionados del continente con dos propósitos explícitos y evidentes: a) garantizar el acceso a los recursos naturales estratégicos y b) contener, disuadir y/o eliminar la resistencia ante las políticas hegemónicas y la insurgencia abierta.

(Actualmente Estados Unidos cuenta con un sistema de bases que ha logrado establecer dos áreas de control: 1. el círculo formado por las islas del Caribe, el Golfo de México y Centroamérica, que cubre los yacimientos petroleros más importantes de América Latina y que se forma con las bases de Guantánamo, Reina Beatriz, Hato Rey, Lampira, Roosevelt, Palmerola, Soto Cano, Comalapa y otros tantos puestos militares de menor importancia; 2. el círculo que rodea la cuenca amazónica bajando desde Panamá, en el que el canal, las riquezas de la región y la posición de entrada a América del Sur han sido esenciales, y que se forma con las bases de Manta, Larandia, Tres Esquinas, Caño Limón, Marandúa, Riohacha, Iquitos, Pucallpa, Yurimaguas y Chiclayo, que a su vez enlazan con las de la zona más al norte.
Hay tres tipos de bases. Una es ese tipo de base donde se asientan completamente, con infraestructura, tropa, equipo de comunicación, etc. Otra es simplemente una base que está ahí y se usa, pero no dejan tropas establecidas en todo momento, sino solamente dos o tres operadores, aunque está siempre en condiciones de uso en caso de emergencia. Y otra que es como una posición no tan establecida, que solamente permite el paso por ahí y la reorganización de ejercicios o de tropas en caso que sea necesario.  Se trata de tres niveles: el primero una posición, el segundo una posición intermedia de uso circunstancial, y la tercera sólo para casos de emergencia).

8) Otro elemento esencial de la militarización es la creación de un imaginario social basado en una visión guerrera de las relaciones políticas y sociales. Esta es una dimensión simbólica de la militarización que parte de la idea de que siempre hay un enemigo acechante, imponiendo de esta forma un sentido común militarizado. Es un aspecto cultural de la militarización a partir de la cual los poderosos convencen de que el mundo es un lugar de competencia, de disputa, en el que tenemos que batirnos unos con otros para ocupar nuestro espacio.   
  
9) Otro aspecto de la militarización relacionado con el anterior tiene que ver con la militarización de la vida cotidiana a través de la presencia de fuerzas de seguridad en las calles, en las estaciones de tren, en otros espacios públicos o de la protección de espacios de exclusivo acceso para los sectores poderosos de la sociedad, como los barrios privados.
A partir del sentido común militarizado es que nos acostumbrados a convivir con estas formas de militarización de nuestra vida cotidiana.

¿Para qué esta militarización?
Creemos que está asociada a la posibilidad de acceso real o posible a los recursos naturales de América Latina. Bajo la pantalla de la guerra contra el terrorismo, se trata en realidad de un proceso de recolonización que implica el saqueo y la expropiación de nuestros recursos para satisfacer los intereses de la potencia hegemónica y sus empresas. 
Y para llevar a cabo este proceso de recolonización es necesario enfrentar, con todas las armas y argumentos posibles, incluido el de que somos todos terroristas, a los movimientos de resistencia que luchan por proteger la soberanía de los pueblos sobre sus territorios y su naturaleza, haciendo valer sus derechos a autodeterminar la mejor manera de convivir con la tierra y los recursos.

Desafíos
Frente a las estrategias de recolonización del imperio y la militarización de nuestros países, es necesario:
1) conocer las estrategias del imperio, cuáles son sus proyectos, saber cómo operan las multinacionales, porque de esa manera sabemos con qué enemigos nos encontramos. Este conocimiento requiere ir más allá de las estrategias regionales del imperio y analizar las estrategias continentales y globales.
En este sentido vemos necesario la organización de talleres y debates entre movimientos sociales desde la educación popular, que permitan conocer e intercambiar las estrategias del imperio, las distintas visiones del mundo y las experiencias de lucha relacionadas con los recursos naturales, dando lugar a la creación colectiva de conocimientos que nos permitan enfrentar mejor las opresiones. Y no pensamos solamente en los movimientos directamente afectados por el saqueo de recursos, sino por otros movimientos y organizaciones que luchan por otro mundo posible, aún cuando no lo hagan por la defensa de un recurso en particular. Es necesario armar estrategias contra la idea  de que hay conflictos que no son prioridad porque no nos afectan directamente. En realidad, se trata de una lucha por la vida que se ve amenazada por los intereses de los grandes capitales, y en este sentido nos afecta a todos.  
2) Es necesario que podamos traspasar las reacciones defensivas y de resistencia de los movimientos sociales y empecemos a elaborar nuestro proyecto de vida. Es necesario pensar colectivamente iniciativas, que nos permitan, a la vez que resistir frente al saqueo y la opresión, ir construyendo en nuestro presente ese proyecto de vida. En ese camino de construcción también va adquiriendo un lugar protagónico la constitución de una nueva subjetividad que nos permita saber que sí podemos, a pesar de las aparentes armas indestructibles que utiliza el imperio para terminar con nuestra naturaleza y nuestras vidas.
3) Conocer y articular las luchas de resistencia para enfrentar la fragmentación a la que se ven sometidos los movimientos populares. Es necesario recalcar los objetivos comunes de todas las luchas que es la defensa de la vida y la naturaleza. 

Para terminar, nos parece importante escuchar a los pueblos originarios para así poder rescatar y practicar el verdadero significado de palabras como territorio, reciprocidad y solidaridad entre los seres humanos y la naturaleza.
En 2002, los pueblos indígenas de Abya Yala de Ecuador se expresaban así contra el proyecto del ALCA:
“Nosotros venimos a hablarles en nombre de todas las vidas, pero sobre todo de aquellas que no están más. Venimos a hablarles de los seres de las aguas, de los seres de la montaña y de la selva, de los seres de la fecundidad, de los seres de la siembra, de los seres de la cosecha, de los seres de la abundancia, de todos los seres que nos sentimos amenazados con su "plan integrador" (...)
Plantean como necesario, cito: “Afirmar el amor, respeto y veneración por nuestra Pachamama, por nuestra Madre Tierra y desde ella, amor, respeto y veneración por todos los seres vivos. "La tierra es nuestra madre, Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. En esto
creemos: la Tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la Tierra".
Este es el decir de nuestros pueblos originarios y nada más lejos de lo que nos impone a diario este sistema depredador de nuestro territorio y de nuestras vidas.

 
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