ESTUDIO EPIDEMIOL�GICO COMUNITARIO DE LAS CONDICIONES DE SALUD EN GENERAL MOSCONI � SALTA* Imprimir E-Mail

Roxana Longo y Anal�a Bruno

El trabajo aqu� presentado es parte de la investigaci�n �Estudio Epidemiol�gico Comunitario De Las Condiciones De Salud En General Mosconi � Salta�.� El estudio tiene por objetivo explorar las condiciones de vida y los perfiles de salud enfermedad de los hombres y mujeres de la comunidad de General Mosconi.
La estrategia investigativa propuesta es tanto cualitativa como cuantitativa y el modelo de evaluaci�n incluye la triangulaci�n de t�cnicas y fuentes (incluidos los actores informantes) para las dimensiones, variables e indicadores relativos a los diversos planos que comprende la acci�n del proyecto. La metodolog�a incluye entrevistas en profundidad, talleres, observaci�n participante y encuesta sobre condiciones de salud y percepci�n sanitaria.

MARCO TEORICO Y METODOLOGICO

Se trata de una investigaci�n acci�n participativa (IAP), exploratoria-descriptiva. La IAP, como pr�ctica alternativa a las formas tradicionales de investigaci�n, concibe a la investigaci�n y la participaci�n como momentos dentro de un mismo proceso de producci�n de conocimientos. La investigaci�n participativa debe analizarse como un proceso de producci�n de conocimiento colectivo a trav�s de la cual la comunidad identifica y problematiza sus necesidades, problemas y� demandas. (Sirvent, 2003).
Se intenta abordar la investigaci�n desde una nueva forma de producir conocimiento, cuestionando la idea de la ciencia tradicional en la que solamente los cient�ficos deben formular prioridades. En la actualidad se requiere estar abierto a formas m�s din�micas de producir conocimientos y cambios, siendo abiertos a espacios que faciliten el debate y la formaci�n de consensos y tomando como referencia metodolog�as desafiadoras frente a la realidad compleja en la que vivimos.� (Minayo, 2004).�
La realizaci�n de la investigaci�n se enmarca en el paradigma de la Epidemiolog�a cr�tica. El objeto de estudio de la epidemiolog�a social o cr�tica, es la salud-enfermedad como proceso colectivo y particular de una sociedad; es decir, que implica el estudio de la generaci�n y la distribuci�n diferencial de la salud, de la enfermedad y de la muerte por grupos de poblaci�n, relacionados con diferentes procesos econ�micos, pol�ticos, culturales, geogr�ficos e hist�ricos (Jaime Breilh, 1995).
Para la epidemiolog�a cr�tica, la naturaleza no es un dominio escindido de la sociedad y sus problemas. La actividad de la sociedad humana modela su geo-ecolog�a, que a su vez revierte su efecto sobre las condiciones del ser humano. La geograf�a con sus condiciones ecol�gicas, no es, frente a la salud, un simple reservorio est�tico de climas, de vectores de transmisi�n de enfermedades infecciosas, de contaminantes; sino un espacio hist�ricamente estructurado donde se expresan los efectos� --ben�ficos o destructivos para la salud--� de la organizaci�n social. �El movimiento de las contradicciones sociales y de los problemas derivados de la concentraci�n de poder y generadores de inequidad, se recrean y se expresan en las cambiantes condiciones ecol�gicas que, a su vez, tambi�n inciden sobre la vida social� (Breilh y col. 1991).
En relaci�n al nivel de abordaje del objeto de estudio, es interesante la propuesta de Pedro Castellanos (1995), quien propone el concepto de �territorio� como una unidad espacio-poblaci�n, un �mbito de concreci�n hist�rica de m�ltiples procesos, desde la conformaci�n del clima hasta las relaciones e interacciones entre individuos, grupos y subpoblaciones.�
Al operar como un sistema complejo constituido por m�ltiples niveles jer�rquicos, procesos y movimientos, el concepto de territorio se convierte en una herramienta potente tanto para la organizaci�n de investigaciones como de intervenciones sociales. Permite as� visibilizar, estudiar y analizar las dimensiones de inequidad y opresi�n �de clase, de g�nero, �tnicas y otras�contribuyendo a un proyecto m�s general de transformaci�n (Jaime Breilh, 2003).
La consideraci�n del G�nero como constructo te�rico que permite el an�lisis de las relaciones sociales de poder, junto con otras variables de naturaleza socio-cultural,� constituye un importante marco de referencia para dar cuenta del rol de la mujer en lo que al campo de la salud se refiere (principalmente con respecto a su funci�n en la reproducci�n material y simb�lica); a la vez que permite una lectura diferente con respecto a la construcci�n y distribuci�n de los riesgos y los padecimientos por sexo.����
Un enfoque de g�nero permite introducir entonces el debate y la reflexi�n acerca de las inequidades producidas por las construcciones psicol�gicas, vinculares, institucionales, pol�ticas, culturales y sociales que se montan sobre las diferencias sexuales.
�La epidemiolog�a cr�tica est� �ntimamente emparentada con la prevenci�n cr�tica, la cual se inclina a procesos contextualizados e interroga los actos t�cnicos, adem�s de promover la apropiaci�n de saberes y pr�cticas potenciadoras de autonom�as creadoras, facilitando la identificaci�n y transformaci�n de situaciones de marginaci�n, dependencia y sufrimiento (Zald�a,2000). Desde est� concepci�n se plantea la necesidad de dar un salto desde la vigilancia convencional al monitoreo participativo y, en los momentos actuales, ese paso implica: comprender el escenario hist�rico de nuestros pa�ses y preguntarnos si lo que queremos hacer es vigilar pasivamente los indicadores de la derrota de los derechos laborales o m�s bien orientar las actividades del monitoreo hacia un proceso participativo de fortalecimiento de nuestras colectividades (Breilh, 2003).
La complejidad y multidimensionalidad del objeto de la epidemiolog�a cr�tica, exigen para su estudio, una perspectiva de an�lisis intercultural e interdisciplinar.
Por ello resulta prioritario la participaci�n de las poblaciones y grupos en la evaluaci�n de sus condiciones de vida y de salud junto a la construcci�n de indicadores m�s sensibles que pueden ser una v�a importante para apreciar m�s ajustadamente los cambios que se operan en la situaci�n de salud (Castellanos:1991), constituy�ndose en una v�a para integrar acciones de disminuci�n de riesgos y promoci�n de salud colectiva. La salud colectiva al ser un conjunto articulado de pr�cticas t�cnicas, ideol�gicas, pol�ticas y econ�micas siempre abierta a la incorporaci�n de propuestas innovadoras, constituye una cantera de inmenso valor para la reflexi�n y avance de la salud p�blica alternativa. Dicho proceso requiere de la participaci�n de la comunidad sensibilizada por las problem�ticas que atraviesan. Maritza Montero define a la �comunidad como un grupo social din�mico, hist�rico y culturalmente constituido y desarrollado, que comparte intereses, objetivos, necesidades y problemas, en un espacio y un tiempo determinado y que genera colectivamente una identidad, as� como formas organizativas, desarrolladas y empleando recursos para lograr sus fines� (Montero, 1998: 212).� En lo que respecta a� la participaci�n, la misma� abarca dos esferas que van desde las estructuras de poder al interior de los movimientos u organizaciones. La primera implica la posibilidad efectiva de incidir en la din�mica de las decisiones de la vida institucional y en las relaciones sociales (Sirvent,1999). La segunda esfera supone que el movimiento en comunidad se implique en sus problem�ticas y necesidades y busque colectivamente estrategias para solucionarlas. La participaci�n trae beneficio a la comunidad y tambi�n a cada persona que se involucra con un colectivo para transformar determinada situaci�n. Desde este punto de vista, la comunidad inicia un proceso de conocimiento de su propia realidad, desnaturalizando muchas de las interpretaciones que a lo largo del tiempo consolidaron una visi�n muchas veces "desesperanzada" en torno a las posibilidades de transformaci�n. El fortalecimiento de la comunidad se configura por medio de un trabajo sostenido de sensibilizaci�n y problematizaci�n, que permita desarrollar niveles de conciencia cr�tica y crear espacios de organizaci�n y participaci�n comunitarias. Para facilitar procesos participativos, reflexivos y concientizadores se acudi� a la Educaci�n Popular. La misma potencia el fortalecimiento de las organizaciones populares e intenta integrar la reflexi�n intelectual, con el saber popular acumulado en la praxis social. Pretende favorecer una mayor comprensi�n de la realidad y la capacidad transformadora apostando a la creaci�n colectiva de conocimiento. (Korol,� 2004).� Desde la Educaci�n Popular se intenta generar espacios de di�logo y de pr�cticas que nos renuevan como sujetos responsables de nuestros actos. Un eje fundamental de la Educaci�n Popular consiste en la transformaci�n de las pr�cticas, ya que el objetivo es transformar las pr�cticas, la realidad; crear un nuevo tipo de relaciones sociales.

ESTADO DE CONOCIMIENTO DEL TEMA: SALUD Y PROBLEM�TICAS MEDIOAMBIENTALES

Una gran variedad de producciones te�ricas e investigaciones referidas a las problem�ticas medioambientales en Am�rica Latina, reflejan los m�ltiples impactos de la actividad hidro-carbur�fera sobre el territorio y los cambios medioambientales sustanciales producidos por el derrame de gran cantidad de desechos industriales t�xicos y por la descarga de desechos minerales --plomo, mercurio, cadmio, ars�nico--.
Otro importante n�mero de investigaciones indican que la contaminaci�n con metales pesados es un proceso cr�nico y acumulativo, y que por ello resulta importante tomar medidas urgentes a corto plazo.
Los ecosistemas degradados debido a la presencia de aire y/o agua contaminados, la falta de saneamiento adecuado, la alta toxicidad, implican el deterioro de las condiciones de vida y la transformaci�n de los perfiles de salud-enfermedad-atenci�n de las poblaciones, con un especial impacto en la poblaci�n infantil.
Seg�n la Organizaci�n Mundial de la Salud, cada a�o mueren m�s de tres millones de ni�os/as menores de cinco a�os por causas y afecciones relacionadas con el medio ambiente. Los problemas medioambientales llegan a constituirse as� en un factor determinante de una tercera parte de las defunciones infantiles anuales a nivel mundial.
Desde una mirada que rebasa lo descriptivo, autores como Jos� Luis Rebellato (2000) y Jos� Escudero (1996) sostienen que en la mayor parte de las agresiones ambientales contra la salud, la g�nesis humana es directa, y en consecuencia, la responsabilidad social se vuelve inexcusable. Para estos autores, el modo de producci�n inherente al modelo pol�tico econ�mico neoliberal implementado en distintos pa�ses de la regi�n en las d�cadas del 80�y del 90�, supone tanto la exclusi�n y la destrucci�n de vida humana como la destrucci�n de la vida de la naturaleza.�
En nuestro pa�s, los cambios sociales y econ�micos acaecidos en las �ltimas d�cadas se han asociado con una explotaci�n indiscriminada y no responsable de los recursos naturales. Como ejemplos que merecen citarse, se encuentra el estudio realizado por la Universidad Nacional del Comahue que demuestra la contaminaci�n de Repsol a varias comunidades mapuches en la provincia de Neuqu�n en Argentina. El conflicto m�s conocido es la contaminaci�n del yacimiento de Loma de la Lata, donde las comunidades Kaxipayi� y Paynemil presentan niveles de intoxicaci�n alarmantes por la acumulaci�n de m�s de 17 metales pesados en sus tejidos. En 2004, se present� el primer caso de anencefalia fetal. Desde hace a�os el problema se debate en la Corte Iberoamericana de Derechos Humanos y por su parte los mapuches han demandado a Repsol por 445 millones de d�lares en la justicia ordinaria, ya que las posibilidades de supervivencia cultural han sido arrebatadas a estas comunidades.
Adem�s debemos considerar los efectos producidos por la explotaci�n de minas como La Lumbrera o la privatizaci�n de los Yacimientos Petrol�feros Fiscales, en relaci�n a la p�rdida de numerosas fuentes de trabajo, al despoblamiento de numerosas localidades del interior, a la implementaci�n de una pol�tica empresarial de exportaci�n en desmedro del consumo interno, a las pobr�simas regal�as pagadas al pa�s por recursos no renovables, al privilegio de una explotaci�n de bajo costo a cambio de una baja o nula seguridad ecol�gica.
La ausencia de control y monitoreo por parte del Estado, tambi�n se hicieron sentir en otras esferas de la seguridad social.
La pobreza incidi� en mayor medida en la poblaci�n infantil, con una distribuci�n tambi�n desigual en la distintas regiones, siendo las m�s desfavorecidas el noreste y el noroeste del pa�s, donde la pobreza en la poblaci�n total era del 68,7 por ciento y 62,3 por ciento respectivamente, alcanzando la poblaci�n menor de 18 a�os el 80,4 por ciento y el 74,1 por ciento (UNICEF, en base a EPH, INDEC, 2003).
El proceso de reforma del sector salud, que empieza a implementarse desde el inicio de� los a�os 80� a partir de la llamada �descentralizaci�n�, se cristaliz� en el vaciamiento presupuestario y la delegaci�n de responsabilidades por parte del estado nacional a los estados provinciales y municipales. En general el resultado fue la "descentralizaci�n" de servicios, con la desaparici�n, privatizaci�n total o parcial de los mismos, la ritualizaci�n de los ministerios sociales, la "transferencia" a las organizaciones no gubernamentales y a la familia de funciones y responsabilidades estatales (Bustelo,1992).
En forma simult�nea, el deterioro en las condiciones de vida poblacionales llev� a un consiguiente aumento de enfermedades y problem�ticas de salud emergentes y reemergentes� --desnutrici�n y malnutrici�n, aumento de los �ndices de suicidio, depresiones, tuberculosis, c�lera, dengue hemorr�gico, leptospirosis, entre otras-- (Lucila Garvila, 2000).
Las acciones de respuesta emprendidas a nivel nacional para la atenci�n de la salud de las poblaciones empobrecidas, se produjeron mayormente en el marco del Programa de Vigilancia y Control de las Enfermedades Contagiosas (VIGIA), cuya vigencia se extendi� hasta finales del mes de abril de 2004 y que se financi� a trav�s de un pr�stamo del Banco Mundial. Entre sus objetivos prioritarios se encontraban el de asistir a las autoridades sanitarias locales en el control de enfermedades end�micas y epid�micas, fortalecer y modernizar el sistema de vigilancia epidemiol�gica y los Programas Nacionales de Control del Dengue, Tuberculosis e Infecci�n Nosocomial. (1)
En forma simult�nea, y tambi�n con cr�dito internacional, se implementaron m�ltiples programas sociales focalizados y de acci�n compensatoria. Entre los destinados a la infancia, la ni�ez y la adolescencia considerada en situaci�n de riesgo, generalmente asociada con la pobreza, se implementaron el PROMIN (Programa Materno Infantil), el PROAME (Programa de Atenci�n al Menor en Riesgo), y los cl�sicos programas provinciales de asistencia materno infantil del sector salud.
Es decir que, pese a la gran ca�da de las condiciones de vida y al deterioro de los perfiles de salud-enfermedad-atenci�n de las poblaciones, no existe registro de la aplicaci�n de pol�ticas de Estado que conciban las condiciones de vida y el bienestar de los grupos sociales como el nivel de abordaje indispensable para definir pol�ticas y planes de acci�n.
En este contexto, adquiere especial relevancia la aproximaci�n al conocimiento de las condiciones de vida de la comunidad de General Mosconi, el conocimiento de los procesos ecol�gicos --como conjunto de relaciones que los miembros de un grupo social establecen entre s�, con otras especies y con el medio ambiente�y econ�micos �en tanto forma particular de participaci�n del grupo en la producci�n, distribuci�n y consumo de bienes y servicios-- (Pedro L. Castellanos, 1991).


AN�LISIS DE LAS CONDICIONES DE SALUD DE LA COMUNIDAD DE GENERAL MOSCONI

Datos Demogr�ficos

Seg�n los datos aportados por el INDEC del �ltimo censo poblacional (a�o 2001), Mosconi tiene una poblaci�n de 19.811 habitantes, incluyendo Campamento Vespucio, Cornejo y zona rural. Las mujeres representan el 51 por ciento y los varones el 49 por ciento. Los porcentajes seg�n grupo et�reo son: menores de un a�o: 2 por ciento. Entre 1 y 5 a�os: 13 por ciento. Entre 6 y 14 a�os: 21 por ciento. Entre 15 y 24 a�os: 20 por ciento. Mayores de 25 a�os: 44 por ciento. (2)

Principales actividades comerciales en la regi�n
Al analizar los datos disponibles para el primer semestre del a�o 2003, se observa que las exportaciones m�s significativas de la provincia de Salta las componen: Combustibles, Oleaginosas y Tabaco, luego le siguen las exportaciones de productos qu�micos y Legumbres.
Seg�n los �ltimos datos de productos exportados, los m�s importantes fueron: Nafta para petroqu�mica que represent� el 17,4 por ciento; Gas Natural el 15,3 por ciento; Soja el 12,8 por ciento; Tabaco Virginia desnervado 11,2 por ciento, luego en orden de importancia le sigui�: Gasoil con el 7,6 por ciento y Energ�a El�ctrica el 5,3 por ciento. El� valor de estos productos, representan casi el 70 por ciento del total de las exportaciones de la provincia. (3)

En particular, General Mosconi es un territorio que concentra grandes riquezas naturales, como petr�leo, es la segunda cuenca gas�fera del pa�s, y est� pr�ximo a una de las regiones m�s ricas en biodiversidad: la reserva de biosfera de la Yungas.
El departamental de General San Mart�n, es actualmente el tercer productor provincial de soja. De las 90.602 ha implantadas del Dto. General San Mart�n, 30.380 corresponden a oleaginosas, es decir, soja. Se convierte as� en el tercer departamento sojero de la provincia de Salta (CNA, 2002).

Perfil Salud Enfermedad De Los Miembros De La Comunidad De General Mosconi

Los problemas de la salud comunitaria plantean situaciones cr�ticas especialmente para los pobladores de General Mosconi, ya que encuentra obturada la posibilidad de ejercer el derecho a la salud. Los obst�culos simb�licos y materiales que se presentan en el acceso a los recursos oficiales en salud (hospitales, centros de salud, programas sanitarios, etc.) acompa�ado del deterioro en las prestaciones de los servicios sanitarios, incide en los procesos de salud-enfermedad-atenci�n de dicha poblaci�n. Esto se observa en las denuncias que establecen distintos actores de la comunidad de General Mosconi cuando hacen alusi�n al desmantelamiento del sistema de salud reflejado en la falta de recursos humanos y materiales en salud, por ejemplo se cuenta con un solo m�dico rural para una poblaci�n de 2400 personas; dos pediatras y un solo ginec�logo para el total de la poblaci�n; no se cuenta con m�dicos especialistas (dermat�logos, cardi�logos, neur�logos, neumon�logos, etc.) ni psic�logos. Adem�s los entrevistados y encuestados han manifestado serios problemas de infraestructura en el sistema p�blico de salud.�

Adultos

Del an�lisis de los dispositivos utilizados surgen las siguientes problem�ticas como las m�s prevalentes: diabetes, hipertensi�n arterial, mala alimentaci�n, problemas respiratorios y de piel y distintos tipos de c�ncer (cuello de �tero, mama, pr�stata, piel y est�mago). Tambi�n se constataron cuadros de angustia y depresi�n emparentados con la situaci�n social y econ�mica que se vive en la regi�n.
Los datos aportados por la encuesta realizada sobre las condiciones de salud reflejan que el 100 por ciento de los/as encuestados/as refirieren tener alg�n problema de salud, siendo las problem�ticas m�s frecuentes infecciones otorrinolaringol�gicas (4), cefaleas, disminuci�n de la agudeza visual y angustia.
Los lugare�os de Mosconi sostienen padecer diversos s�ntomas (micosis de piel, cansancio, irritaci�n de la nariz, de los ojos,) todos ellos indicadores de la contaminaci�n de la zona. Estos datos se confirman tambi�n en los relatos de los distintos trabajadores/as de la salud entrevistados.

Respecto a los antecedentes familiares, el 32 por ciento refiere antecedentes familiares de c�ncer. Los tipos de c�ncer referidos son de aparato digestivo, garganta, ri��n, pulmones, �tero, pr�stata y mama. El 32 por ciento refiere antecedentes familiares de Diabetes Mellitus tipo 2. (5)��

Actualmente, seg�n un agente sanitario, la asociaci�n Amigos Diab�ticos de General Mosconi (AMIDIAMOS) tiene cuatro mil personas empadronadas. Representado estimativamente el 20 por ciento de la poblaci�n total. Esta cifra adquiere relevancia si la comparamos con los diversos estudios de prevalencia de la Diabetes Mellitus tipo 2 (6)� que en nuestro pa�s oscilan en alrededor del 8% de la poblaci�n general.
De las entrevistas realizadas cabe resaltar que los pobladores con enfermedades cr�nicas (diabetes o hipertensi�n), no reciben un tratamiento adecuado.
Accesibilidad a tratamientos

El� programa nacional de provisi�n gratuita de medicamentos ambulatorios que tiene como� objetivo garantizar el acceso de la poblaci�n m�s vulnerable a los medicamentos esenciales.(Programa Nacional Remediar) no alcanza para abastecer la totalidad de los tratamientos, siendo por lo tanto discontinuos.
Varios de los/as entrevistados/as expresan la dificultad en administrar la medicaci�n en forma completa:
- �En la municipalidad se demoran mucho cuando se va a pedir una ayuda.� Si ten�s que tomar urgente el medicamento, es muy burocr�tico el tr�mite. Si ten�s suerte el medicamento se consigue en 15, 20 d�as�.
- �El hospital p�blico tiene Remediar, pero por lo que veo lo que dan son solo antibi�ticos y quiz�s el mismo para diferentes patolog�as. Adem�s todo es inyectable, desde el m�s chico al m�s grande reciben tratamiento inyectable. Como les dec�a, con suerte el hospital p�blico llega a abastecer 10 d�as en el mes de medicamentos, se atienden entre 200 y 300 personas por d�a.�
- �En el departamento de San Mart�n no hay farmacia para jubilados. Inclusive la insulina hay que pagarla que supuestamente es gratis en todo el pa�s�.
- �Hay muchas dificultades para sostener los tratamientos, cualquier ser humano no tiene un tratamiento digno. En Mosconi hay 3000 jubilados y no se llega a cubrir las necesidades de todos. Lo que hacemos muchas veces es cuando alguien termina un tratamiento y le sobran nos las da as� cubrimos lo que pueda necesitar otro. Pero en los que son cr�nicos, el 100 por ciento no est� medicado. Lamentablemente carecemos de todo�
- �No se llega a cubrir el tratamiento de todos los pacientes. Divido los tratamientos, le doy la mitad a cada paciente. Lo que falta, o esperamos al mes que viene a ver si llega o lo tienen que comprar�.
- �La gente viene a la consulta por la diabetes y siempre que charlo con ellos sale el tema de YPF, que no est�n jubilados, y que con 150 pesos del plan no pueden vivir�.
- �La cantidad de diabetes aument� en los �ltimos cuatro a�os, tanto en mujeres como varones y as� se van muriendo por falta de tratamiento�.

Ni�as y Ni�os

Las y los ni�as/os entre 0 y 14 a�os representan un 37% de la poblaci�n total del General Mosconi. (INDEC 2001)
Los y las trabajadores/as de la salud exponen que las problem�ticas de salud m�s frecuentes en este grupo et�reo son: diarreas, infecciones respiratorias agudas,� parasitosis, alergias d�rmicas y respiratorias y desnutrici�n.
Las diarreas, m�s frecuentes en verano presentan estrecha relaci�n con la situaci�n de saneamiento.
En Salta, y espec�ficamente en General Mosconi las parasitosis se presentan en forma end�mica, por lo que en junio de 2005 se lanz� en la provincia de Salta el Programa Nacional de Desparasitaci�n Masiva �Chau Lombriz�. (7) El mismo consiste en la administraci�n de medicaci�n antiparasitaria a ni�as y ni�os entre 2 y 14 a�os.
Un programa de estas caracter�sticas presenta limitaciones, pues no aborda el problema de fondo.� Debido a que no se aplican pol�ticas de saneamiento que prevenga a la comunidad a estar expuesta permanentemente a este tipo de infecciones, ya que los par�sitos se encuentran en el agua por las condiciones de la misma.�
Esto se confirma con los siguientes relatos:��
- �El problema mayor es la falta de higiene y el saneamiento�.
- �La alta prevalencia de las parasitosis se relaciona con la� falta de medios de higiene. El agua es turbia y al dejarla descansar se nota claramente el sedimento que deja�.

Las alergias respiratorias y cut�neas tienen estrecha relaci�n con la utilizaci�n de agroqu�micos en el campo. Al respecto nos comentan:
- �Existe una contaminaci�n total del ambiente, no solo de polvo sino tambi�n de agroqu�micos que influyen en el generaci�n de la enfermedad. Existe una gran tendencia a la obstrucci�n de las v�as respiratorias, sobre todo en los ni�os�
- �En los chicos que trabajan en el campo se observan p�pulas y urticarias cr�nicas en todo el cuerpo, con la piel desgastada, seca, con cambio de color�.
- �Ac� tenemos muchos problemas relacionados con la piel. Hay personas que se les reseca la piel, otras tienen ronchas y hay gente que se pela la piel�.�
- �Los problemas m�s frecuentes son escabiosis, piodermis�

Los datos acerca de la desnutrici�n infantil en la regi�n los aporta el departamento de estad�stica del Hospital de Mosconi:
En el primer trimestre de 2005 los ni�os menores de 2 a�os, en un canal 2 de desnutrici�n eran el 7,5 por ciento y en canal 3, siete ni�os/as � cinco de los cuales padecen enfermedades neurol�gicas. Los/as ni�os/as entre dos y cinco a�os en canal 2 representan el� 3,5 por ciento y en canal 3 no se encuentra ning�n ni�o/a. (8)
Distintos trabajadores de la salud entrevistados consideran que entre las causas se encuentran el destete y las diarreas.
En relaci�n a la mortandad infantil se sostiene lo siguiente:
- �En Salta el �ndice de mortalidad infantil es alto. En Mosconi, en Tartagal es terrible. Muchas veces escucho en las radios a las mam�s que lo denuncian o conversando con las mam�s que me cuentan que su hijo falleci�. Cuando les pregunto que les dijo el m�dico; �dicen que no ten�a nada y se muri�. Los m�dicos dicen �dejala una semana va a sufrir, despu�s se va a olvidar�.


J�venes

Un estudio realizado por Artemio L�pez en enero de 2006, refleja la grave situaci�n de los j�venes en la actualidad. En lo que respecta a pobreza e indigencia entre los j�venes 3,5 millones (de entre 14 y 24 a�os) viven hoy en hogares pobres. De ellos, 1,3 mill�n son indigentes. La pobreza entre los adolescentes de 14 a 19 a�os promedia el 55 por ciento. Mientras que la indigencia alcanza al 21 por ciento. En cuanto a los adultos de entre 20 y 24 a�os, la pobreza promedia el 40 por ciento y la indigencia el 14 por ciento.�
Teniendo en cuenta la� heterogeneidad regional, se debe aclarar que en el NOA y NEA son regiones que siguen mostrando los mayores �ndices de pobreza e indigencia y vulnerabilidad entre los j�venes.
En lo que respecta a la esfera laboral,� el desempleo sigue siendo elevado en muchos contextos y las tasas de desempleo de los j�venes son especialmente elevadas. Los j�venes tienes dos o tres veces m�s probabilidades que los adultos de estar desempleados. Hoy 27,3 por ciento de los adolescentes y j�venes argentinos se encuentra desocupado, por cuanto no trabaja pero busca activamente insertarse en el mercado laboral. Entre los j�venes de entre 18 y 20 a�os, la exclusi�n laboral es todav�a m�s marcada: el desempleo ronda entre el 35 y el 40 por ciento. Es decir, 4 de cada 10 buscan trabajo, pero no lo encuentran. 550.000 adolescentes de entre 14 y 18 a�os desertaron de la escuela secundaria.� Hay m�s de 300 mil adolescentes y j�venes de entre 14 y 24 a�os que no estudian ni trabajan. Esta situaci�n es especialmente notoria en adolescentes entre 17 y 19 a�os.

Ser joven en General Mosconi

La realidad de los j�venes de General Mosconi es preocupante. En t�rminos generales las instituciones tradicionales (escuela, trabajo, salud, etc.) se encuentran degradas y desbastadas por las pol�ticas sociales y econ�micas implantadas en las �ltimas d�cadas. Esta situaci�n es especialmente paradigm�tica en General Mosconi en donde los efectos son m�s crueles.
Como sostiene Graciela Zald�a: �El mercado neoliberal atraves� las instituciones, en un presente de contingencia y de fragmentaci�n, desestabilizando sus supuestos de educar, cuidar, proteger, sanar. Los efectos de vulnerabilidad y fragilizaci�n con relaci�n a los sostenes materiales y simb�licos y los lazos afectivos impactan en la constituci�n subjetiva, particularmente en la infancia y adolescencia�. (Graciela Zald�a, 2005)
En General Mosconi los j�venes, en su gran mayor�a, carecen de la posibilidad de generar proyectos futuros, como pensar en un trabajo seguro, independizarse econ�micamente, contar con la posibilidad de estudiar en la universidad p�blica� y luego ejercer una profesi�n, etc. En muchos casos sus familiares y amigos m�s pr�ximos tambi�n se encuentran desocupados. Dicha situaci�n provoca en muchos adolescentes procesos de desubjetivaci�n. Dichos procesos se caracterizan por habitar situaciones marcadas por la imposibilidad, estar a merced de lo que acontezca, habiendo minimizado la posibilidad de decir no, de hacer algo que desborde las circunstancias. Se trata de modos que despojan al sujeto de la posibilidad de decisi�n y de la responsabilidad. La desubjetivaci�n hace referencia a una posici�n de impotencia, a la percepci�n de no poder hacer nada diferente con lo que se presenta (Duschastzky, 2002). Es prudente aclarar que dichos procesos no son estados puros, homog�neos. Si bien las subjetividades tienden a desvanecerse en el capitalismo actual, debemos considerar que los sujetos tienen potencialidades y que tambi�n se producen procesos de construcci�n de subjetividades reflexivas, creativas.
En este contexto las faltas de alternativas para los j�venes de General Mosconi son m�ltiples,� desde la falta de educaci�n, la discriminaci�n, violencia familiar, falta de espacios culturales y recreativos, falta de empleo, vivienda y salud, son problemas a los que los j�venes se enfrentan d�a a d�a.
�Los mecanismos de exclusi�n impacta de diversas formas sobre los j�venes, no s�lo hace referencia a una situaci�n de inequidad y discriminaci�n en lo pertinente a bienes y servicios sino que alude a las subjetividades que quedan, de este modo ubicadas fuera de los circuitos formales de la sociedad. Lo cual impacta considerablemente sobre la subjetividad de los j�venes y la determinaci�n que ejerce sobre la salud mental, incidiendo directamente en la producci�n de malestares colectivos de frustraci�n.
Las problem�ticas actuales a las que cotidianamente se enfrentan los j�venes de General Mosconi afectan considerablemente el desarrollo de su autonom�a, creando una sensaci�n de �falta de lugar�. (Cecilia Moise, 2000)����
�Las privaciones a las que son expuestos los j�venes y adolescentes son diversas,� y afecta considerablemente sus capacidades creativas, su realizaci�n en el plano simb�lico, en� la posibilidad de expresi�n y de transmisi�n de sus pensamientos, vivencias y sentimientos.�
Los entrevistados/as expresan como preocupantes la situaci�n de los j�venes de General Mosconi.� En relaci�n a las problem�ticas vinculada a los j�venes de los relatos se desprende lo siguiente:
- �Lamentablemente la problem�tica de salud de los j�venes es, porque no tienen trabajo ni posibilidad de estudiar. Lo que se ve� es la vagancia, la drogadicci�n y el alcoholismo�.
- �En los 10 �ltimos d�as escuch� por la radio entre 5 y 6 casos de coma alcoh�lico, imag�nense que bebidas habr� tomado. Los viernes ves a muchachos vendiendo droga. Se dedican a eso por la falta de trabajo. Las muertes que hay de adolescentes son por drogadicci�n�.
- �Uno de los grandes problemas que tenemos es que los chicos para estudiar tienen que partir de Mosconi, y el padre no tiene dinero y los chicos quedan sin poder continuar sus estudios�.���
- �Los chicos cuando llegan a una edad se quieren casar, formar una familia, lo hacen. Pero lo que sucede es que los padres los tienen que cobijar en sus casas. Los j�venes ac�, suelen tener trabajos temporarios o tienen solamente la oportunidad de recibir un plan trabajar de 150 pesos�.�

Suicidios

Un aspecto a destacar como alarmante y preocupante son los casos de suicidios de� j�venes que est�n sucediendo en la regi�n. Las distintas situaciones que anteriormente hemos mencionado podr�an llevar a los j�venes de General Mosconi a un escenario �sin salida� . El decir de los entrevistados/as expresa:
- �El a�o pasado hemos tenido 5 casos en Tartagal que se ahorcaron, fueron mujeres y varones. (...).� Cuando le preguntas a la familia por qu�, sale falta de trabajo, que darle de comer a los hijos, no poder mandar a los hijos a la escuela. La escapatoria es ir al puente y tirarse. Si se pondr�an cruces significativas en el puente ser�an muchas�.
- �Hubo muchos suicidios. Muchos chicos quedaron traumatizados. Por ejemplo dos chicos que estuvieron en la lucha, exigiendo trabajo, se ahorcaron�.��
- �Los suicidios son muchos, se da sobretodo en los hombres�
- �Entre los j�venes hay muchos suicidios, por causa econ�mica, por desempleo, o por no tener contenci�n familiar�.
- �Tenemos un puente que lo llamamos el puente de la muerte, de all� se tiran�.
Es prudente mencionar y comparar dicha problem�tica a la situaci�n de los suicidios que se desencadenaron en la localidad petrolera de Las Heras,� ubicada en el noroeste de la provincia de Santa Cruz, a 680 kil�metros de R�o Gallegos. All� entre el a�o 1999 y 2000,� se suicidaron� 22 chicos en una franja de edad que era entre 11 y 20 a�os. Una franja de edad baja que empez� con una nena de 12 a�os. El diagn�stico de Unicef arrojaba la necesidad de hacer s� o s� una intervenci�n. (9)
Se requiere tomar seriamente la dimensi�n del problema que se presenta en General Mosconi y urgentemente intervenir con pol�ticas sociales que prevengan nuevos suicidios.� Adem�s, debemos mencionar que el hospital de dicha localidad desde hace algunos a�os no cuenta con psic�logos.�

Embarazo adolescente

El embarazo adolescente es un fen�meno que fue aumentando en las ultimas d�cadas. La proporci�n de madres menores de 15 a�os ha aumentado en los �ltimos cinco a�os: paso de 0.4 por ciento del total de nacidos vivos, a 0,5 por ciento. Este aumento contribuy� en el a�o 2000 a� tener� por primera� vez muertes maternas� de menores de quince a�os.
Esta realidad no esta alejada del contexto en el que viven las adolescentes de General Mosconi, ya que los ditintintos entrevistados/as aluden al aumento de embarazos en j�venes, adolescentes y ni�as.
- �Antes se ve�an a los 16 a�os, pero ahora se ve a partir de los 12 a�os. Hace 10 a�os se ve�a a los 16 a�os, despu�s pas� a los 14 y ahora se ven chicas de 12 a�os embarazadas y ahora se vieron casos de 9 a�os�.
- �El embarazo adolescente ha aumentando, llegan al hospital chicas embarazadas de 13 a�os.�
- �Las chicas se embarazan a edades tempranas, 14, 15, 16 a�os. Hay chicas de 12, 13 que ya tiene marido�.
- �Llegan a la consulta muchas mam�s adolescentes (entre 15 y 19 a�os)�
- �Los padres perdieron la autoridad sobre los hijos, hay mucho embarazo adolescente. La familia est� desintegrada�.

Mujeres

En General Mosconi las mujeres son afectadas de manera singular.� Los programas de privatizaci�n y de disminuci�n de los gastos sociales del estado (y las Pol�ticas en cuanto al empleo, desempleo y salud), afectan a las mujeres de forma singular, ya que el estado hist�ricamente fue un empleador de mano de obra femenina en la regi�n. Las mujeres de la regi�n sufren especialmente la p�rdida de servicios p�blicos, tales como los de salud, educaci�n, o seguridad social.
Por otra� parte, las necesidades referentes a la salud reproductiva de este grupo son tratadas como un aspecto indistinguible de los problemas de la salud. La capacidad que tiene la mujer de planificar su vida reproductiva y su derecho a estar libre de interferencias durante los procesos de toma de decisiones que afectan la vida reproductiva, constituyen dos aspectos fundamentales de la autodeterminaci�n reproductiva. Que las mujeres mosconenses necesitan trabajar y reflexionar.�
Desde nuestro punto de vista la violencia de g�nero se practica y se expresa a trav�s de� varias formas de violencia adem�s de la f�sica, pues �sta casi siempre se acompa�a de actos coercitivos, violencia psicol�gica y emocional. Asimismo, incluye formas estructurales como la feminizaci�n de la pobreza, la discriminaci�n salarial, la segregaci�n sexual del mercado de trabajo, el tr�fico de mujeres, la esclavitud y la violaci�n.

Considerando la tasa de Mortalidad Materna promedio de 46 por 100.000 nacidos vivos, en el a�o 2002, Salta presenta una tasa de 69 por 100.000 nacidos vivos. (10)
Las muertes por gestaci�n en todo el pa�s ubican al aborto como la primera o la segunda causa, situ�ndose en el orden del 30 por ciento. (11)


Cabe destacar que en las encuestas realizadas a mujeres de la comunidad, el 63 por ciento desconoc�a el Programa de Salud Reproductiva y Procreaci�n Responsable.
Dicho programa es coordinado por el �nico ginec�logo de la localidad, el gerente general del hospital.
De la entrevista que tuvimos con una referente de un grupo de mujeres se destaca la preocupaci�n por la falta de informaci�n que tiene las mujeres de General Mosconi acerca de su salud reproductiva.
- �Hay chicas j�venes que se dejaron avanzar un c�ncer, por verg�enza y la mala informaci�n�.
La cobertura de papanicolau anual dista mucho de lo esperado. Al respecto un trabajador de la salud, expresa que de la poblaci�n que atiende, 500 son mujeres en edad f�rtil, de las cuales un bajo porcentaje accede a esta prueba de tamizaje tan importante para el diagn�stico temprano de c�ncer de cuello de �tero. Dicho c�ncer se nombra como uno de los m�s frecuentes.
Al respecto de las pr�cticas abortivas se describen la utilizaci�n de sondas y la pastilla oxaprost.

En contextos de altos �ndices de desocupaci�n la violencia hacia las mujeres se suelen encrudecer. Como diversos estudios lo demuestran en muchos hogares al quedarse desocupado� el �jefe� de familia,� se suele producir una desestabilizaci�n en su rol tradicional como proveedor, situaci�n que acarrea en las mujeres diversas problem�ticas.�

Otras entrevistas refieren:
- �Violencia hay de todo tipo, familia, callejera. Antes no exist�a, era raro enterarse que el vecino o que el pap� le pegaba a la mam�, en cambio desde que empez� la falta de trabajo empez� el desacuerdo y el maltrato familiar, empezando por la esposa y siguiendo por los hijos�.
- �Hay problemas de violaci�n, pero nadie te lleva el apunte. Hay violaciones en ni�as de 2 a�os para adelante muchas veces por el padre biol�gico, por el padrastro, por el t�o, por el vecino�.

Enfermedades Trasmisibles

Las enfermedades trasmisibles m�s frecuentes que se encuentran en la zona son, la Leishmaniasis, el Dengue, el Hanta Virus, la Leptospirosis, el Chagas y la Tuberculosis.
Los/as entrevistados/as resaltan la dificultad en los diagn�sticos de certeza correspondientes,� ya que no cuentan con los equipos e insumos de laboratorio para tal fin. �Las muestras se mandan a Salta, nunca nos enteramos que pas�.

La Leishmaniasis es un importante problema de salud p�blica debido a los brotes epid�micos que presenta.. En nuestro pa�s el �rea end�mica abarca regiones en las provincias de Salta, Jujuy, Tucum�n, Santiago del Estero, Chaco, Catamarca, Corrientes, Misiones y Formosa. Las grandes epidemias de esta forma de leishmaniasis generalmente se relacionan con la zona o el trabajo de deforestaci�n, cambios ambientales o actividades relacionadas al monte como pesca, explotaci�n de petr�leo, etc.

El Dengue es una enfermedad v�rica transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Es una enfermedad grave y con gran potencial epid�mico. Hasta el presente no existe vacuna. En nuestro pa�s el vector, (mosquito) se ha detectado en 332 municipios desde Buenos Aires y La Pampa hacia el norte.
El Dengue reemerge en Salta en el a�o 1998 con una epidemia de Dengue cl�sico. Entre marzo y abril de 2002 se produjo un brote epid�mico en cuatro localidades del departamento de San Mart�n, que ya hab�an sufrido el brote anterior. Entre los meses de marzo y abril de 2003 se registr� un brote con 79 casos en Salta. A mediados de noviembre de 2003 comienza un brote en Salta que se ha extendido hasta la julio de 2004.

La Tuberculosis en Argentina tiene un perfil heterog�neo, con provincias con tasas superiores a 100 casos por 100.000 habitantes y otras en las que la tasa no supera el 20 por 100.000. La curva de notificaciones por edad muestra picos en los menores de 5 a�os, adultos j�venes de 25 a 29 a�os y mayores de 55 a�os. El incremento en el grupo de 25 a 29 a�os est� principalmente relacionado con la infecci�n por VIH.
Se registran aproximadamente 1000 muertes por tuberculosis en el pa�s.
La tasa de notificaci�n de Salta es un poco m�s del doble que la del promedio nacional y 10 veces m�s alta que la de la provincia con tasa m�s baja (San Luis): Salta present� para 2001 una tasa de 73,5 por 100.000 habitantes. El departamento General San Mart�n, en el mismo a�o present� una tasa de 148.51 por 100.000 habitantes. (12)

El impacto de la desocupaci�n

General Mosconi tambi�n es una de las zonas m�s perjudicadas del pa�s en lo que respecta a la desocupaci�n. Se trata de un hecho econ�mico, social e hist�rico con graves efectos materiales, pero que tambi�n impacta subjetivamente en los ciudadanos y ciudadanas mosconenses. En muchos casos, el impacto subjetivo que produce el desempleo se traduce en cuadros severos de angustia, malestar y/o sufrimiento ps�quico, adicciones, violencias, etc., impactando no s�lo en la persona afectada en forma directa, sino tambi�n en sus v�nculos.

Resulta de especial inter�s remarcar los cambios en las problem�ticas de salud a partir de la privatizaci�n de YPF y el advenimiento de la alta desocupaci�n en la zona. De las entrevistas surgen los siguientes pareceres:
- �Despu�s de que se privatiz� YPF se nos vinieron todas las enfermedades encima�.
- �Desde que se privatiz� YPF,� se termin� la comodidad y la conformidad de todos�.
- �Cuando estaba YPF no sufr�amos todo lo que estamos sufriendo. Cuando estaba YPF alguien se enfermaba y si no se pod�a resolver ac�, lo mandaban en un avi�n a Buenos Aires, se termin� YPF y se termin� todo para nosotros, hasta el mejoramiento de las calles�.
- �Al sacar YPF es como que nos hayan mutilado las piernas en todo sentido, en salud, en lo cultural, en lo social�.
- �Pr�cticamente es como si hubieran tirado una bomba at�mica, nos quisieron matar de cualquier forma�.
- �El alcoholismo aument� con la desocupaci�n. Despu�s que se privatiz� YPF empezaron los problemas de salud de las personas ex ypefianas, como la diabetes, c�ncer�.
- �Cuando YPF se privatiz� y empez� a escasear el trabajo ah� empezaron las separaciones, el maltrato y m�s fuerte el alcoholismo�.
- �Lo que se ve es que esta poblaci�n est� resentida, castigada porque al quedar desocupada despu�s de una �poca donde hab�a una fuente de trabajo importante como era YPF, a partir de la privatizaci�n queda una gran poblaci�n en estado de desamparo y eso llev� a acrecentar el alcoholismo, el maltrato, la violencia, y la drogadicci�n�.
- �Se termin� YPF y se termin� todo para nosotros, hasta el mejoramiento de las calles�.
- �La situaci�n de los problema de salud� empeor� mucho. Nunca hubo una estad�stica de mortalidad como la que estoy viendo ahora. Y es por falta de atenci�n, por falta de medicamentos, por falta de recursos para poder satisfacer las necesidades de la poblaci�n. Es grav�sima la situaci�n. Muchas veces me dan ganas de bajar los brazos.�

Llama la atenci�n en los relatos de los mosconences el efecto traum�tico que implico la privatizaci�n de YPF. Las representaciones sociales� que se desprenden de sus discursos son m�s que elocuentes,� ya que de alguna manera aluden a algo que irrumpi� (se nos vinieron todas las enfermedades encima) y destroz� todo lo que se conservaba (bomba at�mica). El sentimiento de quebranto, (es como que nos hayan mutilado las piernas) fundado en p�rdidas materiales y simb�licas se plasma de manera desnuda en los relatos escuchados.

Problem�ticas Relacionadas Con El Deterioro Ambiental

Seg�n los datos que obtuvimos, un porcentaje elevado de la poblaci�n de General Mosconi no posee cloacas, ni gas natural. En el casquete c�ntrico de General Mosconi un 52% de la poblaci�n no posee cloacas, y un 60 % utiliza garrafa y/o le�a. Estas cifras adquieren mayor preocupaci�n, si consideramos las zonas rurales donde la situaci�n es m�s adversa.� Se estima que m�s del 75% de la poblaci�n no posee ni cloacas, ni gas natural.
Actualmente la comunidad� esta� padeciendo posibles efectos de la contaminaci�n que se refleja a trav�s de la presencia de diferentes indicadores y diversas enfermedades. La actividad hidrocarbur�fera ejecutada por las multinacionales instaladas en la zona, esta comprometiendo severamente la salud de los pobladores, los suelos, las aguas y el aire.� Las actividades petroleras inciden tanto en los acu�feros, como en los r�os y esteros, por la contaminaci�n proveniente de los desechos que genera, y porque interrumpe su flujo. La contaminaci�n petrolera no se limita al �rea inmediata de su operaci�n; �sta fluye con el agua.
Dicha problem�tica se conjuga con la actividad agr�cola presente en la zona basada en el monocultivo altamente dependiente de agrot�xicos. El departamental de General San Mart�n, es actualmente el tercer productor provincial de soja. De las 90.602 ha implantadas del Dto. General San Mart�n, 30.380 corresponden a oleaginosas, es decir, soja. Se convierte as� en el tercer departamento sojero de la provincia de Salta (CNA, 2002).
La tala indiscriminada de �rboles en el lugar gener� desastres ambientales irrecuperables, desprendimientos de cerros enteros, como sucedi� en Vespucio . Se debe rescatar que la regi�n posee una enorme variedad de �rboles, conserva �rboles de m�s de trescientos a�os. Por ello, la Uni�n de Trabajadores de Desocupados de General Mosconi sostiene; �es fundamental exigirle al agro que tenga en cuenta esto, ellos lo saben, pero es importante que la comunidad lo rescate y que no dejemos que maten estas reservas�. Greenpeace viene denunciando el proceso de desmontes de la provincia de Salta, cuyo prop�sito �ltimo es la expansi�n de la frontera agr�cola para aprovechar los precios internacionales de la soja.

Son numerosas las diversas expresiones que dan cuenta de esta problem�tica:
- �Tanto en verano como en invierno se observan problemas respiratorios, alergias respiratorias y alergias cut�neas, que son debido al uso de agroqu�micos en el campo�.
- �El agua tiene un olor a cloro tremendo y a la ma�ana tiene turbidez, si la dejas reposar queda el lodo abajo�.
- �Ac� el agua es imposible de tomar, la mayor�a de las personas no pueden comprar agua envasada�.
- �No tenemos cloacas. La recolecci�n de basura no es diaria, el tratamiento final de la basura tampoco es el adecuado�.
- �Muchos de los productos usados en fumigaci�n est�n prohibidos�.
- �En la zona rural no hay agua potable y es dif�cil el transporte a esa zona�.
- �Los� problemas con el agua comenzaron despu�s de la privatizaci�n�.
- �El aire de Vespucio provoca alergia en la piel y problemas respiratorios�.
- �Por la fumigaci�n que se utiliza en agricultura han muerto muchos p�jaros y a la gente le arde la vista�.
- �Un gran problema es el del agua. Disponemos de agua en determinadas horas: de 13 a18 y de 22 a 6. Llueve poco y el dique est� en mal estado�.
- �En agricultura utilizan plaguicidas con �rgano fosforados�.
- �Los jornaleros trabajan en negro y no cuentan con medidas de seguridad�.
- �A causa de la explotaci�n petrolera se ven casos de leucemia. En Villa Tranquila una familia tiene petr�leo en el fondo de la casa, esto qued� sin ning�n tipo de denuncia�.
- �Tambi�n hay derrames de qu�micos, hidrocarburos, mercurio. Causales de enfermedades cr�nicas que est�n sin estudio�.�

El abastecimiento de agua potable es una necesidad b�sica de mujeres y hombres reconocida en todo el mundo. El impacto que esta situaci�n tiene sobre la salud de� la poblaci�n de Mosconi es evidente cuando se observa la cantidad de enfermedades vinculadas con cursos o canales receptores de aguas servidas no tratadas antes de su vertido: enfermedades de trasmisi�n fecal oral bacterianas (por ejemplo el c�lera), no bacterianas (diarreas vir�sicas, parasitosis), enfermedades producidas por la contaminaci�n del suelo con diversos gusanos, enfermedades trasmitidas por insectos (moscas y cucarachas)
A su vez, las descargas industriales incorporan al alcantarillado una multiplicidad de compuestos que pueden causar problemas toxicol�gicos, por ejemplo aquellos que contienen metales pesados, petr�leo crudo e hidrocarburos.
En relaci�n a esto nos dicen:
- �El a�o pasado con un m�dico neumon�logo, est�bamos haciendo una estad�stica de enfermedades renales, en una semana ten�amos 7 pacientes todos con afecciones graves de ri��n y por lo menos de 5 pacientes, 3 de ellos fueron extirpados. Todos con afecciones, no se saben las causas, deformaciones del ri��n. Ni los especialistas de Salta pudieron saber a consecuencia de qu� pasa esto. Nosotros suponemos, por estad�stica, por seguimiento que tiene que ver con el agua contaminada�.

Es prudente aclarar que General Mosconi se caracteriza por tener un clima tropical. Por lo cual, las temperaturas oscilan entre los 40- 50 grasos. Frente a esta situaci�n los pobladores acarrean tambi�n con una problem�tica fundamental, no solo posiblemente tienen sus aguas contaminadas, sino que arrastran con graves problemas en lo que se refiere al suministro de agua.
Los problemas con el suministro de agua est�n relacionados con� la falta de obras del dique Itiyuro (s�mbolo de la corrupci�n) y emblema de la realidad del departamento San Mart�n.��
La empresa Aguas de Salta, que presta el servicio de distribuci�n de agua potable en toda la provincia de Salta, se trata de� una empresa de capital privado integro, durante varios d�as de diciembre de 2005, cort� el suministro en el norte de la Provincia de Salta, incluyendo a la ciudad de Tartagal. Seg�n la empresa el acueducto se rompi� nuevamente y no contaron con agua en Aguaray, Tartagal y Mosconi.
La empresa indudablemente mostr� no estar preparada con un plan de contingencia y mucho menos en condiciones de dar soluciones a problemas estructurales que tiene su origen en la falta de inversiones.
�Esta situaci�n en diciembre de 2005 se agudiz� a�n m�s. Quedando la poblaci�n sin suministro de agua durante semanas enteras. Adem�s, sufrieron tambi�n la ca�da de las torres de media tensi�n,� motivo por el cual el departamento San Mart�n durante semanas se qued� sin el servicio al no contarse con la electricidad para bombear el agua a las plantas de purificaci�n.�


ALGUNAS REFLEXIONES FINALES

Un sin fin de eventos contin�an acrecentando el estado de vulnerabilidad de la poblaci�n norte�a que desde hace d�cadas vienen padeciendo las pol�ticas privatizadoras, multinacionales, que cercenan y cercenan los derechos humanos m�s elementales.
El 31 de diciembre de 2005� un nuevo suceso afect� a la comunidad del departamento de San Mart�n, que abarca las localidades de Tartagal, Mosconi, Aguaray y Salvador Mazza, Oran, Gral. Ballivian y Embarcaci�n. Aproximadamente a 75 Km. al sur de la ciudad de Tartagal (Capital del Departamento San Mart�n), tras una fuerte crecida del cauce el puente sobre el r�o Seco, ubicado a 15 kil�metros de Embarcaci�n se cay�. Dicho puente constituye el �nico punto de uni�n con el resto del territorio nacional. De ninguna manera se puede aceptar el� argumento de que la ca�da del puente se debi� a la inclemencia del tiempo. Ya que las lluvias registradas en el lugar no fueron muy superiores al promedio hist�rico.
De esta manera el Departamento de San Mart�n qued� aislado, sin combustible, medicamentos, sin alimentos, sin suministro el�ctrico, sin agua potable y un innumerables de otras cosas que se tornaron escasas, por que no �llegan�.� Los comercios de productos alimenticios, los hospitales y las farmacias entre otros, sufrieron la escasez de mercader�a y elementos b�sicos para su primordial funcionamiento.�
Qu� funci�n cumplieron y cumplen los diversas secretarias, los diferentes programas sociales ejecutados, qu� pol�tica sanitaria, qu� pol�tica social se emprende desde el estado nacional para evitar y prevenir lo que se refleja en despojo,� depredaci�n de nuestros suelos,� devastaci�n de nuestros bosques y montes,� contaminaci�n de nuestros� r�os, expropiaci�n de nuestros recursos, y deterioro de la calidad de vida de la poblaci�n .
�La cat�strofe que viven los mosconences es consecuencia de la destrucci�n ambiental. Los desmontes masivos �por el crecimiento de las grandes plantaciones de soja� y las picadas y voladuras que realizan las petroleras para la construcci�n de gasoductos y para estudios s�smicos, modificaron totalmente las cuencas altas de los r�os y alteraron el sistema de escurrimiento de las aguas. El suelo de la zona, al perder su cubierta verde, se erosiona con facilidad y grandes masas de sedimento son arrastradas alterando todos los cursos de agua.
Lo sucedido da cuanta de c�mo la poblaci�n contin�a siendo v�ctima de los grandes poderes asentados en la regi�n, que abalados con la complicidad de los gobiernos provinciales y nacionales que en la mayor�a de los casos ofician como socios y han llevado a convertir el norte de nuestro territorio. Se trata de una regi�n liberada para los grandes negocios de las multinacionales petroleras y entreg�ndole las tierras crecientemente a los productores �de escala� para el cultivo sojero,� haciendo tributo a la pol�tica actual sojera y petrolera enclavadas en la zona que se viene implementando desde hace d�cadas, una actividad devastadora, cuyas consecuencias son las que la poblaci�n debe padecer.
Por todo lo expuesto, podemos sostener que General Mosconi se encuentra en una emergencia de salud p�blica. Desde el gobierno nacional no se ha dise�ado una adecuada estrategia para prevenir futuros impactos en el medioambiente y en la salud de la poblaci�n que cada d�a se va deteriorando m�s.
Hasta el momento, desde el cierre de YPF son los integrantes de la Uni�n de Trabajadores de Desocupados de General Mosconi los que afrontan e intentan solucionar los problemas cotidianos de la comunidad. Fueron ellos los que requirieron esta investigaci�n� preocupados por el proceso de salud �enfermedad- atenci�n� de la poblaci�n.
Son los trabajadores los que intentan una y otras vez romper con el muro de silencio e impunidad con el que se vive en General Mosconi.� De esto el pueblo esta seguro y lo vimos reflejado cuando nos respond�an que la fortaleza que ten�an como comunidad era la unidad, la solidaridad y la Uni�n de Trabajadores de Desocupados de General Mosconi.� No nos queda m�s que decir que la UTD� en General Mosconi es un signo de salud.�

* Por el Equipo de Educaci�n Popular Pa�uelos en Rebeld�a y el Observatorio de prevenci�n y promoci�n de salud comunitaria Psicolog�a Preventiva y Epidemiolog�a, Facultad de Psicolog�a - UBA. En co-gesti�n con la Uni�n de Trabajadores de Desocupados de General Mosconi, Salta.

(1) Es interesante recordar que en el marco de este programa, el entonces Secretario de Salud de la Naci�n, Gin�s Gonzalez, lanza el plan de contingencia para 23 municipios de alto riesgo en relaci�n a la epidemia de dengue en Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y Tucum�n, que incluy� el desembarco de un grupo de �lite de Marines del� ej�rcito norteamericano. Entre los municipios de la Pcia. de Salta considerados de �alto riesgo� se encontraba el de Gral. Mosconi. �Dengue go home�. El m�dico del Conurbano. A�o XII N�141. Marzo 2002.�


(2) Fuente: INDEC. Censo Nacional de Poblaci�n, Hogares y Viviendas 2001


(3) Rese�a Anuario Estad�stica 2002-Avance 2003. Aspectos Generales. En: http://www.salta.gov.ar


(4) Infecciones que afectan a nariz, garganta y o�do.

(5) La diabetes tipo 2 es aquella que se presenta en la adultez, distingui�ndose esta de la tipo 1 que es infanto-juvenil.

(6) La falta de tratamiento adecuado provoca la aparici�n de complicaciones cr�nicas, lo que otorga a la Diabetes Mellitus su car�cter de enfermedad con alto grado de morbilidad y discapacidad. En nuestro medio, la diabetes es causa: del 48% de las amputaciones no traum�ticas de miembros inferiores, del 15% de los casos de infarto agudo de miocardio, del 13% de los pacientes en tratamiento sustitutivo renal (di�lisis), es la primera causa de ceguera no traum�tica del adulto, y ocupa un lugar importante como causal de accidentes cerebrovasculares. A. Rubinstein� Medicina Familiar y pr�ctica ambulatoria- (p. 1029)

(7) www.msal.gov.ar


(8) La desnutrici�n para distinguirla se la clasifica seg�n el d�ficit en leve o canal 1, moderada o canal 2 y grave o canal 3. Esto vincula el peso con la edad en los menores de 12 meses y relaciona peso con talla en los mayores de 12 meses.
Canal 1: d�ficit del 10 al 25%
Canal 2: d�ficit del 25 al 40%
Canal 3: d�ficit mayor al 40%


(9) Las Heras es un lugar donde todo pasa en una situaci�n de encierro� (2006) En: http://www.pagina12.com.ar.


(10) www.indec.mecon.ar/nuevaweb/cuadros/65/SH-mortalidad1.xls


(11) Salud y Aborto en Argentina: de las propuestas a los hechos. (p. 56)


(12) Situaci�n de la tuberculosis. Republica Argentina, 2001 (p. 84)

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