Caso TBA - Haedo - Noviembre 2005 - Carta de Cristian (excarcelado tras 7 meses de prisión) Imprimir E-Mail
3 de Enero del año 2006

Me dirijo a quien quiera escucharme, ya que la justicia argentina democrática no lo quiere hacer.
Mi nombre es Cristian, tengo 19 años y como cualquier persona de mi edad, algunas veces he tomado de más, una que otra vez me pelee con alguien, pero no soy un delincuente.

Ese día 1° de noviembre viajaba en el tren hacia caballito, tenia turno en el hospital odontológico, de allí tenia una entrevista de trabajo para las colonias de vacaciones de la ciudad de Buenos Aires y aprovechaba el viaje para cambiar marquillas de cigarrillos por unas entradas para el teatro.
Recuerdo que el día anterior estuvimos hasta tarde con mi vieja para armar el currículo para el trabajo de las colonias con muchas expectativas.
Llego a la estación a las 6:15 donde me encuentro con una demora del tren.
Cuando llega, se encuentra desbordado de gente, todos malhumorados porque llegaban tarde a sus trabajos.
Llegando a haedo nos encontramos con el incendio del tren. El tren en que yo viajaba para en medio del campo, así que no llegamos a ver a los bomberos.
Para bajar del tren tuvimos que hacerlo por las ventanillas ya que las puertas se encontraban cerradas, las señoras grandes se caían, se golpeaban, era indignante, no se podía respirar, la gente grande se desmayaba, había embarazadas descompuestas.
Caminamos como pudimos hasta la estación, envío un mensaje a mi vieja que ya no llegaba a los lugares donde iba, sin imaginar lo que estaba por pasar.
Escucho griterío, corridas y veo entre 20 o 30 policías tirando balas de goma al tumulto donde se encontraba gente adulta, chicos, mujeres, etcétera. Corrí hacia algún lugar donde protegerme, la gente empieza a responder a tanta violencia con piedras. Fue un tiempo que no hubo tiempo valga la redundancia, era una batalla campal. Los policías se retiraron.
Me quedo en el lugar un tiempo, ayudo a sacar unas garrafas de un negocio incendiado no se cuanto tiempo paso y me fui de la estación para ver de que forma podía regresar a mi casa.
Camino dos cuadras y media y una persona me golpea en la nuca y me tira al piso se identifica como policía de la brigada y me trasladan hasta la comisaría de haedo. Durante el traslado todo el tiempo me golpean y me acusan de haber quemado el tren y de haber robado todo.
El tiempo transcurrido en la comisaría de Haedo fue un infierno, nos ponen en un calabozo pequeño a 50 personas, no se podía respirar, hacíamos aire con las remeras, cada tanto nos sacaban a un grupo para pegarnos trompadas, patadas, insultos y en medio de tanto dolor, impotencia y desconcierto el llanto de un nene que pedía por su hermano, que se encontraba detenido con nosotros.
Aun hoy ese llanto se encuentra en mis oídos. Nadie nos escuchaba a nadie le importábamos, los alimentos que hacían llegar algunos familiares eran tirados adelante nuestro.
A las 22 horas me trasladan a otra comisaría, donde nuevamente nos reciben con golpes. Mi vieja me hace llegar agua y un sándwich que por supuesto no me lo dan y si me gane una nueva paliza por ser como ellos decían “un nene de mama”.
A los 5 días me dan la libertad por falta de merito, me encontraba angustiado, no entendía nada, tenia miedo.
Pero cuando llego a mi casa respire creía que era una mala experiencia que ya había pasado.
Mi familia me recomienda ir a un psicólogo pero no quiero.
Empecé nuevamente el profesorado, primero con mucha vergüenza, pero cuando sentí que nadie me juzgaba continué con mi vida normal.
Me ofrecen dos trabajos; uno en un cyber en villa crespo y otro para atender un negocio de inflables.
Acepto este último porque estaba rindiendo parciales y acepto esperar que terminara de rendir. Empezaba a trabajar el 23/12.
Tenia proyectos, sueños, quería ahorrar para irme a vivir solo e independizarme. Pero el 20/11 a las 9:30 llega un vehículo a mi casa, atiendo y me piden que me acerque para firmar unos papeles del juzgado, para verificación de domicilio pero era mentira. Me llevan a la comisaría y de allí al penal.
Yo todas las noches, los días, las mañanas me pregunto ¿Por qué?, ¿Qué hice?, si nos castigan a nosotros, ¿porque no castigan a TBA?, que fue quien ejerció violencia.
A mi me arruinaron la vida, mi carrera, mis proyectos.
¿Quién se hace cargo del dolor de mi vieja, del de mis hermanas y hermanito?
Ellos cuando me visitan tratan de disimular pero yo se que sufren y mucho…
Se que no soy el único en esta situación, que como yo hay otros viviendo esta injusticia.
Yo no soy un delincuente, soy un simple chico que hoy esta en un penal con delincuentes y acá no se vive se sobrevive.
Estoy asustado, tengo miedo y muchas veces pienso en matarme pero se que le voy a causar mas dolor a mi mama y a mi familia. Y que tampoco es justo para toda la gente que esta luchando para que yo salga de aquí.
Les pido perdón por estos pensamientos, pero ya no aguanto más.

GRACIAS POR ESCUCHARME
GRACIAS POR APOYARME
GRACIAS POR SOSTENER A MI FAMILIA

CRISTIAN
 
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