Géneros, Sexualidades y Subjetividades - Intervención de Zulema Palma Imprimir E-Mail
Médica ginecóloga – integrante de Mujeres al Oeste

Tema: El derecho a decidir sobre nuestros cuerpos
 
Buenas tardes, agradezco al Equipo de Educación Popular la invitación a participar en este taller.
Quería empezar por desarrollar la implicancia que tiene el tema del aborto para nosotras las mujeres y la sociedad en su conjunto. Tiene aspectos, según vemos, que tienen que ver con los derechos humanos de las mujeres y de las niñas y los niños.
¿Por qué las feministas tomamos el tema del aborto?, uno de los hechos fundamentales es el derecho a decidir sobre nosotras mismas, sobre nuestros cuerpos, nuestra vida y nuestra sexualidad, el poder elegir ser madres si queremos y también elegir no serlo. El derecho a tener una buena salud y cuidar nuestra salud, el derecho a decir que no cuando se produce una gestación que no buscamos o que no queremos o que vino y no es oportuna, en fin hay unos cuantos derechos que se  cruzan para que tomemos esta cuestión. Es el derecho a una sexualidad no obligatoria, no monogámica, no heterosexual, no matrimonial, no para toda la vida, es el derecho a una sexualidad distinta a la que nos impone el sistema patriarcal y capitalista.
Tiene que ver con los derechos de los niños y niñas, porque todo niño y toda niña tiene derecho a nacer deseado/a, querido/a, a tener posibilidades de ser cuidado/a, no solo materialmente sino afectivamente. Los/as niños/as tienen derecho a que se los y las cuide  adecuadamente en el nivel y con la intensidad que necesitan.
También es una cuestión se justicia social, cuando el aborto es ilegal se transforma en una grave violación de la igualdad y de las posibilidades a que todas las mujeres accedan a hacerlo en condiciones seguras.
Decimos que uno de los mitos más difundidos es que el aborto es peligroso para la salud y para vida de las mujeres, no es verdad. Un aborto realizado en un ambiente adecuado y por personas entrenadas, es una intervención de muy bajo riesgo. Es más riesgoso, para una mujer, tener un hijo por parto normal al final de una gestación, que tener un aborto en las 12 primeras semanas hecho por un personal entrenado y en un ambiente adecuado. Generalmente, el riesgo de la maternidad, ni lo pensamos, ni lo asumimos y consideramos que tener un hijo/a no pone en riesgo nuestra salud y aún siendo sanas y con todos los recursos para tener un parto normal y un embarazo normal igual es un riesgo para nuestra salud, pero el sistema nos hace creer que es parte de la vida de toda mujer y que no corremos ningún riesgo.
Asimismo, el aborto es un grave problema de salud pública. Implica una enorme cantidad de mujeres que tienen que ser atendidas en el sistema de salud por las complicaciones de abortos realizados en condiciones de riesgo, que son las mismas mujeres que no tienen dinero para acceder al circuito clandestino. El sistema público destina una enorme cantidad de recursos económicos y humanos para atenderlas, aproximadamente el 30% de las camas de obstetricia y ginecología de los hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires están ocupadas por mujeres que están internadas por complicaciones de abortos realizados en malas condiciones.
Es un grave problema de salud pública por las muertes que provoca, el aborto no provoca muertes, lo que provoca muertes es la ilegalidad y la clandestinidad del aborto en condiciones de riesgo. En lo países donde es legal y existen condiciones adecuadas para realizar los abortos, muere una mujer cada 100 mil abortos practicados, generalmente estas muertes se deben a problemas con la anestesia. En nuestro país, hemos hecho cálculos estimativos, porque no hay cifras ciertas por la condición de clandestinidad, calculamos que muere una mujer cada mil abortos practicados.
Es una cuestión de convivencia democrática, el cambiar la legislación de aborto, (es una cuestión del Estado laico), implica que todas las personas y en particular las mujeres puedan decidir libremente, de acuerdo a su conciencia, si lo necesitan, si quieren, hacerse un aborto. El tenerlo prohibido por ley o con restricciones legales como lo tenemos nosotras y con dificultades para realizar los que están permitidos por la ley, implica una violencia contra el sistema de convivencia donde se supone que hay democracia, que hay aceptación que cualquier persona pueda expresar sus creencias, sus ideas y llevarlas a cabo. Cuando las mujeres nos tenemos que hacer un aborto en condiciones de clandestinidad se nos está violentando un derecho básico, el derecho a la salud, a la libertad, el derecho a la toma de decisiones. Es imposible que en un país que se pretende democrático, donde todo el mundo puede expresar sus ideas, sabemos que tiene muchas limitaciones, no estoy diciendo que Argentina sea así, pero que se pretende que sea así, que se imponga las ideas de un grupo, por más grande que este sea, desde un lugar, desde una ética y una moral determinada a toda la sociedad. Que el Estado legisle para una religión, es inmoral, es antidemocrático y es violenta la convivencia democrática.
¿Cómo se debate el tema del aborto en los medios de comunicación masivos? En general dentro y fuera de los medios, existen argumentos que consideramos falaces y que obturan la discusión y el debate. Un primer planteo obturador es cuando nos preguntan, “¿Usted está a favor o en contra del aborto?” En general, las mujeres y los hombres no estamos a favor de practicar abortos; si estamos y lo decimos claramente a favor de la libre decisión de las mujeres en cuanto a su vida, a su sexualidad y a su cuerpo. Otra posición falaz es llamar Pro-vida a los que están en contra nuestra, en realidad son gente que son anti-mujeres, en general coinciden grupos que tiene una visión de lo que es ser mujer, muy tradicional, muy limitada, fundamentalista, y se apropiaron del termino vida, porque son los defensores del embrión y del feto, pero que no defienden la vida, y lo sabemos bien, en este lugar (se refiere a la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo) qué significó la vida para esos mismos sectores que ahora defienden a los embriones y a los fetos. Esta es una cuestión que tenemos que modificar, ya que apropiarse del termino vida es dar argumentos falaces, cuando nosotras sabemos claramente que no es así y que en realidad estamos a favor de la vida nosotras que también cuestionamos la calidad de vida.
Existen otros argumentos falaces, muy difundidos, que son, películas, videos, fotos, falsas, falsificadas o mal interpretadas con respecto de cómo se hace un aborto, de cómo es un feto o un embrión al momento de abortar. Hay una película, muy difundida, El grito silencioso, está absolutamente trucada, dice cosas que son mentira, como dicen muchas otras mentiras estos grupos, con respecto al uso del preservativo, que deja pasar el virus del sida y que no previene el embarazo y cosas por el estilo. El problema que muchas veces estos argumentos falaces, apelan a los sentimientos, al estómago, y nosotras apelamos a la cabeza, a pensar, a discutir, a discernir, a razonar. Desde una posición no dogmática y no dando golpes bajos, fundamentando nuestros argumentos en las observaciones empíricas y en las observaciones científicas, con las limitaciones que tiene la ciencia, sabiendo que no existe ni una verdad científica, ni una verdad moral, hay muchas maneras de pensar y hay muchas maneras de ver.
Hay muchos mitos y prejuicios sobre el aborto, por ejemplo, “si se legaliza el aborto, las mujeres se harán más abortos”, “el aborto desaparecería si todas las personas usaran anticonceptivos”, sabemos que no es así, los anticonceptivos fallan, no son perfectos, existen situaciones de violencia u otras situaciones de la vida que hacen difícil el uso.
“Todas las mujeres que abortan son jóvenes y solteras”, “la mayoría de las religiones se oponen al aborto”, “el aborto es siempre peligroso para la mujer” “penalizar el aborto sirve para eliminar su practica”. ¿Cuántos abortos creen que se hacen en Argentina por año? Históricamente se ha hablado de 350 mil por año, que sería la mitad de los nacimientos, aproximadamente hay 700 mil nacimientos por año en Argentina desde hace mucho tiempo. Ahora hablan de 500 mil y hay quienes hablan de un millón de abortos por año. El número preciso no lo sabemos, pero si sabemos que entre los años 1995 y 2000, aumentaron los egresos hospitalarios por abortos complicados. Este aumento es de un  47%. Existen muchas hipótesis que intentan explicar por qué aumentaron tanto. ¿Aumentaron la cantidad de abortos? ¿Aumentaron las mujeres que se hicieron los abortos en malas condiciones? ¿Disminuyó el uso de los anticonceptivos? ¿Se registra mejor? Posiblemente se combinaron todos los factores para que se de este aumento. Una evidente situación es el deterioro económico que hace que mucha gente utilice el aborto como método anticonceptivo, quiere decir que no usan un método anticonceptivo regular y usan el aborto para regular los nacimientos y como la crisis nos viene llevando unos cuantos años, más de una mujer no tiene recursos para comprar anticonceptivos, que hasta hace muy poco, solamente se podían adquirir mediante el pago, recién últimamente hay acceso restringido y complicado, pero hay una cierta disponibilidad en los centros de salud del Estado.
Un gran tema es si penalizar el aborto sirve para eliminar su práctica, como vemos en Argentina no ha dado resultado, como no ha dado resultado en ningún país del mundo. La penalización del aborto no sirve para eliminar su práctica, pero si ha aumentado las muertes de mujeres.
Otros mitos “el aborto causa trastornos psicológicos a las mujeres que recurren a él”, “las mujeres que abortan son irresponsables y egoístas”. Tengo casi 40 años de ginecóloga y he trabajado siempre con los sectores populares, he trabajado en una villa de San Martín, en un consultorio que armaron las propias mujeres de la villa, y allí escuché las razones más noblemente éticas para realizarse un aborto. Ellas tenían muy claro que podían dejar huérfanos a sus hijos, porque se lo podían hacer solo en precarias condiciones, esto fue hace muchos años, cuando aún no estaba el misoprostol en el mercado que creo contribuye a salvar muchas vidas, aunque se haga de manera clandestina. Las mujeres sopesaban claramente, y ponían en juego su propia vida y ahí está la inmoralidad de la ilegalidad del aborto, que por tomar una decisión, que debemos tomar por nuestras convicciones, por nuestras necesidades, por nuestra situación, nos obligan a tentar contra nuestra propia salud, nuestra propia vida, si se eso no es inmoral ¿qué puede ser más inmoral? Esas mujeres tomaban una decisión ética, sopesando los pro y los contra, lo que consideraban bien y lo que consideraban mal. Así que cuando nos dicen que somos unas locas egoístas, nos están insultando a todas y especialmente a las mujeres pobres.
Otro mito “la educación sexual incrementa los embarazos, las relaciones sexuales y por lo tanto el aborto”. Nosotras creemos que un cambio legal en cuanto al aborto, no es suficiente, es necesario pero no suficiente. Hay que trabajar desde la educación sexual, desde el acceso a la anticoncepción y desde el cambio en las relaciones de poder entre hombres y mujeres y que nosotras nos apropiemos de nuestro derecho a abortar, sin culpas, sin vergüenzas con todas nuestras posibilidades. Mientras exista este sistema patriarcal y capitalista vamos a seguir necesitándolo, por eso con educación y anticonceptivos puede ser que los abortos disminuyan, pero no desaparezca porque depende de muchos otros factores. Sabemos que lo que va a cambiar realmente la situación, es cambiar el sistema, mientras tanto educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir; esta consigna muestra que nuestro interés es realmente una defensa integral al derecho a decidir para todas las mujeres. Creemos que los varones también, tienen que hacerse cargo de lo que significa practicar y ejercer una sexualidad activa heterosexual y también la homosexual, porque si bien la decisión la tomamos nosotras, ellos puedan visualizar que cumplen un rol y en general nuestra sociedad, nuestra cultura, y las leyes sancionan solamente a las mujeres. Sancionan a las mujeres que abortan y al que les hace el aborto. “El que puso la semillita” tuvo algo que ver, pero a veces acompaña, pero a veces se borra.

Taller De Géneros, Sexualidades Y Subjetividades
Coordinado por el Área de Géneros.  
Equipo de Educación Popular - Pañuelos en Rebeldía

Junio 2005
 
  Siguiente >
radio
espejos.jpg
Julio López, 6 años desaparecido.

 
dejanos tu firma
28.de.mayo.jpg
No a la impunidad
carlos.fuentealba.jpg